Publicado el: 25, Ago, 2015

Una computadora oculta en una oficina de Báez, con datos clave


El empresario Kirchnerista Lázaro Báez deja el mausoleo de la familia Kirchner - Foto: OPI Santa Cruz/Francisco Muñoz
25/08 – 08:00 – Estaba en un galpón de la empresa Diagonal Sur, en Río Gallegos. Y tenía instalado un software de contabilidad.

Por: Nicolás Pizzi
Entre los allanamientos realizados el 13 de julio por el caso Hotesur, la Justicia secuestró un servidor que brindaba servicios de contabilidad y estaba conectado en red con otras computadoras. No es todo. La máquina estaba escondida en una suerte de doble fondo, debajo de una mesada, pudo saber Clarín de fuentes de la causa. Esa prueba es clave y podría ser la llave para descubrir una “contabilidad paralela” de las empresas vinculadas a la familia presidencial.

El servidor fue secuestrado en las oficinas de Diagonal Sur SA, una firma de telecomunicaciones vinculada actualmente a la hija de Lázaro Baéz, Luciana. La empresa se constituyó en 2003, cuando Néstor Kirchner aterrizaba en la Casa Rosada. En un comienzo estaba a nombre de Báez y de Jorge Pedro Algorry. Y abarcaba una amplia variedad de rubros: energía, comunicaciones, informática, automotores, inmobiliaria, y gastronomía, entre otros. Con el tiempo, se dedicó de lleno a brindar servicios de Internet y de comunicaciones. Su nombre salió a la luz cuando se conocieron los acuerdos confidenciales entre el Alto Calafate y las empresas del empresario patagónico. Diagonal Sur, junto a Credisol, también allanada el 13 de julio, alquilaron habitaciones por unos 65 mil pesos mensuales.

La empresa tiene su sede en Libertad 24, frente a la plaza central de Río Gallegos. Hasta ese lugar llegaron los policías de la Metropolitana y los funcionarios judiciales enviados por Claudio Bonadio, luego apartado de la causa, según consta en las actas del expediente.

Durante el procedimiento, llamó la atención un puñado de cables que salían por el techo del inmueble y terminaban en otra oficina, ubicada en el fondo del terreno, a través de una caño subterráneo. Los empleados evadieron las primeras preguntas. Entonces, los investigadores decidieron seguir el recorrido de los cables hasta que se encontraron con un pequeño galpón. Arriba de esa construcción, en el primer piso, funcionaba una suerte de taller donde se reparaban equipos de telecomunicaciones. En una primera inspección del lugar no encontraron nada llamativo. Apenas una mesada de trabajo amurada a la pared. Cuando se estaban yendo, los investigadores notaron otros cables sospechosos que los terminaron guiando al servidor. Concretamente, estaba ubicado en una repisa, debajo de la mesada. Un lugar “difícil de observar”, según reflejaron los investigadores.

¿Por qué es clave el hallazgo? Un servidor es una computadora que se conecta a otras de manera remota. Además, este servidor estaba conectado a un dispositivo USB de color violeta, que era la “llave” para ingresar al software de contabilidad denominado TANGO. Los expertos no avanzaron más. La hipótesis es que ese servidor contiene información contable, legal y reservada de las empresas que integran la cadena de negocios hoteleros de la familia Kirchner. Esto se complementa con otro dato: en la mayoría de los allanamientos realizados en el Sur las computadoras no almacenaban información de manera local.

La Justicia debería ordenar ahora una pericia para descifrar el contenido del servidor, al igual que con otros dispositivos secuestrados y bajo resguardo de la Prefectura. (Clarín)

Dejar un comentario



Publicidad

OPI Video