Publicado el: 15, Sep, 2015

Millonarios pagos de Cristóbal López a socios de Máximo Kirchner


Bolsos con plata y una mudanza urgente de Carlos Sancho de dinero y papeles comprometedores
15/09 – 09:30 – El zar del juego contrató a una firma de Sanfelice y Sancho por $ 1.200.000 por mes.

Por: Hugo Alconada Mon y Mariela Arias
Dos socios de Máximo Kirchner recibieron casi $ 1.200.000 por mes del empresario patagónico Cristóbal López por el alquiler de inmuebles y maquinarias, y por brindarle “asesoramiento inmobiliario”, según surge de constancias que obtuvo LA NACION durante las últimas semanas.

Los receptores de esos pagos son Osvaldo Sanfelice, responsable de la gerenciadora del hotel Alto Calafate en la actualidad, y el ex gobernador de Santa Cruz Carlos Sancho, ambos socios del hijo de la Presidenta en una inmobiliaria de Río Gallegos.

Los movimientos se hicieron a través de una sociedad que en la actualidad figura con el CUIT inhabilitado por la AFIP y en la que figura como socio un ex docente fallecido meses atrás. Sanfelice y Sancho recibieron esos millones del bolsillo personal del propio López y de tres de sus empresas del Grupo Indalo: la petrolera Oil M&S, la fábrica Álcalis de la Patagonia y la constructora CPC SA.

Esos pagos aportan así un nuevo vínculo comercial entre el llamado “zar del juego” y el entorno más íntimo de la familia presidencial. Se suman así a los alquileres de dos departamentos y cinco cocheras de la Presidenta en el complejo Madero Center de Puerto Madero, y el histórico departamento de la familia Kirchner en la esquina de Uruguay y Juncal, en Recoleta.

Consultados por LA NACION, desde el Grupo Indalo confirmaron la veracidad de esos pagos, a los que restaron cualquier arista política. “Cristóbal conoce desde hace años a Sanfelice y mantiene vínculos personales y comerciales con él”, indicó uno de sus voceros, que indicó que las facturas corresponden a “servicios” que prestó el socio en común que López mantiene con Máximo Kirchner. “Entre todas las empresas del Grupo [Indalo] tenemos alquilados más de 400 equipos de una larga lista de proveedores, no sólo de Sanfelice”, explicaron.

Para recibir dinero de López, Sanfelice y Sancho recurrieron en especial a la firma Agosto SA, una sociedad constituida con fines inmobiliarios y comerciales, para la construcción y hasta como agencia de viajes, según consta en los registros societarios que obtuvo LA NACION.

En esa sociedad, Sancho figura junto a César Gustavo Virgilio, un hombre de 58 años que trabajó como docente en Río Gallegos y, luego, como empleado en la inmobiliaria de Kirchner y Sanfelice, antes de mudarse a Rosario, donde falleció en abril de este año. Hasta entonces figuró como empleado en Paraná Metal, otra empresa de Cristóbal López.

“Petalo” para sus amigos, Virgilio también figuró en los registros comerciales como integrante de otra sociedad. En 2010 apareció como director suplente del Hotel Waldorf SA, de la calle Paraguay al 400 de la ciudad de Buenos Aires, con Sanfelice como presidente del directorio.

Así, la petrolera Oil M&S emitió pagos a Agosto SA por $ 531.500 por mes, más IVA, por el alquiler de seis camiones, en tanto que Álcalis de la Patagonia registró desembolsos de $ 405.000 por mes por rentarle tres camiones más y otros $ 162.400, más IVA, por una perforadora, según reveló el sitio web Tangoleaks. Un total de $ 1.098.900 por mes.

A este primer bloque de desembolsos se sumó un segundo flujo de fondos que cobró Sanfelice en persona. López le pagó $ 35.000 por mes de su bolsillo y otros $ 20.000 desde Álcalis de la Patagonia, según reconstruyó LA NACION. Ambos, en concepto de “asesoría inmobiliaria”.

¿Qué tipo de asesoría? Entre otros, la intermediación en las compraventas de la estancia “La Ensenada”, en Santa Cruz, y de la hostería El Retorno, en las afueras de Bariloche, labor por la que embolsó otros $ 2,1 millones, según revelaron Tangoleaks y Clarín.

El tercer eje para los desembolsos corrió por cuenta de la constructora CPC SA, que también le giró $ 16.450 por mes, pero por un alquiler concreto: un departamento en el número 2424 de la calle O’Higgins de Buenos Aires.

En ese edificio, Sanfelice aparece vinculado a dos departamentos, en los pisos 3 y 4, donde a su vez fijó los domicilios de dos inversoras que llamó Invernepa SA e Inverlife SA.

Socio en común

Elegido por los Kirchner para administrar sus propiedades hasta que Máximo dio sus primeros pasos laborales bajo su tutela, Sanfelice trabajó antes al frente de la Dirección de Rentas santacruceña mientras Kirchner fue gobernador. Apodado “Bochi”, abrió una pequeña inmobiliaria en 2001 y en desde 2005 se asoció al hijo del matrimonio presidencial en Negocios Inmobiliarios, para luego montar “Sanfelice, Sancho & Asociados”, con sede en la avenida Kirchner 496 de la capital provincial.

Casi al mismo tiempo, Sanfelice también apareció como empleado de López en Álcalis de la Patagonia. Lo es desde junio de 2006, aunque también figura como socio del “zar del juego” en la firma Talares de Posadas, desde abril de 2008, aunque López aclaró en una entrevista con LA NACION de marzo de 2011 que nunca se concretó.

Menos de dos años después de aquella entrevista, Sanfelice sirvió de enlace para las operaciones inmobiliarias entre los Kirchner y López, según confirmaron voceros del Grupo Indalo a LA NACION en marzo de este año, aunque remarcaron que la operatoria era legal.

López insistió en ese punto en la solicitada que días después difundió con críticas a este diario y a Clarín: “Ellos saben que Cristóbal López y su familia tienen todo su patrimonio en regla, resultado de una vida de negocios lícita sin necesidad de ocultarse, y se encuentra declarado ante los organismos correspondientes. Y sin embargo publican habitualmente notas donde sin dar ninguna prueba sugieren que algo está mal’. Así trabaja la extorsión pública”.

A lo largo de toda esa solicitada, sin embargo, Cristóbal López evitó identificar por su nombre a los Kirchner, Sancho o Sanfelice como sus contrapartes inmobiliarias. (La Nación)

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