Publicado el: 27, Ago, 2015

Tras el escándalo, la oposición unida le reclamó al Gobierno mayor transparencia electoral


Tras el escándalo, la oposición unida le reclamó al Gobierno mayor transparencia electoral
27/08 – 09:40 – Macri, Massa y Stolbizer respaldaron a Cano después de los comicios de Tucumán; reclamaron que las irregularidades no se repitan en la elección nacional y abrieron la posibilidad de nuevos acuerdos.

Por: Marcelo Veneranda
En un gesto sin antecedentes, los principales candidatos presidenciales de la oposición se mostraron juntos, ayer, para repudiar las irregularidades de la elección en Tucumán y, sobre todo, exigirle al Gobierno que “garantice la transparencia” de los comicios nacionales del 25 de octubre. Pero también abrieron la puerta a nuevos acuerdos para “enfrentar los problemas” del país.

Junto al diputado radical y candidato a gobernador tucumano del Acuerdo para el Bicentenario, José Cano -además del senador y titular de la UCR, Ernesto Sanz-, Mauricio Macri (Cambiemos), Sergio Massa (UNA) y Margarita Stolbizer (Progresistas) plantearon la necesidad de reformar el sistema electoral y enfrentar el “feudalismo” que identificaron en las provincias del Norte.

Como lo hizo en la reunión previa a la conferencia (ver aparte), quien abrió la puerta para nuevos gestos de confluencia, no electorales, fue la diputada Stolbizer. “No nos queremos sentir como los familiares del muerto en el velorio. Tendremos la misma vocación, decisión y fortaleza para unirnos a discutir todos los demás problemas de la Argentina sin renunciar a nuestras identidades y nuestra competencia”, señaló.

La apertura de la conferencia, que se realizó ayer al mediodía en el hotel Sheraton Libertador, estuvo a cargo de Cano, quien hizo un resumen de las irregularidades de la elección del domingo. “Hemos detectado una verdadera asociación ilícita para tergiversar los números de la elección”, concluyó, y le restó toda “legitimidad” a la victoria que clama el candidato del oficialismo, Juan Manzur.

Con todo, sus primeras palabras anticiparon que la exposición de los presidenciables que lo rodeaban iba a estar más enfocada en tomar el caso tucumano como una alerta de cara a los comicios nacionales del 25 de octubre, más que en su esperanza de revertir la compulsa provincial. “Lo que sucedió en Tucumán trasciende el resultado”, reconoció.

El primero en tomar la palabra fue Macri, que apeló al archivo para exponer el doble estándar kirchnerista. Leyó un discurso de 2003 en el que la entonces senadora Cristina Kirchner pidió la expulsión del gremialista Luis Barrionuevo por la quema de urnas en Catamarca. “Las urnas son el símbolo vivo de la democracia”, citó Macri. “¡Bien Mauricio!”, lo aplaudió desde el público la diputada Patricia Bullrich.

“Estamos ante un sistema tramposo, agotado, que combina el manejo indiscriminado de los recursos públicos y en el que los tribunales electorales están sometidos ante una enorme presión”, dijo Macri, y puso como ejemplo al titular de la Junta Electoral tucumana, Antonio Gandur. “Lo vi quebrado emocionalmente”, señaló.

“Esto no nos va a volver a suceder el 25 de octubre”, prometió, luego de cuestionar a la Presidenta y “su candidato a presidente” (por Daniel Scioli) por la sucesión “desordenada” de elecciones y el sistema “más arcaico” de América latina.

A su turno, Stolbizer denunció que lo ocurrido en Tucumán “pone en evidencia un sistema feudal, que comienza con la corrupción, la práctica clientelar, el fraude y la represión” y que la “extrema gravedad” de la situación habilitó la confluencia con Macri y Massa.

Antes de exigir un cambio electoral para el 25 de octubre, el tigrense apuntó al gobernador tucumano, José Alperovich, pero también al formoseño Gildo Insfrán. Los llamó “señores feudales, predemocráticos, que en nombre del peronismo han transformado sus gobiernos en empresas de poder y lo único que les interesa es perpetuarse con mecanismos extorsivos”. Y prometió que “gobierne quien gobierne” el compromiso de la mesa era “terminar con los feudalismos”.

Por esa abertura y una pregunta de la prensa se coló el único intercambio no solemne entre los presidenciables. “No voy a esquivar el bulto como Mauricio. Aspiro a que él y Margarita me acompañen en la segunda vuelta”, chicaneó, sonriente. “Qué bueno, porque el que aspira, concede”, le retrucó Macri.

El cruce generó un último aplauso de la platea, mayoritariamente radical y macrista, donde brilló una ausencia que quizás explicó la confluencia lograda: Elisa Carrió. (La Nación)

Dejar un comentario



Publicidad

OPI Video