Publicado el: 16, Jul, 2015

AMIA: prohíben salir del país a Menem y al ex juez Galeano por encubrir


AMIA, a 20 años: el dolor de las familias, sin consuelo ni justicia
16/07 – 11:00 – La Justicia prohibió salir del país al ex presidente Carlos Menem, al ex jefe de la SIDE Hugo Anzorreguy y al ex juez federal Juan José Galeano, entre otras personas, para evitar que con su ausencia demoren el inicio del juicio que afrontarán desde el 6 de agosto próximo, en el que están acusados de cometer irregularidades durante la investigación del atentado contra la AMIA.

Por: Hernán Cappiello
Los que no pueden salir del país sin antes pedir permiso fundado al tribunal que los juzgará son Menem; Anzorreguy; Galeano; los ex fiscales Eamon Mullen y José Barbaccia; el ex titular de la DAIA Rubén Beraja; el comisario retirado Jorge Palacios; el mecánico Carlos Telleldín; su ex pareja Ana Boragni; su ex abogado Víctor Stinfale; los ex agentes de inteligencia Patricio Finnen y Juan Anchezar, y el policía retirado Carlos Castañeda.

Todos están procesados, sin prisión preventiva y serán juzgados por irregularidades en la causa que genéricamente se conoce como la del encubrimiento que perjudicó el esclarecimiento del atentado contra la sede de la AMIA, en julio de 1994.

Los jueces a cargo de ese proceso, que está previsto que comience el 6 de agosto a las 9.30, son los integrantes del Tribunal Oral Federal N° 2 Jorge Gorini, Néstor Costabel y Karina Perilli. Los magistrados explicaron que el sentido de impedir la salida del país de los acusados es “contrarrestar eventuales imprevistos que pudieran llevar a suspender, retrasar o interrumpir el normal desarrollo” del juicio oral.

No obstante, los jueces recordaron que cada vez que los acusados salieron del país antes de hacerlo pidieron permiso y cumplieron con las disposiciones que se les impuso en cada caso, a pesar de que no pesaba sobre ellos ninguna medida restrictiva como la decisión que se conoció ayer.

Los camaristas explicaron que “el único fin” de la prohibición de salida del país es que cada uno de los procesados pida permiso fundado antes de hacerlo para que el tribunal pueda evaluar en cada caso concreto si la ausencia de los acusados puede entorpecer el desarrollo normal del juicio.

No hay ninguna razón particular por la que se tomó esta decisión, sino que, previendo que se trata de un juicio largo, es muy probable que se den estas ausencias. Aunque en un juicio oral siempre son excepcionales y los criterios de los jueces son muy restrictivos.

En rigor, los procesados tienen la obligación de estar presentes en el comienzo del juicio, cuando se leen las acusaciones en su contra, durante su declaración indagatoria para defenderse -ya sea que declaren o no- y al final del proceso, durante los alegatos de las partes y la lectura del veredicto. En este tiempo Menem pidió al tribunal estar ausente durante el proceso, porque alegó tener problemas de salud que le impedían estar. El tribunal oral mandó a hacer una revisación al ex presidente y los médicos determinaron que más allá de los achaques de la edad estaba saludable como para enfrentar el proceso.

Quien pidió permiso para estar ausente en los días previos al inicio es el ex fiscal José Barbaccia, quien tenía previsto un viaje al exterior, pero como la fecha de regreso era días antes del inicio del proceso, el tribunal le denegó el permiso, previa consulta con la fiscalía.

Este juicio va a ser particularmente extenso. Se realizará una vez por semana porque uno de los jueces del tribunal oral, Gorini, interviene en el juicio oral por la tragedia de Once. Está previsto que el juicio por el accidente ferroviario termine a fines de este año o los primeros meses del año próximo.

Desde ese momento, el juicio de la AMIA podría tener lugar al menos dos días por semana, con lo que se prolongaría a lo largo de todo 2016. Está programada la declaración de 140 testigos, entre ellos la presidenta Cristina Kirchner y el ex hombre fuerte en la Secretaría de Inteligencia Jaime Stiuso.

Este juicio se inició luego de que el Tribunal Oral Federal N° 3 absolvió en 2004 a todos los acusados en el primer juicio por la voladura de la AMIA. En ese juicio los jueces Miguel Pons, Gerardo Larrambebere y Miguel Gordo denunciaron un complot de los tres poderes del Estado para encubrir la investigación con falsos culpables. En ese juicio quedó claro que el gobierno de Menem había pagado 400.000 dólares a Telleldín para que señalara a los policías acusados, luego absueltos.

El Gobierno impulsó la realización de este juicio para remarcar que fue el menemismo el que impidió la investigación y no el kirchnerismo. (La Nación)

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