Publicado el: 14, Ago, 2015

La bandera de EE.UU. vuelve a flamear hoy en La Habana


Histórico: después de 54 años, Cuba reabrió su embajada en Estados Unidos
14/08 – 07:40 – La embajada funciona hace ya cuatro semanas, desde el pasado 20 de julio. Pero hoy el secretario de Estado, John Kerry, hará una fugaz e histórica visita a La Habana para ser el encargado de izar, personalmente, la bandera de barras y estrellas en esa sede diplomática.

Por: Silvia Pisani
Con eso, concluirá la primera parte del esfuerzo de ambos gobiernos para restablecer relaciones diplomáticas. Lo que viene de ahora en más es volverlas lo más “normales” posibles. La coincidencia es que no será fácil ni rápido.

Acompañado por una reducida comitiva de 20 funcionarios, Kerry llega hoy para una estada de apenas diez horas. Será el primer secretario de Estado en varias décadas que pisa la isla en visita oficial. Pero no pasará la noche allí: al atardecer estará de regreso en esta ciudad.

Aún así, prometió que se dará tiempo de algún modo para “pasear por La Habana Vieja” y “saludar” a todo aquel que quiera acercarse. Por lo pronto, tiene tres puntos en agenda: izar la bandera en la embajada y participar de la celebración con funcionarios cubanos que seguirá a la ceremonia.

En un gesto calculado, ya se sabe que su par, Bruno Rodríguez, no será parte del convite. La autoridad más importante del gobierno de Raúl Castro que asistirá a la ceremonia será Josefina Vidal, la experimentada diplomática que, junto con la norteamericana Roberta Jacobson, encabezaron las negociaciones.

Los otros dos puntos en la agenda de Kerry son más complejos. El segundo será una cita de trabajo con Rodríguez. Será apenas horas después de que Fidel Castro recordara que Washington debe “millones de dólares” a Cuba como “perjuicio” por el bloqueo económico, comercial y financiero.

El tercer punto en agenda es el encuentro privado al que han sido convocados miembros de la oposición y de la disidencia, así como representantes de organizaciones defensoras de los derechos humanos que no fueron invitados a la celebración en la embajada. Será en la residencia del encargado de negocios, Jeffrey DeLaurentis, y está previsto que acudan “el doble” de invitados que a la cita en la embajada, según dijeron ayer organizadores de la visita. Las convocatorias por separado forman parte del nuevo equilibrio que abre la etapa que ahora comienza y que no todos aceptan.

Se espera que, entre otros, asistan representantes de Damas de Blanco; de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, así como de la Unión Patriótica, junto con representantes de la sociedad civil y de entidades defensoras de los derechos humanos.

Su cita con Rodríguez será la segunda en cuatro semanas, luego de la que mantuvieron en esta ciudad el pasado 20. “Lo que haremos será trabajar en la fijación de una suerte de agenda para la normalización de relaciones”, había anticipado el norteamericano.

Kerry llegará sobre los estertores no sólo del nuevo reclamo de Castro al gobierno de Barack Obama, sino del acompañamiento de presidentes de países de la región que aplaudieron sus dichos.

Entre ellos, el boliviano Evo Morales y el venezolano Nicolás Maduro, que prometieron su presencia en la celebración de quien gobernó la isla durante casi cinco décadas.

La compensación económica es parte de los reclamos de Cuba. El listado también incluye la devolución del territorio que hoy ocupa la base norteamericana de Guantánamo y el levantamiento del embargo económico que Estados Unidos mantiene sobre la isla.

Si bien la reapertura de embajadas fue simultánea y se volvió operativa el pasado 20, Kerry no pudo viajar a la isla porque se encontraba exigido por difíciles negociaciones con Irán por el controvertido acuerdo nuclear.

Sí se acordó entonces que Estados Unidos reabría ese día su embajada, pero que no izaba la bandera. Eso lo hará hoy Kerry. En todo caso él, y en una ceremonia cuidadosamente preparada, los mismos marines que la arriaron en enero de 1961, cuando se produjo la ruptura de relaciones.

No se trata, sin embargo, del mismo paño de aquellos días, perdido con los años. Será una bandera nueva para una nueva etapa, cargada de historia. (La Nación)

Dejar un comentario



Publicidad

OPI Video