Publicado el: 8, Ene, 2016

Macri y Vázquez relanzan el vínculo y logran acuerdos


Macri y Vázquez relanzan el vínculo y logran acuerdos
08/01 – 13:30 – Se reunieron en Colonia en un clima de armonía; anunciaron un compromiso para controlar el impacto ambiental de las pasteras y organizar un mundial de fútbol.

Por: Jaime Rosemberg
Por un momento parecieron lo que alguna vez fueron: Tabaré Vázquez, el anfitrión y presidente del Club Progreso de Montevideo; el visitante, la cabeza del exitoso ciclo en Boca Juniors. “Hemos decidido candidatearnos juntos para ser sede del Mundial [de fútbol] de 2030”, dijo el presidente Mauricio Macri, mientras su par uruguayo asentía, feliz, por la coincidencia “en un tema que ambos queremos y nos interesa mucho”.

El anuncio de la postulación conjunta para el campeonato que se desarrollará dentro de 14 años, que se hizo en la estancia Anchorena, fue una postal del clima que se vivió en el almuerzo que los presidentes de la Argentina y Uruguay protagonizaron ayer.

Sellaron acuerdos para “dar por finalizado” el conflicto por las pasteras con la creación de un laboratorio medioambiental; el levantamiento de la prohibición para que barcos provenientes de la Argentina transborden en Montevideo, y la construcción de una planta regasificadora que abastezca de ese fluido a ambas orillas del Río de la Plata fueron los otros grandes tratos a los que llegaron ambos mandatarios mientras comían cordero en la residencia presidencial, a 30 kilómetros del puerto de Colonia.

Primero a solas y luego acompañados por sus dirigentes de confianza, Macri y Tabaré dieron pasos hacia la distensión, luego de años de ríspido vínculo entre los antecesores Cristina Kirchner y José Mujica, quien llegó a calificar en duros términos a la ex presidenta cuando la relación entre ambos ya estaba quebrada.

“Fue una reunión muy fructífera, con acuerdos que son trascendentales. Los dos gobiernos hemos decidido estar a la altura de nuestros pueblos en nuestro relacionamiento”, dijo Tabaré Vázquez, que estuvo acompañado por su canciller, Rodolfo Nin Novoa, y su embajador en la Argentina, Héctor Lescano.
Luego de que Tabaré mencionó la creación del laboratorio de monitoreo, que Lescano denominó después prueba del “fin del conflicto” iniciado por la construcción de la pastera UPM-Botnia en Fray Bentos, Macri se dirigió a los medios de prensa que lo esperaban. Sus palabras duraron poco más de cuatro minutos y por acuerdo con su par uruguayo no dispusieron tiempo para preguntas.

“Hacía rato que queríamos retomar los vínculos históricos. Somos dos pueblos unidos por la historia, el afecto y un futuro para compartir”, dijo el Presidente, relajado, con su camisa celeste arremangada. Había llegado antes de las 13 en el helicóptero presidencial, junto a la canciller Susana Malcorra; el jefe de Gabinete, Marcos Peña; el presidente de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó; el vocero Iván Pavlosky, y el secretario de Asuntos Estratégicos, Fulvio Pompeo. Los esperaba en la casona de estilo inglés con vista al río San Juan el flamante embajador argentino en Uruguay, Guillermo Montenegro.

Luego de calificar de “no muy feliz” la disposición 1108, que impedía el transbordo de mercaderías en Montevideo, el Presidente dijo que “la complementación en estas dos iniciativas (el laboratorio de calidad medioambiental y la planta regasificadora en Uruguay, con inversiones parejas de ambos países) será el inicio de muchas más, para que en el Río de la Plata haya pobreza cero”, se entusiasmó.

Venezuela

¿No hubo temas ríspidos? En diálogo con LA NACION, Lescano confirmó lo que en la delegación argentina deslizaron en estricto off the record: la situación de la democracia en Venezuela fue parte de los temas conversados. “Se compartió la preocupación por lo que en estas horas se plantea en torno a la legitimidad de los diputados (opositores) que asumen. Y la vocación por ayudar al pueblo venezolano a superar esta situación”, dijo el embajador uruguayo, que también habló de una “salida democrática” para el país caribeño. “Se habló en general, no en particular”, comentó un asistente argentino al almuerzo.

Los periodistas uruguayos se quedaron con ganas de preguntarle a Tabaré por la cuestión de Venezuela, ya que el presidente uruguayo no habló públicamente de la protesta de Macri por la situación de los presos políticos en ese país, esbozada en la reciente Cumbre del Mercosur en Asunción.

“Lo único que hay que decirles a los jóvenes es que en 2030 se acuerden de estos viejos y nos inviten al Mundial”, dijo Macri, en una broma que ya había dicho durante el almuerzo, mientras Montenegro expresaba sus deseos de “quedarse a vivir” en la estancia que el terrateniente Aarón Anchorena legó al Estado uruguayo a mediados de la década del sesenta.

Después de abrazar a Tabaré, Macri partió raudo hacia Buenos Aires, donde la búsqueda de los tres profugados de la cárcel de General Alvear se imponía en el centro de la agenda, casi como un tema exclusivo. (La Nación)

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