Publicado el: 8, Oct, 2015

Para el FMI, la economía argentina enfrenta una “tendencia insostenible”


El FMI proyectó que la Argentina seguirá en recesión en 2015
08/10 – 11:00 – Lo expresó el responsable regional del organismo, Alejandro Werner; advierten sobre el alto déficit fiscal y la inflación; anticipan una devaluación en 2016.

Por: Martín Kanenguiser
El Fondo Monetario Internacional (FMI) afirmó ayer que la economía argentina muestra “tendencias insostenibles” que el año próximo se traducirán en una recesión y en mayor inflación que la de este año.

Ante una pregunta de LA NACION, el director del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, Alejandro Werner, expresó: “Vemos tendencias insostenibles en la economía argentina actualmente”.

Habitualmente prudente, Werner se expresó de esta manera en la presentación ante la prensa del informe sobre las perspectivas económicas regionales, que incluyen para la Argentina un lánguido crecimiento del 0,4% para este año y una recesión del 0,7% para 2016. También, una inflación del 25% para el año próximo, frente al 15% de 2015.

La pregunta, en realidad, apuntaba a saber cómo se podía recuperar el país en 2016, pero el funcionario argentino-mexicano, quien ayer se encontró con el presidente del Banco Central, Alejandro Vanoli, optó por responder por la negativa y dio paso a uno de sus colaboradores para que brindara detalles.

Sentado en la misma mesa, Nigel Chalk, responsable de monitorear la situación argentina, dijo a LA NACION que observan “en la Argentina un set de políticas que no son sostenibles” en materia económica.

En particular, el economista mencionó las cuestiones fiscal y monetaria, además de anticipar una devaluación para el año próximo. “El gasto público creció a más del 35% en los primeros ocho meses del año y el déficit fiscal se duplicó en un año, ubicándose en el 4% del PBI”, explicó. Y anticipó que, por esa razón, en 2016 no habrá recursos fiscales para crecer.

“Y por esa razón vemos una contracción de la economía el año próximo”, señaló el funcionario, en contraposición con el Gobierno, que prevé un crecimiento de 3% en el presupuesto. Por esta razón, el ministro de Economía, Axel Kicillof -que hoy estará en esta ciudad-, respondió con dureza a los pronósticos del organismo multilateral.

Para Chalk, la “no sustentabilidad de la economía se observa en varios indicadores, como el crecimiento económico, los agregados monetarios y la balanza comercial, que está disminuyendo en su superávit”, entre otros. “Esas tensiones -agregó-son claras.”

Cuando este diario le preguntó por qué veían un salto tan importante en la inflación entre 2015 y el año próximo, sostuvo que “la monetización del déficit fiscal se traducirá en mayor inflación y por eso anticipamos una continua depreciación de la moneda el año que viene”.

También, “por la necesidad de corregir el déficit fiscal, habrá un realineamiento de los precios regulados”, o sea, de las tarifas de los servicios públicos en el área metropolitana, que en su mayoría gozan de importantes subsidios.

Un diagnóstico similar figura en el informe difundido ayer -denominado “Las Américas ajustando bajo presión”- donde se asegura, con toda crudeza, que “para reactivar el crecimiento la Argentina debe eliminar las distorsiones microeconómicas, las cuales hacen todavía más necesario un ajuste macroeconómico”.

Luego comienza la lista: “Los controles cambiarios distorsionaron los precios relativos, generaron un mercado paralelo de divisa y erosionaron la competitividad”.

Sobre las tarifas, indica que su congelamiento abrió “una brecha entre los precios minoristas y la recuperación de los costos, mientras que los acuerdos de precios han contenido de manera temporal las fuertes presiones inflacionarias”.

Según el Fondo, “se necesitarán un ajuste fiscal y una orientación monetaria más restrictiva para contener los efectos de la inflación y limitar las presiones de depreciación sobre el peso argentino”.

En tanto, “la eliminación de subsidios distorsivos y la reducción de la inflación allanarán el camino para alcanzar un crecimiento más equitativo”, concluye el reporte.

La agenda, planteada en forma dura, es compartida en forma implícita por los asesores de los principales candidatos presidenciales, aunque nadie quiera formular advertencias hasta después de ganar los comicios nacionales.

Amplia volatilidad

Para la región el FMI espera un desempeño disímil, debido a la crisis que enfrenta Brasil, la volatilidad de China y el empeoramiento de los términos de intercambio, que, según Werner, “permanecerán bastante tiempo”.

Por esta razón, el organismo cree que Brasil enfrentará una recesión del 3% este año y del 1% el próximo, y que “en algún momento el sistema político acordará determinadas políticas fiscales” para rever su crisis.

La peor diapositiva se la llevó Venezuela, con una perspectiva de recesión del 10% y una inflación del 190 por ciento. “Es una situación muy crítica”, indicó.

En cambio, destacó la situación de México, de los países centroamericanos, Paraguay y Bolivia.

“La región está sufriendo por los términos de intercambio, pero la inflación está bien anclada. El desafío viene más del lado fiscal: cómo llevar a cabo el ajuste de la manera más suave posible”, señaló. Una pregunta que, para los asesores de los candidatos argentinos, se responde con la obtención de fondos externos. (La Nación)

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