Publicado el: 30, Sep, 2015

Pablo Grasso denunció una estafa de casi un millón de pesos, ahora solo falta que denuncie la millonaria estafa de Raúl Cantín


Grasso e Ivovich anularon derechos y dejaron de lado al Concejo Deliberante, en al formulación de un Decreto
30/09 – 10:30 – Una nota de alto impacto ha producido la municipalidad de Río Gallegos. El Intendente provisorio, Pablo Grasso y su Secretario de Hacienda, Ariel Ivovich, realizaron una conferencia de prensa en la cual, eufóricos, presentaron el resultado de una investigación donde se encontró la comisión de un delito por parte de una empresa proveedora de servicios de computación, el Director del área informática y particulares que se habrían beneficiado con libres deudas truchos. La medida es muy buena, pero Grasso e Ivovich aún le deben a la sociedad la denuncia por el desfalco comunal que hizo Raúl Cantín y de quien, desde que asumieron, han olvidado. (Por: Rubén Lasagno)

¿Quién puede estar en contra de que realmente se sanee el municipio, se enderecen las acciones administrativas, se limpie a los que cometen delitos, se los denuncie y se los lleve a la justicia?, nadie. En este marco, el intendente interino de Río Gallegos, Pablo Grasso y su secretario de Hacienda, Ariel Ivovich, llevaron a cabo una conferencia de prensa, donde expusieron el esclarecimiento de un fraude en contra de la administración pública municipal en el orden del millón de peso, mecanismo urdido por el Director de Informática del municipio, aparentemente la firma proveedora del servicio y unos 200 contribuyentes que se habrían visto beneficiados con los “libres deudas”, a los cuales se les habría extendido recibos truchos, en el periodo comprendido entre diciembre de 2014 a la fecha.

Grasso e Ivovich, hicieron hincapié en la férrea voluntad de esta gestión de transparentar la acción municipal, llevar a la justicia a quienes hayan cometido esta defraudación e indicaron que todo surgió, luego de que el Secretario de Hacienda investigara al sector Recaudación de la municipalidad, donde había diferencias dinerarias que puso en claro esta virtual defraudación en la que se verían involucrados unos 200 particulares, que, según las promesas oficiales, sus nombres serían publicados próximamente y a quienes se les suspenderían los “Libres deudas”.

Hasta aquí la acción de Grasso e Ivovich, no tiene objeción. Es más, en este camino, sin duda, ambos funcionarios logran granjearse un reconocimiento público, al poner al descubierto rápida y expresamente, un hecho de corrupción administrativa interna, del cual ahora solo basta esperar que trasciendan “todos los nombres” de los particulares beneficiados y no se oculte algún apellido “ilustre” que pudiera aparecer por ahí; que se publiciten los responsables, se hagan las denuncias judiciales correspondientes, se instruyan los sumarios y finalmente caiga toda la cadena de responsabilidad y no ocurra como siempre que termina pagando el cajero que puso el sello o el que le dio “enter” a la computadora y el resto queda a cubierto. Fuera de esto, la acción rápida y concreta del Ejecutivo, en este sentido, es muy valorable.

Sin embargo, el pueblo de Río Gallegos, a dos meses de la renuncia del anterior intendente y de asumir Pablo Grasso, sigue esperando que la actual administración interina, haga público el vaciamiento municipal producido por Raúl Cantín, que el Secretario de Hacienda informe a la comunidad en qué estadío se encuentra la auditoría interna de la comuna (si es que se está haciendo), para establecer los delitos cometidos; quiénes han sido los funcionarios municipales que rodeaban al ex intendente que cometieron delitos de vaciamiento financiero y administrativo del municipio de la capital y la denuncia penal ante la justicia, apoyándose con elementos de prueba como el informe del Tribunal de Cuentas y el arqueo de Caja, efectuado por el propio Pablo Grasso cuando asumió, oportunidad en la que, ante la prensa dijo que había encontrado en la municipalidad algo más de 340 mil pesos como fondos por todo concepto. Grave, muy grave; pero de todo esto nada se sabe.

Hasta el momento, ni Grasso ni Ivovich, han dicho nada de todo esto. Y repetimos, está muy bien lo anunciado ayer y esperamos que sea una constante, en el corto tiempo que le queda al Intendente interino, transparentar la gestión y erradicar la corrupción, pero nada de esto es creíble, si tanto Grasso como Ivovich se niegan a mirar dos meses para atrás y poner el ojo en los motivos por los cuales el municipio fue vaciado en decenas de millones de pesos.

Si no clarifican dónde, cómo y en qué, la administración Cantín gastó los fondos recibidos de Nación, los sobreprecios de la obra pública, las obras pagadas y no ejecutadas, las ejecutadas y supervaluadas, las hechas y mal construidas, los desvíos de fondos de la soja, las partidas subejecutadas, la responsabilidad de los funcionarios de áreas que fueron cambiados a tiempo por Cantín para evitar la acción judicial y un sinnúmero de delitos y defraudaciones de los cuales, repetimos, hasta el momento, tanto Grasso como su funcionario financiero no han hablado.

Cuando Ivovich fue apurado en este sentido en una entrevista telefónica realizada por Fm News, el funcionario expuso que estaba muy ocupado poniendo en orden los números de la municipalidad y estudiando las variables para poder pagar sueldos, como para desviar su atención a otros temas; una excusa rara, si se tiene en cuenta que el desfinanciamiento actual del municipio de Río Gallegos, tiene su origen en delitos de desvíos de fondos y malversación de dinero público, por más de 3 años y medio de gestión de Cantín. De esto, nadie habla. Hasta el momento no se observa un ánimo real de llegar a la verdad, por lo tanto, anuncios tan importantes como los de ayer, donde Grasso e Ivovich presumen de estar en la senda correcta y muestran eufóricos ante la prensa, no tiene valor si, por otro lado, la mayor defraudación de la historia en las municipalidades de la provincia, con la administración más oscura y corrupta de la que se tenga memoria, como fue la de Raúl Cantín, Daniel Álvarez, Toledo, Savaley y otros, quedan impunes y a dos meses de asumir, aún no se han expedido sobre tanto desmanejos y delitos contra la propia ciudadanía que sostiene el sistema con sus impuestos.

Presentado así como lo muestra Grasso e Ivovich, la actual gestión que encarnan, es solo un cambio de mano y de nombres, en la municipalidad de Río Gallegos. En el fondo, todo sigue igual. El ocultamiento, el dinero que llega y no se sabe de dónde (aunque se instuye), la contratación de las “nuevas obras para la ciudad” en manos de los mismos (Austral Construcciones y empresas de familiares y amigos de integrantes del Ejecutivo), la “no utilización” del personal municipal para realizar las obras y seguir tercerizando los trabajos en vez de hacerlo por administración, la falta de un detalle de los números y de información de cómo, en cuánto y en qué invierte la municipalidad, con qué y cuánto se han terminado obras inconclusas, etc, es similar a lo que ocurrió en la gestión de Cantín, con algunas correcciones de forma, pero no de fondo.

Es decir que tanto Grasso como Ivovich, Álvarez y Cia, adeudan mucha institucionalidad: explicar la corrupción de más de 3 años, explicar por qué Cantín tenía en su casa documentación municipal, cómo la sacó y por qué no fue denunciado; por qué no se han dado a conocer los números que dibujó la gestión anterior y por qué no se acusó con nombre y apellidos, a quienes forjaron la debacle y la virtual “quiebra” de la municipalidad de Río Gallegos, restaurada en partes a partir de medios y fondos públicos oscuros y sin rendición que llegan desde Nación y nadie sabe en qué cantidad, por cuánto tiempo y hasta cuándo.

Mientras nada de esto se diga y Pablo Grasso y Ariel Ivovich no convoquen a la prensa para contarles, eufóricos como ayer, que esto también es una preocupación de esta gestión interina, no se les puede creer que lo de ayer sea genuino y más bien, tendemos a pensar que se trata de un acto efectista, que tiene como fin cosechar simpatías en el afán de transferirlos a votos, ante los pocos días que le quedan a Grasso para convencer a alguien que, después de octubre, puede ser una opción para Río Gallegos. (Agencia OPI Santa Cruz)

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Mostrando 5 Comentarios
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  1. ACARA dice:

    estafa es la que hacen , en la Muni usando una tabla trucha con los precios de los autos .; De esta manera cobran mas el impuesto de la patente. ESO SI QUE ES UNA ESTAFA.

  2. millaguy dice:

    Y el caradura de ivocic habla de corrupcion ? Porque no preguntan quienes son las empresitas que estan haciendo las obras , porque no preguntan las vinculaciones de ariel con robi tanaro , con nico petri , con la empresa estrella todos contratados en directa, y encima se hace contratar a los equipos del hermano por vialidad, un verdaero cara de piedra corrupto

  3. JUAN CARLOS dice:

    jajajaja se asombran de ese chorreo menor pero no dicen nada de lo que sean afanado junto CHATIN jaja anda

  4. Pepe dice:

    ALGO PARECIDO HA PASADO EN VIALIDAD CON LA ALTERACIÓN DE DATOS INFORMÁTICOS EN EL ÁREA PESO Y CARGAS, SE SEPARARON GENTE ALGUNOS POSIBLES RESPONSABLES Y OTROS CON UNA CARRERA INTACHABLE, PERO ESTA TODO TAPADO Y LAS CIFRAS SON MUY SUPERIORES A LA ESTAFA DEL MUNICIPIO. NO QUIERO JUSTIFICAR UNA COSA CON OTRA. PERO PORQUE NO SE INFORMA SOBRE TODO. GRACIAS

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