Publicado el: 12, May, 2016

Ajustadas cuentas de la oposición para votar este jueves la ley antidespidos


La Cámara de Diputados de la Nación - Foto: web
12/05 – 09:50 – La sesión especial pedida por la oposición quedó convocada para las 11:45. Se necesitan 129 diputados para que haya quórum y mayoría simple para convertir en ley el proyecto. Esta tarde hubo al menos cuatro dictámenes. El massismo se dividió y un grupo acompañó al kirchnerismo

Por: Marcos Quintans y Juan Graña
Terminados los debates de comisión, el tiempo de las definiciones empieza a acercarse: este jueves, el Frente para la Victoria, el Bloque Justicialista de Diego Bossio, el socialismo y la izquierda bajarán a la Cámara de Diputados a las 11:45 para intentar dar inicio a la sesión especial convocada para discutir el proyecto antidespidos.

Sergio Massa ya avisó que no ayudará al resto de la oposición a reunir el quórum de 129 legisladores para iniciar el debate. Sólo está a dispuesto a hacerlo si acuerdan tomar los cambios que su partido propone sobre el texto enviado por el Senado. Por estas horas, esa posibilidad parecía más que difícil: ni el oficialismo ni el kirchnerismo estaban dispuestos a aceptar su pedido.

El líder del Frente Renovador no logró convencer a todos los integrantes de su interbloque de que no bajen a la sesión especial. Al terminar la reunión del plenario de comisiones de Legislación del Trabajo y de Presupuesto y Hacienda, los diputados Jorge Taboada y Héctor Daer optaron por no respaldar el dictamen de su propio partido. Los dos prefirieron acompañar al resto del peronismo con el proyecto que propone aprobar sin cambios el texto votado por el Senado. En un principio, Daer informó que Facundo Moyano los acompañaría en la firma, pero a última hora el nombre del líder del sindicato de Peajes apareció en el dictamen massista.

La postura de los dos legisladores de extracción gremial fue un adelanto de lo que sucederá este jueves: al menos seis integrantes del interbloque massista Unidos por una Nueva Alternativa (UNA) tienen intención de bajar al recinto a colaborar con el quórum, según confirmaron a Infobae dos de esos diputados. Sus compañeros trabajarán en las próximas horas para intentar hacerlos cambiar de opinión, aunque por el momento parecía difícil que fuesen a lograrlo.

Con esos seis massistas, la oposición queda más cerca del número para debatir el proyecto. Según los números que manejaban en distintos despachos, el kirchnerismo aportará 79 legisladores propios más tres aliados (Oscar Martínez, Carlos Heller y Juan Manuel Pereyra) y el Bloque Justicialista otros 17. A ellos se les sumarán ocho socialistas y afines, cuatro trotskistas y los monobloquistas Omar Plaini, Alcira Argumedo, Ramón Bernabey y Claudio Poggi.

Hasta ahí son 115 presencias que la oposición daba por seguras. A media tarde de este miércoles, también se ilusionaban con sumar a los seis massistas de extracción sindical, seis diputados del Frente Cívico por Santiago y tres de Compromiso Federal.

De cumplirse el cálculo, la oposición lograría juntar 130 diputados. Apenas una más de las necesarias para iniciar la sesión. Incluso especulaban con la posibilidad de incorporar a tres del Movimiento Popular Neuquino, 2 de Chubut Somos Todos o algún que otro monobloque más.

En la vereda de enfrente, funcionarios de Casa Rosada ya empezaron las gestiones para intentar limar el número opositor. Un diputado que pidió no ser identificado confirmó a Infobae que el gobernador de su provincia ya había recibido un llamado para pedir que sus legisladores no bajasen a la sesión. En la mira están sobre todo los bloques provinciales que responden a los gobernadores Alberto Rodríguez Saá (Compromiso Federal), Claudia Abdala (Frente Cívico por Santiago), Mario Das Neves (Chubut Somos Todos) y Omar Gutiérrez (Movimiento Popular Neuquino) por la necesidad de fondos que tienen sus distritos.

Ni siquiera el Frente para la Victoria tiene asegurada la presencia de todos sus legisladores. A última hora, los cinco misioneros del bloque manifestaron sus dudas sobre si participar de la sesión especial. Algunos de ellos incluso estaban todavía en su provincia. Para llegar al debate tendrán que tomar el primer vuelo de línea del día, que parte a las 8 de la mañana rumbo a Buenos Aires. Si no lo hacen, sólo el avión charter de algún empresario cercano podrá traerlos a tiempo para la sesión.

El número final no se sabrá hasta que toque la campana y la sesión comience. Una vez sorteado el desafío del quórum, a la oposición le alcanzará con mayoría simple para convertir en ley el proyecto antidespidos: según indica el reglamento, deberá lograr la mitad + 1 de los votos de los presentes para que la iniciativa sea promulgada.

La apuesta massista y la exposición de Triaca

Este miércoles, el plenario de comisiones cerró sus reuniones con la presentación del ministro de Trabajo, Jorge Triaca, quien volvió a rechazar el proyecto antidespidos, apuntó contra los problemas estructurales dejados por el kirchnerismo y enumeró las medidas sociales que el Presidente tomó en sus seis meses de mandato.

En su exposición, el funcionario macrista pidió que el Congreso se concentre en pensar medidas para combatir el más de 30% de empleo en negro y solucionar la situación de las 1.200.000 personas que hoy se encuentran sin trabajo. “Este proyecto no da una respuesta a esos sectores”, dijo.

Aunque el encuentro tuvo momentos calientes –como cuando el diputado kirchnerista Marcos Cleri logró hacerlo llorar por las críticas que dirigió contra Jorge Triaca padre y su gestión como sindicalista y funcionario menemista-, el ministro de Trabajo logró sortear el debate sin mayores sobresaltos.

Al término de su exposición hubo una breve discusión acerca de si los dictámenes debían ser firmados en ese mismo momento o –como se había acordado en un principio- el jueves al mediodía. Cambiemos y el massismo intentaron imponer esta última opción, lo que les hubiera servido para tratar de postergar la sesión hasta la semana que viene.

Finalmente, el criterio opositor se impuso y los dictámenes fueron presentados en ese mismo momento. Como solución salomónica para evitar quejas, se dio tiempo hasta las 19 para que los bloques entregasen los documentos. Finalmente fueron cinco los dictámenes presentados: el del kirchnerismo y el Bloque Justicialista (35 firmas) en base al proyecto aprobado por el senado, el del oficialismo, el del massismo, el del Frente de Izquierda y uno del Bloque Socialista.

El proyecto del Frente Renovador terminó por mantener la doble indemnización en caso de despidos propuesta por el Senado tanto para las grandes empresas como para las pyme. A modo de compensación para estas últimas, incluyeron una serie de beneficios impositivos por mantener o incrementar la planta de personal. La propuesta cuenta además con incentivos para la contratación de jóvenes, mayores de 50 años o discapacitados.

Massa todavía confía en que su proyecto tiene chances de sumar apoyos y ser aprobado una vez que el resto de la oposición vea fracasar la propuesta enviada por el Senado. Ninguno quiere dar el brazo a torcer. Todos esperan que sea el otro quien termine por ceder y acompañar el proyecto propio. La pulseada tiene por el momento resultado incierto. (Infobae)

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