Publicado el: 30, Nov, 2015

Venezuela: “La elección de Macri renovó la energía de la oposición al chavismo”


Venezuela: "La elección de Macri renovó la energía de la oposición al chavismo"
30/11 – 09:45 – Infobae conversó con el politólogo Leandro Area a una semana de las elecciones, cuyos pronósticos plantean un probable triunfo de la oposición ante Maduro. Cómo influyen el crimen del dirigente opositor y la derrota de Scioli.

Por: Diego Rojas
Las elecciones del 6-D plantean una posible situación de cambio en Venezuela y no sólo en Venezuela, sino a nivel continental. Luego de la muerte de Hugo Chávez sería la primera derrota del oficialismo expresado en el gobierno liderado por Nicolás Maduro. Según encuestas de diversas consultoras -e incluso así lo ha admitido el oficialismo-, la oposición podría alcanzar la mayoría simple en la Asamblea Nacional (parlamento). Leandro Area es un maestro de politólogos en este país del Caribe, habitual columnista en distintos medios y autor de varios libros sobre política local. Investigador de la Universidad Central de Caracas y funcionario de la Cancillería hasta 2001 -fue secretario ejecutivo de la comisión de establecimiento de límites entre Venezuela y Colombia-, Area conversó con Infobae América acerca de las perspectivas que se abren con esta elección y sobre el rol de una oposición que, si bien aparece unida en una alianza política, no parece consolidarse como un polo político frente a un chavismo que sigue sosteniendo la figura de Chávez como unificadora. A la vez, conjeturó acerca de las implicancias del asesinato del dirigente opositor en un acto político y sobre cómo el triunfo de Mauricio Macri en la Argentina podría influir sobre las elecciones venezolanas, a una semana de que se realicen.

-¿Cómo se está procesando políticamente el asesinato del dirigente opositor Luis Manuel Díaz?

-Primero hay que decir que la reacción ha sido muy fuerte, pero que no ha tomado la forma de reacciones de violencia callejera. La energía que puede despertar un acontecimiento político de esta naturaleza fue bien canalizada por los líderes de la oposición, que llamaron a sacar conclusiones pero en calma. Una reacción violenta podría haber planteado la suspensión de las elecciones, que ha sido una posibilidad que siempre estuvo en el ambiente durante todo este periodo preelectoral.

-El gobierno de Nicolás Maduro señaló que se trataba de un ajuste de cuentas.

-En el seno de la cultura venezolana, ante cualquier evento violento el gobierno responde con elementos que le quitan el carácter político y le brindan uno policial. Ahora dijo que se trataba de un ajuste de cuentas. Pero no se puede reducir así una explicación, sin tomar en cuenta que el asesinato fue realizado no en un bar o en un asalto, sino durante un acto político público de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), que el asesinado era un dirigente político de la oposición y que se encontraba al lado de la mujer de un preso político y junto a otros líderes políticos opositores. No se puede esquivar que el hecho tiene características que van más allá de lo policial noticioso.

-Respecto a la oposición, ¿cómo la ve ante las elecciones?

-La veo muy bien para lo débil que es. A pesar de los problemas que tiene, de las distancias de los segmentos que la conforman, se dan respuestas a la emoción del país que no se encuentra con el chavismo. En las encuestas, el proyecto político de Chávez se encuentra alrededor del 20 por ciento de la intención de voto y la oposición se acerca al 60. Más que una relación racional de cultura política ciudadana, hay una relación sentimental. La gente que adhirió al proyecto chavista, aquello llamado ‘pueblo’, hoy piensa que el proyectó no funciona. No creo que deba llamársele dictadura o tiranía, son palabras que pertenecen a diccionarios que dibujen el perfil de la frustración. Es un descontento económico y de condiciones de vida.

-Sin embargo hay una masa crítica chavista.

-Claro, y me parece un insulto decir, como han dicho algunos, que todos estuvieran comprados. Pero eso se ha ido deteriorando violentamente. Tiene que ver con variables de carácter económico. El apego entre el ciudadano y el chavismo no era tan constante como cuando ocurrió durante ese primer encuentro lunático y el pueblo al subir un líder carismático que se postuló como el salvador de la patria, como quien podía cruzar el río hacia la otra orilla. La relación entre un ochenta por ciento de los chavistas y el chavismo es una relación de carácter económico, no político, no ideológico o militante. La diferencia del ciudadano y el desapego ha ido creciendo. No es la oposición la que está ganando, sino que es el gobierno el que está perdiendo. Los datos de las encuestas a veces son frágiles, pero este desapego se está viendo desde 2014. El descontento ha evolucionado. Primero porque murió el líder del movimiento, Hugo Chávez murió. Con su presencia la derrota hubiera sido más lenta, pero hubiera sido, porque cualquiera es arcángel con el petróleo a más de cien dólares, pero no con el petróleo a cuarenta. El proyecto del “socialismo del siglo XXI” sólo fue sostenido desde el petróleo. No se hizo nada para diversificar la matriz productiva. Es el único recurso económico y financiero y al venirse abajo su precio todo se viene abajo. Sin embargo, el fantasma de Chávez sigue rondando. Por eso la campaña la está haciendo Chávez. En la calle, en los afiches, en los discursos, todo gira alrededor de Chávez. Maduro no existe en la campaña. No es un líder carismático. Hay una distancia muy grande entre sus habilidades políticas. Y eso es perceptible en el pueblo. Existe una introducción de la cultura mágico religiosa en la política con la presencia permanente de Chávez, como si todavía estuviera aquí. Se puede producir, de cualquier modo, una persistencia que podría ser grave si no se produce la aparición de un discurso que supere a esa presencia fantasmal. Las elecciones, si pierde, será un golpe duro para el chavismo, entrarán en escena esos resquebrajamientos que en el chavismo también existen como en la oposición, pero que en el chavismo están revestidos por esa imagen unificadora.

Para Area, las elecciones tendrán repercusiones continentales y las elección de Mauricio Macri como presidente en la Argentina es un antecedente que influirá en las elecciones del 6D. “Este es un proyecto continental, desde Ushuaia hasta Cuba. Una derrota del chavismo plantea la incógnita sobre cómo la tomaría un gobierno que está teniendo este cariz militarista cada vez más. ¿Qué incidencia tendrá en los procesos de paz en Colombia? ¿Con la reanudación de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos? Estamos viviendo una crisis económica y política internacional. Se trata de un proceso que marca y puede marcar una tendencia. Lo de Argentina es para Venezuela muy importante. En principio, la elección de Macri como presidente ya influye en los ánimos políticos venezolanos. Fueron unos comicios que observamos muy de cerca, y el triunfo de Macri produjo en el seno de la oposición una reacción de alegría. El espíritu es el siguiente: ‘Si pasó en la Argentina, puede pasar también en Venezuela. La dirigencia política se siente con mucha fuerza moral y energía nueva. En la población, si había dudas e indecisos en votar a la MUD, ahora están virando hacia un voto con mayor seguridad por la oposición. En el campo del gobierno la reacción del gobierno fue idéntica a la que tuvieron frente al asesinato de Luis Manuel Díaz, minimizando el hecho, minimizando la victoria de Macri, restándole importancia a ese evento. Señalaron que era culpa del candidato Scioli y no del agotamiento del modelo de los Kirchner y también plantearon que se debía a una intervención del imperialismo, adujeron razones externas sin tener en cuenta a la decisión de los ciudadanos, como si los argentinos no existieran”.

-De todas maneras, en la oposición no pareciera haber figuras fuertes como un presidenciable en este momento. Dentro de la alianza opositora hay proyectos muy diferentes.

-Varios de los proyectos, como el de Capriles Rondolski, o Leopoldo López, o el de María Corina Machado, son expresiones de personas jóvenes y que vienen, se podría decir, de la antipolítica. Claro que hay figuras que tienen militancias y reconocimientos anteriores, pero esa es una característica de estos liderazgos en la oposición.Y tienen relaciones contradictorias entre sí. Son caudillos menores y a falta de partidos políticos aparecieron este tipo de líderes escondidos. Aparecieron muy posteriormente a la aparición de Chávez. Son personas jóvenes y no han tenido espacio para el festejo político y eso produjo que se manifiesten de manera mayor las rupturas dentro de estos líderes que no han ganado. Cada uno ha hecho su proyecto personal. Últimamente decidieron no confrontarse en público. Hay un pacto de no decir en público sus diferencias. Pero internamente esto reverbera. Las elecciones del 6 de diciembre pueden ser una motivación para que se transformen en otra cosa. Si ellos ganan las elecciones, habrá una transición no digamos todavía hacia un partido pero sí hacia asociaciones más allá de lo personal. Creo que las distancias son más personalistas que políticas y esas distancias podrían ser limadas con un resultado favorable a la oposición. (Infobae)

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