Publicado el: 18, Nov, 2015

Gastos de campaña: Máxima mentira


De Costa a Máximo, de Pigmalión a Galatea: el autoconvencimiento y las mentiras que matan las esperanzas
18/11 – 11:00 – El diario La Nación sacó una nota donde da cuenta que Máximo Kirchner financió su campaña con aportes de militantes sub35 que trabajan en el Estado, mientras que en los informes de financiamiento a los que accedió el medio, figura un gasto de 190.000 pesos, como todo concepto erogado por el hijo de la presidente en su campaña a diputado nacional en Santa Cruz. Por qué decimos que hay mentira e ilegalidad en todo esto; lo explicamos en esta nota. (Por Rubén Lasagno)

De acuerdo a una nota que publicó el diario La Nación y de acuerdo a información que el medio retrata de redes sociales, Máximo financió su campaña en Santa Cruz con fondos obtenidos de los aportes militantes sub 35, que actualmente trabajan en el Estado.

“Yo soy empleado del Estado y estoy con el Estado. Soy un agradecido del Estado y gracias a este Gobierno he crecido mucho y no me olvido”. La frase fue publicada en Facebook por un joven de La Cámpora empleado en la Anses. Es uno de los setenta aportantes a la campaña de Máximo Kirchner , dice el diario.

Según consta en los informes de financiamiento presentados por el Frente Para la Victoria ante la Justicia Electoral – dice La Nación – la lista de candidatos a diputados nacionales que encabezó el hijo presidencial recaudó de privados casi $190.000.

Con donaciones que oscilaron entre los $450 y los $12.500, todos los aportantes de Máximo Kirchner fueron empleados públicos. La mayoría figuran en los registros oficiales como empleados de la filial de Santa Cruz de la Anses, de la AFIP y de la Dirección Nacional de Migraciones. También aparecen algunos trabajadores de Aerolíneas Argentinas, Télam y el Sedronar. En su mayoría, no superan los dos años de antigüedad en la función pública.

Junto con los $220.000 que recibió de la Dirección Nacional Electoral, Máximo consiguió $452.000 para realizar actos, pagar carteles y realizar propaganda en la provincia de los Kirchner, para la elección que le permitió acceder a una banca en la Cámara baja, aunque lo dejó en segundo puesto.

Su agradecimiento a Máximo Kirchner no sólo se tradujo en aportes de campaña. En su foto de perfil de Facebook, citan una frase del hijo presidencial: “La historia es indetenible y no se tapa con papel de diario”.

Mentiras verdaderas

Hasta aquí la nota del diario La Nación, la cual podemos tratar de poner en blanco y negro, teniendo en cuenta que en Santa Cruz hemos sido testigos de la campaña de Máximo, su despliegue en el interior, su cartelería, gastos de propaganda, publicidad en los medios, publinotas, etc.

Podríamos decir, sin temor a equivocarnos, que Máximo debe haber gastado esos 190 mil pesos en cada una de las giras que hizo tratando de convencer a los votantes del interior, de que lo elijan como opción.

Fuentes allegadas a su entorno le han confiado a OPI que las salidas de Máximo al interior, contabilizan no menos de 4 recorridas por la provincia, en los meses que duró su campaña. Descuentan también que con la plata aportada por los militantes, Máximo no hubiera podido hacer ni un tercio de la campaña que hizo y nos aportaron datos generales, pero más o menos indicativos, para tener una idea de la magnitud del dinero que utilizó el hijo de la presidenta, cuya campaña fue sostenida por fondos públicos de la nación.

De acuerdo a lo que se pudo observar en los desplazamientos de Máximo por la provincia, lo hizo con 4 o 5 vehículos entre su auto personal, las dos camionetas de la custodia y uno o dos más de apoyo con gente de la militancia. Podemos hacer un ejercicio breve y solo con fines indicativos, para saber aproximadamente lo que implica viajar, comer y pernoctar un grupo de personas como este, tomando como base un solo trayecto Río Gallegos-Caleta Olivia, el que luego se debe multiplicar por las demás localidades, todas más allá de los 300kms de distancias de esta capital y las más alejadas entre 1.100 y 1.200 kms desde Río Gallegos. Asimismo, las fuentes informaron que cada salida incluía varios días de recorrida.

Esta comitiva de campaña, viajando a Caleta Olivia (solamente) y tomando como base un estimativo de 5 vehículos, unas 15 personas en total y solo dos días de permanencia allí , no pudo haber cubierto dicho operativo con menos de 46 mil pesos.

Si a esto le sumamos los spots publicitarios en todos los medios radiales y escritos de la provincia, las notas pagas en radios y diarios, la cartelería, pasacalles y afiches; las gigantografías que están repartidas por toda Santa Cruz y los miles y miles de bastidores de madera con la foto de Máximo, atados a las columnas de alumbrados en todas y cada una de las 18 localidades que están dispersas en la enorme geografía de la provincia, las cifras que se manejan son decenas de veces superior a la “oficializada” en las declaraciones de gastos de campaña que publica el diario La Nación.

Por otra parte no debemos olvidar que el 11 de septiembre OPI publicó una fotografía del operador de Máximo en Pico Truncado, Gianfranco Casarín, con más de 300 mil pesos en fajos de billetes de 100 pesos, oportunidad en la que llevo a cabo la campaña de Máximo a diputado nacional en esa localidad, colgando carteles, afiches y promocionando al hijo de la presidenta, en su debut político.

La foto de la polémica: armador de las PASO para Máximo en Pico Truncado, en selfie con 300 mil pesos

A confesión de parte …

Hay un detalle que no puede pasar desapercibido en esta declaración de gastos de campaña de Máximo, quien en tren de simular “transparencia” comete un sincericidio que lo pone al borde de una denuncia penal.

Dice la nota: “Con donaciones que oscilaron entre los $450 y los $12.500, todos los aportantes de Máximo Kirchner fueron empleados públicos. La mayoría figuran en los registros oficiales como empleados de la filial de Santa Cruz de la Anses, de la AFIP y de la Dirección Nacional de Migraciones. También aparecen algunos trabajadores de Aerolíneas Argentinas, Télam y el Sedronar. En su mayoría, no superan los dos años de antigüedad en la función pública”.

Esto implica, entonces, que Máximo, La Cámpora o el gobierno nacional, han intercambiado puestos de trabajo por votos. Porque si los ingresados en entes públicos en los últimos dos años (coincidente cuando se comenzó a pensar oficialmente en la candidatura de Máximo a diputado por Santa Cruz) han aportado parte de sus sueldos, esto pone en claro que llegaron allí con el compromiso y la obligación de realizar aportes a cambio de un puesto laboral, que hoy sirve para “justificar y/o blanquear” de dónde salen los fondos que utilizó Máximo para su campaña en Santa Cruz, algo que por otros lado es irrisorio al lado de los verdaderos gastos que se hicieron.

Si así fuera, el diputado nacional electo, debiera ser pasible de una denuncia penal y el gobierno nacional también, por haber utilizado en calidad de prebenda, puestos en la función pública, para quitarle parte de sus sueldos a quienes con el pretexto de darles trabajo, los transformaron en aportantes de sus campañas políticas.

Esta metodología sigue la lógica del kirchnerismo, ya que en Santa Cruz ha sido de práctica permanente; solo que esta vez los “aportantes”, distribuidos en oficinas públicas de nación, están blanqueados oficialmente y esto, desde lo metodológico, no solo es éticamente repudiable, sino roza al cohecho y configura un acto claro de corrupción. (Agencia OPI Santa Cruz)

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  1. PATO dice:

    SE LE MIRAN LOS BRAZOS ….. COMO SE NOTA QUE LABURO ESTE AMIGO…. PARECEN BRAZOS DE MUJER…..

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