Publicado el: 10, Nov, 2015

Extraño robo en una sala de la Cámara Nacional de Casación Penal


La Corte Suprema de Justicia - Foto:
10/11 – 10:00 – Desconocidos entraron a una oficina que usa la presidenta del tribunal que tiene el caso Hotesur y el pacto con Irán.

Por: Lucio Fernández Moores
Una oficina de la Cámara Federal de Casación Penal apareció ayer con signos de haber sido revisada durante el fin de semana por una o más personas ajenas a la misma. Se trata de una dependencia de la vocalía 10, de la jueza Ana María Figueroa, actual presidenta del máximo tribunal penal del país. La oficina también es usada por la sala I de la Cámara, que tramita, entre otras causas, la relacionada con la firma Hotesur y el Memorándum de Entendimiento con Irán por el atentado de 1994 contra la AMIA.

Se trata de un despacho ubicado en la planta baja del edificio de los tribunales federales de la avenida Comodoro Py, en la zona de Retiro, y que da al contrafrente del edificio, donde se encuentra un estacionamiento interno. La primera empleada que llegó ayer a trabajar antes de las 7.30 detectó el desorden del lugar y se encontró con que una ventana estaba abierta.

Fuentes judiciales dijeron que los empleados que se desempeñan en esa oficina encontraron útiles de trabajo fuera de sus lugares y un “desparramo” generalizado de cosas. Otro empleado que llegó luego detectó que en su cajón faltaba un cuchillo de cocina. Además, se descubrió una pisada con barro y la huella de una mano. La puerta no tenía signos de haber sido violentada.

Los empleados informaron al conjuez abogado Roberto Boico, integrante de la sala I de la Cámara, quien les dijo que hicieran la denuncia, que quedó radicada en el juzgado a cargo de Sebastián Casanello. El magistrado convocó a la división Rastros de la Federal, que tomó muestras en el lugar.

El magistrado también le tomó declaración a los siete empleados que realizan diariamente sus tareas en esa oficina. Uno de ellos dijo que recordaba haber dejado la ventana cerrada el viernes pasado, cuando fue el último en retirarse ese día. Además, Casanello comenzó a tomarles declaración también a los cerca de cuarenta policías que trabajaron en el lugar entre el viernes y ayer en tareas de custodia y seguridad del edificio.

El juez aguarda la respuesta de la Intendencia del edificio para saber si hubo personas trabajando el fin de semana en tareas de mantenimiento en alguna de las cientos de oficinas que hay en el lugar, donde no sólo funciona la Cámara Federal de Casación Penal sino también los doce juzgados federales penales, las doce fiscalías ante esos tribunales, los seis tribunales orales y otras dependencias del fuero federal.

“Está todo lo que había”, le informaron al juzgado de Casanello desde la oficina en cuestión luego de cotejar con el registro de la sala I todos los recursos extraordinarios que allí tramitan por apelaciones contra fallos de la Cámara Federal. Igualmente, las fuentes dijeron que allí sólo hay escritos de los recursos y no los expedientes enteros.

Figueroa, una jueza rosarina que se incorporó a la Casación a fines de 2011, subroga una vacante en la sala III del tribunal, pese a que ella, al presidir la Cámara, no tiene asignada sala alguna. Boico, por su parte, integra la sala I junto con otro abogado conjuez, Norberto Frontini. Ellos dos, junto con el suspendido por un fallo judicial Claudio Vázquez, fueron designados por la Magistratura a través de un polémico sistema que la Corte declaró nulo la semana pasada. (Clarín)

Dejar un comentario



Publicidad

OPI Video