Publicado el: 6, May, 2016

La Casa Rosada seduce a los gobernadores con un mejor reparto


Casa Rosada - Foto:
06/05 – 09:20 – Devolvería en el primer año, en efectivo, el 6% de la coparticipación en lugar de entregar bonos

Por: Jaime Rosemberg
Con el objetivo de encarrilar las relaciones con los gobernadores, y en momentos complicados para el oficialismo dentro y fuera del Congreso, el gobierno de Mauricio Macri ya comenzó a sondear entre los mandatarios provinciales una “oferta superadora” para abonarles el 15 por ciento de la coparticipación que ya cobran Córdoba, Santa Fe y San Luis, y que la Corte Suprema dispuso otorgarles pocos días antes de que Cristina Kirchner dejara el poder.

El próximo miércoles 18, el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, presidirá en Córdoba una nueva reunión con los mandatarios provinciales, un cónclave al que el Presidente también podría asistir. Allí, el ministro de la cartera política llevará la propuesta, que ya comenzó a charlar con la mayoría de los gobernadores peronistas. La reciente derrota de Cambiemos en el Senado, donde la oposición peronista logró aprobar por amplio margen la ley que suspende los despidos por seis meses, aceleró las tratativas con los gobernadores.

El plazo de pago del 15 por ciento adeudado sigue siendo, al igual que en la oferta anterior, de cuatro años en cuotas anuales, pero en el primer año (cuando se abonaría el 6 por ciento) se prevé pagar en efectivo un 3 por ciento que la oferta anterior planeaba otorgar en bonos, con la consecuente quita de los bancos encargados del canje que cada provincia debía hacer por separado.

“Los gobernadores estarán en condiciones de comenzar a cobrar cash no bien se firme el compromiso”, remarcaron desde Interior, con el objetivo de tentar a los mandatarios provinciales, aunque desde esa cartera aclararon que “no se obliga a nadie a firmar. La provincia que no esté de acuerdo puede continuar su reclamo en la Justicia”, afirmaron en la Casa Rosada. El fallo de la Corte fue aceptado por la ex presidenta diez días antes de irse del poder, con lo que las provincias quedaron habilitadas para iniciar el reclamo.

En algunos casos, como los de los peronistas de buen diálogo con la Casa Rosada, como Juan Manuel Urtubey (Salta) y Juan Manzur (Tucumán), la propuesta parece haber tenido buena recepción, al igual que en los cinco gobernadores de Cambiemos. “Avanzamos bastante en la implementación de los reembolsos de coparticipación. Fue una reunión técnica muy buena. Pronto estaremos en condiciones de cerrar el acuerdo”, remarcó el gobernador de Tucumán, que anteayer se reunió en la Casa Rosada con Alejandro Caldarelli, secretario de Provincias del Ministerio del Interior.

El nuevo esquema, confían en el Gobierno, estará supeditado a que las provincias “hagan los deberes” en materia fiscal. Y prevé poner un “techo” al pago de las provincias que a su vez tienen deudas con la Nación.

Desde el punto de vista político, la jugada apunta a contener las quejas de los mandatarios provinciales y de algunos caciques que expresaron de viva voz sus reclamos. “Se terminó el amor con Macri”, dijo días atrás el ex mandatario de La Rioja Luis Beder Herrera, molesto porque -expresó- “nunca llegaron casi $ 1000 millones que nos deben”.

Vínculo crucial

Recomponer ese vínculo es crucial para la Casa Rosada, en momentos de tensión con el sindicalismo y el PJ opositor en torno a la ley antidespidos. “No podemos pelearnos con los gremios ni con los gobernadores e intendentes, con quienes nos dan los votos para aprobar las leyes”, razonaban ayer cerca de uno de los mandatarios del oficialismo, preocupados por el clima de belicosidad que se instaló entre el Gobierno y gremialistas como Hugo Moyano en torno al apoyo a la norma. Un enojo que, en parecidas proporciones, alcanza a definir la actual relación entre Macri y el líder del Frente Renovador, Sergio Massa.

Con el fin de apaciguar enojos, el Gobierno aceleró esta semana el envío de fondos a través de adelantos financieros, generosos en algunos casos (Neuquén recibió $ 500 millones) y más exiguos en otros (Santa Cruz, gobernada por Alicia Kirchner, recibió por primera vez $ 50 millones en ese concepto).

La estrategia de seducción alcanza a los intendentes de ciudades del interior, de quienes se encarga Frigerio, y de los bonaerenses, a quienes el gobierno de María Eugenia Vidal viene proveyendo de fondos para obras de infraestructura y seguridad. (La Nación)

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