Publicado el: 14, Mar, 2016

Aún no hay señales contundentes de una reducción de la inflación


Precios cuidados en las gondolas - Foto: Infobae
14/03 – 09:50 – Los analistas estiman que por cuarto mes consecutivo el costo de vida de marzo seguirá encima del 3%; moderado optimismo para el segundo semestre.

Por: Alfredo Sainz
El macrismo está en camino de completar su cuarto mes sin lograr bajar la inflación por debajo del 2%. Después del cimbronazo que implicaron en los índices de enero y febrero la devaluación del peso tras la salida del cepo y el fuerte aumento en las tarifas eléctricas, las esperanzas del equipo económico que encabeza Alfonso Prat-Gay estaban puestas en que marzo podría ser el mes en que la inflación diera una señal muy clara de desaceleración. Sin embargo, de la mano de la suba de las naftas, la vuelta al colegio y los incrementos en los alimentos, todo indica que el mes terminará con un alza en el costo de vida que volverá estar por encima del 3%, según estiman varios analistas.

“El proceso de desaceleración de los precios que se había iniciado en febrero tuvo una recaída en los primeros días de marzo, y según nuestra proyección el mes terminaría con un piso de entre 3 y 3,5%”, advierte Luciano Cohan, economista jefe de la consultora Elypsis.

“En marzo tuvimos una suba importante en las naftas, que aportan un 0,4% para la inflación del mes, y los alimentos volvieron a subir. Lo que se vio es que el efecto dólar, que tuvo un incremento sostenido en febrero, tardó unas semanas en llegar a los precios al público”, explica Cohan.

“La inflación de marzo viene bajando y creo que el proceso se va a profundizar en las próximas semanas, en la medida en que no se produzca ningún otro aumento en las tarifas de los servicios públicos que aún no fueron actualizados, como el gas y el agua. Pero para ver una desaceleración muy marcada de la inflación habrá que esperar hasta el segundo semestre del año, cuando se haya pasado el efecto de los aumentos de las tarifas y se empiecen a sentir más los cambios en la política monetaria”, sostiene Fausto Spotorno, economista jefe del estudio Orlando J. Ferreres.

El moderado optimismo sobre la evolución de los precios es compartido por Juan Luis Bour, economista jefe de la fundación FIEL, que informó para febrero una suba del 3,7% en la canasta básica que utiliza para medir la pobreza. “Para llegar a una tasa de inflación por debajo del 2% mensual creo que vamos a tener que esperar hasta el segundo trimestre del año, me parece muy difícil de lograr en marzo. El consuelo que queda es que con una devaluación del 60%, como la que se llevó a cabo desde diciembre, el traspaso a precios igualmente fue muy bajo y la inflación acumulada hasta ahora ronda el 11 o 12%. Podría haber sido mucho peor”, sostiene Bour.

El economista de FIEL además destaca que marzo se inicia con un menor arrastre de febrero. “La buena noticia es que mes a mes está bajando el piso de la inflación con la que empieza el mes, como producto de un menor efecto arrastre. En diciembre el arrastre para enero era del 1,2% y ahora febrero le dejó a marzo la mitad, un 0,6%”, sostiene el especialista.

Escenario complicado

Hace unos días, Prat-Gay volvió a ratificar la meta de una inflación del 20 al 25% para todo 2016, para lo cual espera que en la segunda mitad del año la tasa mensual se ubique en torno al uno por ciento.

Desde una posición cercana al kirchnerismo, el economista Agustín D’Attellis coincide con el pronóstico de Prat-Gay de que la inflación se empezará a desacelerar, aunque no comparte las causas.

“Hay una desaceleración de la inflación, pero no la veo para los próximos meses, sino que recién podría estar llegando hacia fin de año. Además, la baja de la inflación va a ser consecuencia de una recesión y no de una política activa del Gobierno. La baja de la demanda, el parate de la actividad industrial y el crecimiento de las importaciones son las razones que explicarán el freno de los precios”, asegura D’Attellis.

Más allá de las diferencias en los pronósticos, en lo que coinciden todos los economistas es en que la tarea que tienen por delante Prat-Gay y su equipo es muy grande.

Para la medición de la ciudad de Buenos Aires, febrero cerró con una suba del 4%, impulsada principalmente por el aumento en la electricidad, y de esta manera acumuló en los primeros dos meses un incremento del 8,3%, mientras que la tasa interanual se ubicó en 32,9%.

Por su parte, el IPC-Congreso -que se elabora sobre la base de las mediciones de las principales consultoras privadas- informó para lo que va del año un incremento del 8,6% en el costo de vida, mientras que en los últimos doce meses la suba se ubicó en 33,9%. (La Nación)

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  1. La única manera de tener una reducción contundente de la inflación es mediante un ajuste contundente. Es eso lo que proponen?

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