Publicado el: 17, Jul, 2015

Las PC de los Kirchner, la razón para sacar a Bonadio


Mientras la presidenta se encuentra en Río Gallegos, funcionarios del Juez Bonadío ingresan a bancos, a inspeccionar sus negocios
17/07 – 09:30 – Hotesur, la empresa de Cristina, bajo sospechas por lavado.En el procedimiento del lunes, el juez secuestró computadoras que tendrían información comprometedora. Con presión de operadores oficiales, la Cámara lo apartó en tiempo récord.

Por: Nicolás Wiñazki
El lunes pasado, el entonces juez de la causa Hotesur, Claudio Bonadio, secuestró en diferentes operativos en Santa Cruz documentación y computadoras de las empresas de los Kirchner, y también de algunos de sus socios. Las pruebas están aun en viaje hacia Buenos Aires porque viajan por tierra, en autos, bajo custodia de la Policía Metropolitana.
La Casa Rosada aprovechó ese retraso para operar durante las últimas horas sobre la sala I de la Cámara Federal. En tiempo récord, dos de los integrantes de ese tribunal decidieron apartar a Bonadio del expediente de la polémica. El juez que investigaba a la Presidenta y sus hijos ya no lo hace más. Fuentes judiciales le aseguraron a Clarín que los Kirchner apuraron esa acción porque temían que las computadoras que les pertenecen a sus sociedades lleguen a ser peritadas por la Justicia.

Su contenido sería demasiado comprometedor para la causa que instruía Bonadio, insistieron ayer investigadores del caso.

El juez había ordenado realizar un gran peritaje contable de los papeles y computadoras de los hoteles y las firmas de la familia presidencial.

Las pruebas recolectadas en Santa Cruz por el ex magistrado del caso Hotesur pertenecen a la sede fiscal de esa empresa K, el lugar de trabajo comercial y político de Máximo Kirchner; y también de los hoteles Alto Calafate, Los Sauces; y de empresas del socio privado de la Presidenta, Lázaro Báez.

La titular del hotel Alto Calafate-Hotesur, Romina Mercado, había presentado un escrito a través de su abogado en la sala I de la Cámara Federal hacía dos meses, en el que planteaba una serie de nulidades sobre el accionar de Bonadio.

Según fuentes del caso, ese pedido, formalizado por el defensor de los K, Carlos Beraldi, fue retomado de golpe y con rapidez por los camaristas Eduardo Freiler y Jorge Ballestero. Fueron ellos dos los que resolvieron sacarle a Bonadio la instrucción de la causa Hotesur. El tercer integrante de la sala I de la Cámara Federal, Eduardo Farah, votó a favor de la continuación de Bonadio al frente del expediente.
“Lo hicieron así de rápido para que no empiece la pericia contable, sobre todo de las computadoras de los Kirchner”, se quejó ayer ante Clarín una importante autoridad de la Justicia que trabajaba en el caso Hotesur.

Hasta ayer por la tarde, la documentación y las computadoras de los Kirchner no habían llegado a la Capital Federal. Seguían su travesía en automóvil que había empezado dos días atrás con un destino que ahora será otro.

Esas pruebas fueron recolectadas por impulso de Bonadio, y sería su juzgado el que ordenaría peritarlas.
Ahora no se sabe qué magistrado tomará la causa Hotesur, el expediente que más preocupaba a los Kirchner, desde que en tribunales trascendió que en él estaba involucrado el hijo presidencial.

Máximo, hoy candidato a diputado nacional por Santa Cruz, no solo es accionista del hotel Alto Calafate-Hotesur, sino que también es representante de los bienes de la sucesión de su padre muerto.

Clarín pudo saber que la documentación que Bonadio ya había recolectado sobre los hoteles K, y en especial sobre Máximo, era lo suficientemente sospechosa como para indagar aun más en las finanzas de las compañías turísticas de la familia presidencial.

Entre otros ejemplos, la contabilidad del Alto Calafate es una montaña rusa de números que, según contadores expertos en realizar balances de firmas similares, muestra indicios de que esos papeles fueron hechos, como mínimo, de modo desprolijo.

La hipótesis judicial es más fuerte: en esos balances, presentados a al Estado una vez que la denuncia sobre Hotesur ya existía, habría finanzas inexplicables.

Solo por poner un ejemplo: durante varios años, los Kirchner le otorgaron la explotación comercial del Alto Calafate a Lázaro Báez.

La Justicia probó que este contratista del Estado les pagó a la familia presidencial, al menos por cuatro años, alrededor de 5 millones de pesos de alquiler por el inmueble.

Tras las denuncias periodísticas por “La ruta del Dinero K”, los Kirchner cambiaron la administración de sus hoteles. Tres de ellos pasaron a ser manejados por uno los socios de Máximo, Osvaldo Sanfelice, a través de una firma que se llama Idea Sociedad Anónima S.A.

El ex empleado público y hoy próspero empresario Sanfelice, les paga a los Kirchner 800 mil pesos por año por el alquiler del mismo hotel por el que Báez pagaba alrededor de 5 millones de pesos.

¿Por qué? ¿Se alquilaban realmente toda las habitaciones de la cadena hotelera presidencial?

La causa Hotesur se inició tras un informe de Jorge Lanata en canal 13. Quien denunció a la empresa en la Justicia fue la diputada y precandidata presidencial Margarita Stolbizer. La legisladora apelará ante la Cámara de Casación Penal el apartamiento de Bonadio.

El miércoles, la Presidenta había atacado en su Twitter a Bonadio.

Mañana la causa estará a cargo de otro magistrado. Será elegido por un sorteo solo dinamizado, únicamente y como debe ser, por el azar. (Clarín)

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