Publicado el: 13, Ago, 2015

Dilma Rousseff: “Jamás pienso en renunciar”


Dilma Rousseff: "Jamás pienso en renunciar"
13/08 – 09:50 – La presidenta dio una entrevista en medio de la crisis y dijo que “existe una cultura golpista, pero no están las condiciones para que eso ocurra” en Brasil.

“Jamás pienso en renunciar”. La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, dejó en claro, a través de una entrevista televisiva, que se mantendrá en su puesto hasta el final del mandato que comenzó este año, pese a las solicitudes de un juicio político en su contra, en momentos de una profunda crisis económica y serias denuncias de corrupción que salpican al oficialista Partido de los Trabajadores (PT).

“Jamás pienso en renunciar”, señaló Rousseff en una entrevista concedida al canal SBT, en la que aseguró que aún con la “redemocratización” del país, tras una dictadura militar que gobernó entre 1964 y 1985, “hubo sistemáticamente intentos de golpe”.

“Existe una cultura golpista, pero no están las condiciones para que eso ocurra”, agregó, en una crítica al intento de destituir a “una representante legítimamente electa por el voto popular”.

“Existe una cultura golpista, pero no están las condiciones para que eso ocurra”
La democracia -por la que fue reelegida en octubre pasado para un segundo mandato hasta 2018- “exige respeto a la institución, un respeto fundamental no solo para mí sino para todos los presidentes que vendrán después de mí”, apuntó.

La jefa de Estado habló también sobre las manifestaciones previstas para el próximo domingo, promovidas por la oposición y en las que se pide un juicio político a su gestión, motivado por el gigantesco escándalo de corrupción en la petrolera estatal Petrobras y los problemas que afronta la economía del país.

“Tenemos que ser capaces de convivir con las diferencias y las situaciones difíciles. Ya no somos una democracia infantil. Las manifestaciones son normales, pero tenemos que luchar contra la intolerancia, que divide al país y transforma las manifestaciones en protestas que llevan a la violencia”, dijo la mandataria en la entrevista emitida anoche, en la que además aseveró que no cree en un “Brasil fascista”.

No obstante, la mandataria admitió errores de su gestión que impidieron el flujo de las inversiones y manifestó que los cambios por los que pasó el país, después de las elecciones de 2014, pueden ser interpretados por la población como una “ruptura de sus promesas” de campaña.

“Soy humana y puedo haber cometido varios errores, pero no son de esos errores de los que hablan. Creo que me pude haber esforzado más para que Brasil no tuviese tantos aprietos para la inversión”, admitió Rousseff.

Sobre el ajuste fiscal propuesto por el Gobierno y que redujo beneficios en los trabajadores, por ejemplo, la presidenta expresó que tuvo que tomar “coraje” para adoptar medidas “que no quería hacer”.

“Me doblo, pero no me quiebro”

Siete meses después de iniciado su segundo mandato, Rousseff vive su peor momento. A la crisis económica, que se agravó este año, se suma una crisis política que la mantiene aislada, con un Congreso “en pie de guerra” que boicotea las medidas de austeridad necesarias para reflotar la economía, y un rechazo popular histórico, del 71 por ciento.

La presidenta realizó en los últimos días varias declaraciones destinadas a responder a los grupos que piden su salida.

Ayer también, antes de la entrevista, durante un acto en el que fue aclamada por miles de mujeres que participaron en la V Marcha de las Margaritas, colectivo que integran trabajadoras rurales advirtió que puede doblarse, pero no se quiebra.

“Y en una noche como esta, yo cantando en una fiesta, levanto mi cuerpo y celebro los buenos momentos de la vida. Y en los malos tiempos de esfuerzo, me doblo pero no me quiebro”, dijo la mandataria, citando una canción del músico brasileño Lenine, en declaraciones que recogen medios locales.

“Juntas, nosotras las margaritas, que generamos la vida y la defendemos, no permitiremos, repito, no permitiremos que haya ningún retroceso en las conquistas democráticas y sociales de nuestro país”, agregó la presidenta en el acto, realizado en el estadio mundialista Mané Garrincha.

Una buena

En medio de la tormenta, ayer le llegó una buena noticia a la presidenta: el Tribunal de Cuentas de la Unión (TCU) decidió darle un plazo extra de 15 días al gobierno para que explique nuevas irregularidades detectadas en la rendición de cuentas de 2014, según informaron medios locales.

El veredicto del TCU, que es un órgano auxiliar del Congreso, es crucial debido a que si rechaza la rendición y recomienda al Legislativo que la repruebe, éste, en caso de hacerlo, puede iniciar un proceso de destitución de la presidenta.

El punto más cuestionado por el TCU son las llamadas “ruedas fiscales”, maniobras mediante las cuales el gobierno central retiene recursos para tener dinero en caja y “maquillar” resultados financieros. (La Nación)

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