Publicado el: 1, Mar, 2016

Acuerdo con los holdouts: un paso clave hacia el cierre de un default de 14 años


Acuerdo con los holdouts: un paso clave hacia el cierre de un default de 14 años
01/03 – 09:00 – El Gobierno pactó con los acreedores más duros pagarles al contado antes del 14 de abril; son US$ 4653 millones, el 75% de lo que exigían; ya se encaminó el 85% de un total de demandas por US$ 9000 millones; el Congreso aún debe derogar dos leyes.

Por: Rafael Mathus Ruiz
Luego de años de batallas y de tres meses de intensas negociaciones, el Gobierno llegó a un acuerdo con Paul Singer, arquitecto de la multimillonaria ofensiva judicial contra la Argentina por la deuda, en un paso decisivo para terminar de salir del default de fines de 2001 y mejorar el acceso del país a los mercados financieros.

“Me da un gran placer anunciar que la guerra sin tregua de 15 años entre la República Argentina y Elliot Management, dirigido por Paul E. Singer, está ahora en camino de resolverse”, dijo Daniel Pollack, el mediador (Special Master) designado por Griesa para guiar esas negociaciones, ayer, al anunciar el acuerdo en un comunicado.

El Gobierno cerró un acuerdo con los cuatro fondos buitre más díscolos, Elliot Management, Aurelius Capital, Dadivon Kempner y Bracebridge Capital, a quienes se comprometió a pagarles, al contado, US$ 4653 millones, el 75% del monto que reclamaban por las sentencias a favor que obtuvieron en el tribunal de Griesa y en el resto del mundo.

Horas más tarde, en una conferencia de prensa, el ministro de Hacienda, Alfonso Prat-Gay, junto a sus colaboradores, confirmó que el país emitirá bonos (por unos US$ 15.000 millones) para recaudar el efectivo necesario y así cancelar la deuda con los buitres (ver página 6).

“Este es un gigantesco paso adelante en este largo litigio, pero no el paso final”, advirtió Pollack.

El acuerdo tiene una fecha de vencimiento. El Congreso debe derogar la ley cerrojo y la ley de pago soberano, y el Gobierno debe emitir deuda, reunir el dinero y pagarles al contado a los fondos antes del 14 de abril al mediodía, hora de Nueva York. Pollack confirmó en la conferencia que el pago será al contado, “en dólares verdes, norteamericanos”, pero evitó entrar en detalles.

Con el acuerdo con los cuatro fondos buitre grandes y los otros cerrados con otros fondos y bonistas minoristas, el gobierno de Mauricio Macri ha logrado ya encaminar la resolución del 85% de los reclamos judiciales por US$ 9000 millones que llegaron a la mesa de Pollack.

El pacto cierra una histórica disputa que se inició en el tribunal del juez Thomas Griesa y recorrió -durante más de diez años- todas las instancias de la Justicia de Estados Unidos hasta la Corte Suprema, llevó al embargo de la Fragata Libertad en Ghana, popularizó el término fondos buitre, golpeó la economía y puso al país en un nuevo default, esta vez, “técnico”, a mediados de 2014.

El gran protagonista de esa pelea fue Elliot Management, el fondo de Paul Singer, dueño de NML, el agresivo líder de la “saga pari passu”, nombre que recibió la demanda que terminó por abrir una negociación con los holdouts, los bonistas que rechazaron los canjes de la deuda del kirchnerismo en 2005 y 2010.

El mediador reveló que Paul Singer fue también la “figura central” en las negociaciones con el Gobierno durante las últimas semanas. Singer logró un mejor arreglo que otros acreedores que ya cerraron con el Gobierno, aunque no llegó a conseguir el 100% de su reclamo, como Kenneth Dart, dueño del fondo EM.

La quita acordada con Elliot y el resto de los “demandantes líderes” de la demanda “pari passu” sobre sus sentencias es inferior a la de la propuesta original de la Argentina del 5 de febrero último: 25% contra el rango del 27,5 al 30% previsto en aquella oferta. Además, el acuerdo con estos cuatro fondos buitre incluye “honorarios legales y otros gastos”, algo que en los acuerdos anteriores nunca se mencionó. “Paul E. Singer fue un negociador duro, pero justo”, describió Pollack. Ecuánime, se preocupó también por nombrar a Macri y a todos los funcionarios involucrados en las negociaciones, y volvió a elogiar su decisión de resolver el litigio con los acreedores, un giro respecto del kirchnerismo, que el mediador calificó de “nada menos que heroico”. Cristina Kirchner se había negado a negociar y había planteado el conflicto en otros términos: “Patria o buitres”.

“Ninguna de las partes en un acuerdo consigue todo lo que busca. Un acuerdo es, por definición, una concesión, y, afortunadamente, las dos partes en esta diferencia épica al final vieron la necesidad de hacer concesiones, y lo han hecho”, describió el mediador.

El pacto prevé el levantamiento de las medidas cautelares o injuctions, que le impiden a la Argentina afrontar los pagos de la deuda de los canjes de 2005 y 2010 a menos que se pague a los demandantes. Griesa tiene previsto firmar hoy, tras una audiencia, una orden que implementará la hoja de ruta propuesta por la Argentina para levantar esas cautelares. Esa orden, seguramente, será apelada (ver aparte).

El Gobierno aún debe resolver reclamos en la mesa de Pollack por unos 1350 millones de dólares, en su mayoría, de fondos “me too”, pero también de bonistas minoristas. Anthony Constantini, abogado del estudio Duane Morris, que representa a varios fondos “me too”, dijo a LA NACION que espera que se cierre la brecha con sus clientes.

“No creo que haga falta mucho para cerrar la brecha. Cerraron la brecha con NML, y ellos pueden hacer lo mismo si quieren”, dijo.

La prioridad del Gobierno era cerrar primero con el hombre que acorraló al país en la Justicia, en las palabras de Pollack, en una “disputa épica” que ya comenzó a cerrarse. (La Nación)

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