Publicado el: 6, Jun, 2016

El mal estado en que dejó Cristina las instalaciones de la Casa Rosada


El mal estado en que dejó Cristina las instalaciones de la Casa Rosada
06/06 – 09:20 – Al arribar las nuevas autoridades, hicieron un relevamiento de la Casa de Gobierno. La cochera presidencial, la azotea, los ascensores y patios, con signos de dejadez y humedad.

Por: Pablo de León
Ya no es la “Real Fortaleza de San Juan Baltasar de Austria” ni el “Castillo de San Miguel”. Tampoco tiene el aspecto del siglo XVI de una construcción amurallada, con foso y puente levadizo. Sí conserva el color rosado que eligió Domingo Faustino Sarmiento cuando ordenó embellecer ese recinto del Poder Ejecutivo Nacional al dotarlo de jardines, en su interior y exterior.

La Casa Rosada -de ella hablamos- actualmente casi no conserva vestigios del antiguo fuerte porque muchos de los presidentes que pasaron por la Casa Rosada quisieron dejar su huella: desde Julio Argentino Roca hasta Cristina Fernández de Kirchner.

La última Presidenta dedicó tiempo -y grandes cifras de dinero- a ambientar salones, crear galerías y salones -como la de los Patriotas Latinoamericanos o de las Mujeres- y disfrutó del mote autoimpuesto de “arquitecta egipcia”, contando para sus deseos con el permanente aporte de su ex secretario General, Oscar Parrilli, en un rol casi de “mayordomo”, como fue definido no por opositores sino por propios peronistas que padecían sus órdenes y caprichos, siempre invocando a Cristina.

Pero al arribar el gobierno que sucedió al kirchnerismo, una auditoría reveló el mal estado de la Casa Rosada. Clarín ya publicó un detallado informe del estado de abandono de la Residencia Presidencial de Olivos y también, los montos que ordenaron gastar los Kirchner en reparar y ambientar a gusto las habitaciones de Olivos, tanto de Máximo como de Florencia.

Ahora, la auditoría hecha por la administración de Mauricio Macri en la Rosada muestra el estado de abandono de la azotea de la Casa de Gobierno, con el peligroso estado de los tableros eléctricos de esa zona. También se relevaron las condiciones de las bombas de incendio de la Casa de Gobierno; a ese informe se sumó el relevamiento de los extintores de Olivos, donde los de la casa del Presidente estaban vencidos.

La cochera presidencial de Balcarce 50 no tiene extintor y tanto el cielorraso como el piso están fuertemente dañados.

Hay humedad expuesta en muchos lados pero sorprende en los zócalos de la planta baja de la Rosada como en el mismísimo Patio de las Palmeras, bellísimo lugar que es el primer lugar de acceso al ingresar a la casa del Poder Ejecutivo.

El relevamiento hecho por la Secretaría General de Presidencia, que encabeza Fernando De Andreis, incluyó además de la Casa Rosada y la Quinta de Olivos, el edificio de la ex Somisa donde los archivos de documentación son un verdadero caos.

Esta auditoría permite confirmar que el cuidado y atención de Oscar Parrilli y demás funcionarios ocupados en el mantenimiento de la Rosada solo estaba puesto en los lugares por donde pasaba Cristina; en los demás, solo desidia y descuido.

Hoy, Oscar Parrilli se dedica a ambientar el “Instituto Patria”, sede política del kirchnerismo, ubicado en la calle Rodríguez Peña, en el barrio porteño de Congreso. Dirigentes territoriales del peronismo esquivaron en el último tiempo los llamados del ex funcionario de Cristina. La razón era que les pedía aportes para decorar (esta vez) ese instituto donde recaló la ex Presidenta en su última estadía en Buenos Aires y donde volverá, en su próximo viaje a la Capital. “Nos llamaba y nos mangueaba de todo para ambientar el lugar, no tiene cara”, rezongó un peronista que no esquivaba los llamados en tiempos de auge K, cuando Parrilli era el responsable de convocar a dirigentes para los actos y patios de la Presidenta. (Clarín)

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  1. Pantriste dice:

    una sola foto no dice nada

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