Publicado el: 21, Ago, 2015

Se triplicó el déficit de las cuentas públicas en el primer semestre


El Ministro de Economia de la Nación Axel Kicillof - Foto: axe
21/08 – 10:40 – Muy lejos de sus propias proyecciones, el Gobierno tuvo en el primer semestre del año un déficit fiscal primario de $ 46.594,8 millones y un rojo financiero (incluye los pagos de la deuda) de 107.135,8 millones. Ambas variables muestran un fuerte deterioro de las cuentas públicas: en el primer caso, en el mismo período de 2014 se había obtenido un superávit de $ 2202 millones, mientras que el déficit financiero había sumado $ 37.291,3 millones.

Por: Martín Kanenguiser
Así, aunque el ministro de Economía, Axel Kicillof, tenga entre sus ejercicios retóricos preferidos subrayar los errores de cálculo del sector privado, el Gobierno estimó para este año en el presupuesto un resultado primario (antes del pago de la deuda) positivo de 1,02% y un déficit financiero en torno del 1% del PBI. Por el resultado de los primeros seis meses, parecería muy complicado que el Poder Ejecutivo pueda cumplir con lo que prometió hace un año en el Congreso, por lo que, según los analistas, este ejercicio fiscal terminaría con un déficit primario de 4% y un déficit financiero de 7%. Esto, afirman los expertos, presiona sobre el dólar y endurece el cepo.

Difundidos casi a las 23 de anteayer por el Ministerio de Economía, los datos del resultado fiscal de junio reflejaron un déficit fiscal de $ 37 millones para ese mes, con una suba de 38% en el gasto primario y una mejora de casi $ 249 millones respecto del registro de un año atrás, cuando la pérdida había sido de $ 287 millones antes del pago de la deuda.

Los aportes del Banco Central y de la Anses fueron similares en ambos meses: en torno de los $ 23.000 millones.

El déficit financiero, que subió de 37.300 millones de pesos a 107.135,8 millones entre el primer semestre de 2014 y el mismo período de este año, refleja una gran diferencia con el pronóstico oficial. En el Congreso, el secretario de Finanzas, Pablo López, había prometido que “para 2015 el déficit financiero previsto será de alrededor de $ 50.000 millones”.

En diálogo con LA NACION, los analistas Maximiliano Castillo, de ACM; Martín Polo, de Analytica, y Nicolás Bridger, de Prefinex, afirmaron que cumplir con la pauta presupuestaria será completamente imposible. Así, la presidenta Cristina Kirchner terminará con un rojo fiscal apenas un punto por debajo del déficit fiscal registrado por el gobierno del mandatario radical Raúl Alfonsín (-7,8%) y con números mucho peores que los de Néstor Kirchner, que en 2004 logró un 4,1% de superávit primario y en 2007 culminó su mandato con un ahorro del 3,2 por ciento del producto.

El director de la consultora ACM dijo que “la insostenibilidad de las finanzas públicas nacionales es uno de los pilares macroeconómicos más importantes que deberá corregir el próximo gobierno de manera de minimizar genuinamente la asistencia financiera que hoy otorga el Banco Central al Tesoro”.

Más presiones

Según Castillo, “sin una corrección fiscal significativa y una importante reducción del financiamiento monetario del déficit, entre otros factores no menos relevantes, las presiones sobre el tipo cambio se mantendrán y las posibilidades de desandar el camino del cepo cambiario se reducirán”.

Además, consideró que, dada la cercanía de las elecciones, “el deterioro de las cuentas públicas seguramente se profundizará en los próximos meses por la vía de una aceleración del gasto primario e incluso siendo optimista sobre la evolución del gasto en la segunda mitad del año, el déficit ajustado sumaría $350.000 millones, el nivel más alto desde 1989”.

Martín Polo indicó que “en el presupuesto proyectaron gastos por 13% y en seis meses subió 40%, por lo que para que se cumpliera la pauta, en el segundo semestre el gasto debería caer el 9 por ciento”.

Según el analista, el primer semestre “cerró con déficit fiscal genuino -sin contabilizar los recursos extraordinarios- de casi $ 160.000 millones, el doble que en el primer semestre del año pasado y en el año terminaría en 400.000 millones”.

En cuanto al dato de junio, reconoció que hubo una mejora dado que los ingresos “genuinos lograron por fin superar el crecimiento del gasto primario”.

“Si bien esto marcaría cierta estabilización en el ritmo de deterioro, no hay que dejar de destacar que esto se debe por el ingreso extraordinario de los $ 10.000 millones de ingresos no tributarios por la licitación del 4G”, aclaró Polo.

Del lado del gasto, lo único que cayó fueron los subsidios energéticos, por la baja en los precios, mientras que el resto de las erogaciones creció arriba del 46 por ciento.

Por su parte, el director de la consultora Prefinex, Nicolás Bridger, dijo que “el déficit primario oficial apunta a cerrar en el orden de 2% del PBI”, mientras que el real se ubicará en torno del 4 por ciento. El analista indicó que, si se excluyen rentas de la propiedad y otros ingresos extraordinarios, el déficit cerrará en torno de los $ 280.000 millones. Para la consultora Ledesma, el déficit financiero real “se aproximará al 8,3% del PBI”. (La Nación)

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