Publicado el: 9, Sep, 2015

Nisman: el peritaje del arma volvió a enfrentar a Fein y Arroyo Salgado


Caso Nisman: las irregularidades en el peritaje donde limpiaron el arma con papel higiénico
09/09 – 10:00 – Discreparon en duros términos sobre el valor de la nueva prueba; para la ex mujer del fiscal, el análisis de la pistola es “concluyente”; Fein la invitó a demostrar “en la causa” que fue homicidio.

Por: Paz Rodríguez Niell
Ni la jueza Fabiana Palmaghini, ni la Cámara del Crimen, ni la Cámara de Casación aceptaron los pedidos de Arroyo para sacarle a Fein la investigación. Ella decidió entonces llegar con un recurso extraordinario a la Corte Suprema. Como Casación no le habilitó el camino a la Corte, fue “en queja”, directo al alto tribunal, para pedirle que acepte su recusación contra Fein.

“A Nisman lo mataron”, insistió ayer Arroyo, que dijo que el peritaje sobre el arma era una “prueba concluyente” del homicidio. “Para la fiscal, Nisman se disparó con guantes, después de muerto se los sacó y los tiró por la ventana”, declaró Arroyo esta mañana a radio Mitre.

La nueva prueba en la que se apoya la querella es la reiteración del disparo que hizo la semana pasada el laboratorio de Salta, cuyos resultados (extraoficiales, por el momento) se conocieron anteayer. Los peritos dispararon el arma que mató a Nisman y constataron que dejaba restos de fulminante. Para la querella esto es clave: Nisman no tenía fulminante en sus manos. Por ende, lo consideran una prueba “concluyente” de que él no fue quien disparó.

Fein no está de acuerdo. Ella también habló por radio y dijo que “la prueba de Salta no se puede tomar en forma aislada como categórica”. Que los propios peritos habían dicho que no se podía “recrear la situación” del baño y que hay que “evaluar estos resultados dentro de la totalidad” de las pruebas de la causa. Además, exhortó a Arroyo a demostrar que fue un homicidio, tal como afirma “por los medios”. “Que traigan pruebas directas a la causa”, dijo. Fein volvió a sostener que por el momento “no hay pruebas concretas y concluyentes” de un asesinato.

Ayer, Arroyo también cuestionó el tiempo que demoró Fein en pedir este peritaje. “Tuvimos que esperar ocho meses”, se quejó. La querella había pedido esta prueba varias veces, pero la fiscal no se decidía a ordenarla. Como tenía dudas, en julio le preguntó al laboratorio salteño cuán confiable sería el resultado de un nuevo disparo para saber qué debió haber pasado con Nisman. Le contestaron que, como era imposible reproducir tal cual las condiciones de aquel día en el baño de Le Parc, no podían garantizar que fuera determinante para saber si el arma debió o no haber dejado restos de fulminante en el fiscal. No obstante, Fein decidió hacerlo. Ahora advierte que no puede tomarse como un resultado “concluyente”.

Según Arroyo, en cambio, no hay dudas. “Expertos en balística nos informaron que en el 100% de los casos una Bersa 22 deja rastros de pólvora en la mano”, dijo. En la misma entrevista contó que los seguros que había cobrado en nombre de sus hijas por la muerte de Nisman fueron uno de 1600 pesos por cada hija y otro de 22.000 pesos.

Ahora, Fein va a tomarse tiempo para dictaminar. “No puedo tomarme de una sola medida y echar por tierra todo lo demás. Debo evaluar la pericia médico-legal, la criminalística, los informes telefónicos, los informes de Cibercrimen”, dijo.

Una de las pruebas pendientes es el informe final de los peritos que analizan las computadoras y los teléfonos de Nisman. La querella cree que también aportará a la hipótesis del homicidio. Un informe parcial de los peritos, del que LA NACION dio cuenta el mes pasado, destacó “irregularidades” en la computadora tales como “saltos de hora”; “llamativas” ausencias de registros de comunicaciones de Nisman y un borrado “selectivo”, hecho con un sistema que no maneja un usuario “promedio”. Los abogados de la querella dijeron entonces que sospechaban que alguien entró en el departamento de Nisman y borró información antes de que lo encontraran muerto.

Mientras tanto, en los tribunales de Comodoro Py se suspendieron las indagatorias en la causa que investiga por lavado de dinero. El juez Rodolfo Canicoba Corral las postergó, pero se negó a dejar el caso: rechazó la recusación que presentada contra él por la madre del fiscal. Ahora será la Cámara la que decida si Canicoba se queda con esta causa, que investiga si Nisman, por medio de “actividades delictivas”, se hizo de bienes que ocultó poniéndolos a nombre de su entorno. (La Nación)

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