Publicado el: 26, Ago, 2015

Unánime condena por la represión en Tucumán y denuncia opositora de fraude


Unánime condena por la represión en Tucumán y denuncia opositora de fraude
26/08 – 09:30 – Macri, Massa y Stolbizer condenaron la violencia policial, que anteanoche dejó 22 heridos en la Plaza Independencia; hoy, además, se mostrarán junto a Cano, que ayer presentó ante la Justicia evidencias de irregularidades en unas 200 mesas.

Por: Jaime Rosemberg
El día que siguió a la larga noche de tiros, gases lacrimógenos y violencia policial fue el de la unánime condena a la represión en la plaza Independencia y del debate sobre la legitimidad del triunfo del oficialista Juan Manzur sobre el radical José Cano en las polémicas elecciones a gobernador del pasado domingo.

Las condenas a la brutal represión, con su saldo de 22 heridos por los golpes y los disparos de balas de goma, se hicieron escuchar desde prácticamente todo el arco político, organizaciones de la sociedad civil y agrupaciones de derechos humanos.

Se enrolaron en esa condena los presidenciables de la oposición, Mauricio Macri (Cambiemos), Sergio Massa (UNA) y Margarita Stolbizer (Progresistas), que coincidieron en reclamar “garantías de paz social” al gobierno nacional y al Ejecutivo tucumano, encabezado por José Alperovich. Insistieron, además, en la necesidad de que se sancione a los responsables de la represión.

También el candidato presidencial del oficialismo, Daniel Scioli, repudió “la actitud autoritaria de algunos miembros de la policía”, pero cargó las tintas sobre la oposición al señalar que “cuando en democracia se pierde no se puede llevar adelante este tipo de acciones”.

Aún con el recuerdo fresco de la accidentada marcha de anteanoche, en la que miles de tucumanos protestaron contra las irregularidades del comicio (incluida la quema de 40 urnas), y dispuesto a redoblar la apuesta, Cano denunció ayer una “asociación ilícita para truchar telegramas” comandada por el propio Alperovich con el objetivo de alterar los resultados. Y pidió una “nueva elección para la categoría de gobernador y vice”, justo horas antes del comienzo del escrutinio definitivo a cargo de la Junta Electoral tucumana. Ese organismo, en la temblorosa voz de Antonio Gandur, también presidente del Tribunal Superior de Justicia provincial, definió como “imposible” que se realicen nuevos comicios, aunque admitió, al igual que el gobernador, que durante el conteo definitivo, que durará entre 15 y 20 días, podrán “abrirse todas las urnas” que sean objetadas para su recuento. No pareció suficiente para calmar los ánimos: ayer, por segunda vez consecutiva, miles de tucumanos se acercaron a la plaza Independencia para “defender el voto” (ver aparte).

“No había ningún motivo para reprimir de la manera en la que se lo hizo”, dijo Cano en conferencia de prensa, pasadas las once de la mañana, en un hotel céntrico. Preocupado por las consecuencias de los desmanes, que se replicaron con un “escrache” en su propia casa pasada la una de la mañana, Manzur ya había suspendido el viaje que tenía previsto a Buenos Aires, donde se iba a encontrar para la foto triunfadora con la presidenta Cristina Kirchner. “No se fue. Estamos viendo qué hacemos”, afirmó a LA NACION un vocero de la gobernación. Un rato más tarde, Alperovich se despegó de la represión policial y culpó a los sindicalistas bancarios (aliados de Cano y de su candidato a vice, Domingo Amaya) por el inicio de los incidentes.

Envalentonado por la masividad de la manifestación, y con el apoyo de Macri y Massa, que ayer salieron nuevamente a respaldar sus denuncias, Cano arremetió contra el kirchnerismo y la justicia electoral. “Cargaban datos de mesas que no tenían nada que ver con los resultados que teníamos nosotros. Puede ocurrir que en una mesa haya, por ejemplo, 170 votos para nosotros y que cuando la planilla se traslada estos votos estén adjudicados a otro candidato. Pero cuando eso pasa en 200 mesas…”, dijo Cano junto a Amaya, y se preguntó a los gritos si la Junta Electoral “estuvo en Tucumán o en Estados Unidos” durante las elecciones. Jorge Ascárate, mano derecha del candidato a gobernador por el frente opositor, confirmó a LA NACION que si la presentación ante la justicia local no prospera la queja llegará a la Cámara Nacional Electoral.

Preparado para un largo conteo, Cano gestionó un apoyo concreto de los candidatos presidenciales de la oposición que llegará hoy a las 12, en un hotel porteño. Allí, Macri, Massa y Margarita Stolbizer darán respaldo explícito a su demanda por las irregularidades en la elección, y reclamarán junto con él nuevos comicios en esta provincia.

“Imposible” anular

A diez cuadras de allí, la Junta Electoral escenificaba sus respuestas, aunque las razones dejaron más dudas que certezas. “Durante el proceso electoral hubo sólo treinta y dos denuncias, ninguna de ellas grave, como gente que dijo que ya habían votado en su nombre”, sorprendió Gandur con voz apenas audible. ¿Y las irregularidades con las urnas? “No hay ninguna denuncia. El que dice eso está equivocado”, dijo el presidente del tribunal, antes de la presentación oficial de Cano. ¿Y la anulación de los comicios? “Imposible, señor”, le respondió Gandur a un periodista, antes de aclarar que los votos en las 40 urnas quemadas “son nulos” y que es el Poder Ejecutivo provincial quien decide si se hacen elecciones complementarias o no”, en pueblos como San Pablo, donde se quemaron 28 urnas. “Ahora está el escrutinio definitivo, no se piensa en ninguna otra posibilidad”, dijo Darío Almaraz, secretario de la Junta Electoral.

Ante una pregunta de LA NACION, el funcionario judicial estimó en “15 a 20 días” la culminación de ese escrutinio, que Gandur definió como “el único con valor jurídico”. Y dijo que no le asustaba que se tardara tanto tiempo. “Acá -recordó- en los noventa estuvieron dos meses contando votos.” (La Nación)

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