Publicado el: 20, Oct, 2015

El desvelo oficialista: superar los 40 puntos y evitar el ballottage


Cristina se mostró con Scioli y lanzó un mensaje: "Hay buitres revoloteando"
20/10 – 11:00 – En el Gobierno confían en que Scioli alcanzará ese porcentaje; dudas por los últimos sondeos.

Por: Mariano Obarrio
El piso constitucional del 40% pasó a ser el fantasma del gobierno de Cristina Kirchner y del candidato presidencial del Frente para la Victoria, Daniel Scioli. El oficialismo está confiado en ganar las elecciones del domingo próximo en primera vuelta, pero la preocupación de esta semana pasará por asegurar los dos puntos que faltan para alcanzar ese porcentaje clave.

“Hay confianza en que ganamos. Sacamos diez puntos de diferencia sobre el segundo, pero la complicación en estos días es alcanzar los 40 puntos para asegurar un triunfo en primera vuelta”, confió a LA NACION un funcionario del Gobierno muy involucrado en el sciolismo.

En todas las encuestas, el candidato de Cambiemos, Mauricio Macri, aparece en segundo lugar y el postulante de UNA, Sergio Massa, en tercero. Pero la complicación del kirchnerismo es que Massa se afianzó en el votante opositor peronista. “Nos cuesta llegar a 40 porque Massa está firme en un votante peronista y opositor”, dicen en Balcarce 50. Sin embargo, no creen que el ex intendente de Tigre pueda superar a Macri.

Según la Constitución, para ser presidente hay que ganar por más del 45% de los votos o bien superar el 40% y sacar 10 puntos de diferencia con el segundo. Esta última es la apuesta de Scioli y de Cristina para no tener que ir a un ballottage contra Macri o Massa. Si ningún candidato llega a 40 puntos, hay ballottage entre los dos primeros.

Los números que manejan las distintas encuestas del oficialismo indican que Scioli ronda el 39%; Macri, el 29, y Massa, el 21.

En cierto punto el Gobierno está tomando de su propia medicina: en las últimas semanas alentó el crecimiento de Massa para perjudicar a Macri y bajarlo de los 30 puntos para asegurar la diferencia de diez puntos. La maniobra fue exitosa, pero ahora Massa no baja lo necesario para que Scioli pueda asegurar el 40%. El traspaso de ex massistas al sciolismo, como Mónica López, no tuvo el efecto esperado.

Es por ello que, esta semana, Scioli intentará mostrar una mayor independencia de Cristina Kirchner para lograr los dos puntos de indecisos que se acercan cuando el gobernador toma distancia del Gobierno y le envía señales al peronismo histórico, especialmente en el conurbano bonaerense y en el centro del país. Haría para ello más anuncios para un hipotético gabinete nacional. Ayer dijo que de ganar designará a Sergio Berni en Seguridad y Julián Colombo al frente de la secretaría general de la Presidencia.

“El problema que tiene Scioli es que cada vez que Cristina sale a hablar, aunque diga que es su candidato, lo condiciona a continuar el modelo sin cambios y sin dar un solo paso atrás. Esto le quita margen a Scioli de ir por el voto independiente y del peronismo puro”, confió un hombre del oficialismo.

Esto último ocurrió en el acto del viernes pasado en Caleta Olivia, donde la Presidenta le levantó la mano: “Esta transformación no se va a detener, porque Daniel va a ser presidente de todos los argentinos”, dijo Cristina.

En la misma frase hubo un respaldo y un condicionamiento a Scioli a seguir las políticas del modelo nacional y popular, en caso de que gane las elecciones.

El otro dato que infunde temor en el Gobierno, con miras al domingo, es que las encuestas difundidas el fin de semana induzcan a los votantes de las terceras alternativas opositoras a aplicar un “voto útil” en favor de Macri para evitar que Scioli gane en primera vuelta y así forzar un ballottage.

En ese caso, aunque Scioli saque más de 40 puntos, Macri podría descontar y quedar a menos de 10%, para así ir a una segunda vuelta. Éste es el escenario que la Casa Rosada no quiere ni imaginar, porque un ballottage sería otra elección completamente distinta. (La Nación)

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