Publicado el: 13, Jun, 2016

El Gobierno ahorrará $ 25.000 millones con el recorte a los subsidios en energía


Aranguren: "Creo que Néstor Kirchner pensó en comprar Shell en 2003"
13/06 – 09:20 – El ministerio a cargo de Aranguren estima un gasto total este año de $ 132.205 millones; la caída será de casi 16%

Por: Mariano Obarrio
Luego del retroceso en las subas tarifarias logrado por los gobernadores, el gobierno de Mauricio Macri estima un gasto en subsidios durante 2016 para la luz, el gas y el petróleo de 132.205 millones de pesos. En 2015, al terminar la gestión de Cristina Kirchner, esas transferencias fueron de 157.145 millones. El recorte de ese gasto, de 24.940 millones de pesos, será equivalente a un 15,9 por ciento.

Más allá de ese ahorro, importante en términos nominales, se quebrará una tendencia ascendente a lo largo de casi una década.

Desde 2007 hasta 2015, durante los dos gobiernos que encabezó Cristina Kirchner, los subsidios energéticos se multiplicaron 24,8 veces: aquel año se pagaron 6335 millones de pesos y el año último se erogaron 157.145 millones.

De hecho, en dólares, moneda en la que se hacen las operaciones de importación de combustibles, la poda será significativa. Con un dólar a 10 pesos, en 2015 se gastaron US$ 15.740 millones, mientras que al tipo de cambio actual, de 14,2, se erogarán US$ 9297 millones. Se ahorrarían de esta manera US$ 6443 millones, casi 1,5% del PBI, con una caída de 40,9%.

Además de la suba en las tarifas, la devaluación del peso en más de 40% favorecerá para la baja de subsidios medidos en la moneda norteamericana.

Así surge de un informe sobre subsidios a la luz, el gas y el petróleo del Ministerio de Energía, que dirige Juan José Aranguren, al cual accedió LA NACION por medio de un pedido de acceso a la información. Entre 2007 y 2015 se gastaron 593.297 millones de pesos en subsidios y si se agrega 2016, la cifra se eleva a 725.501 millones de pesos. Eso le costó al Estado congelar las tarifas.

La secuencia de aumentos de subsidios energéticos fue la siguiente: en 2007, ascendieron a 6335 millones de pesos; en 2008, a 17.102 millones, y en 2009 la cuenta fue de 14.488 millones. La caída entre 2008 y 2009 obedeció, según el informe, a la recesión económica derivada la crisis financiera mundial de entonces y ello determinó una menor demanda industrial de combustible.

Pero la suba continuó en 2010: ese año se pagaron 26.848 millones de pesos; en 2011 la cuenta fue de 44.901 millones de pesos; en 2012, de 68.902 millones; en 2013, subió a 90.249 millones; en 2014 alcanzó los 167.326 millones, y en 2015 bajó levemente, a 157.145 millones de pesos.

La rebaja entre 2014 y 2015 se explicó por la caída abrupta del precio del barril del petróleo en el mercado internacional: el crudo estaba a 107 dólares a mediados de 2014 y en diciembre de ese mismo año bajó a 55 dólares.

Pero al año siguiente siguió descendiendo y terminó en 35 dólares. Por lo tanto, se necesitaron menos pesos en 2015 para la importación de gas y para subsidiar a los productores de crudo.

Críticas de gobernadores

Luego de la primera suba de tarifas de Macri y Aranguren en gas y electricidad, que desató críticas de los gobernadores, la oposición y las centrales sindicales, el Ministerio de Energía preveía gastar en subsidios en 2016 unos 129.455 millones de pesos. Pero luego del acuerdo con los gobernadores, hace dos semanas, Aranguren estimó que esos subsidios aumentaran en 2250 millones para el gas y unos 500 millones para la luz; así, en total aumentarán las transferencias en 2750 millones, hasta llegar a 132.205 millones de pesos al final del año.

El dato que subrayan en Energía es que se quebrará la tendencia de crecimiento exponencial de la gestión del ex ministro de Planificación Julio De Vido, que gestionó la energía desde 2003 con un fuerte atraso tarifario.

El congelamiento de tarifas, además de la caída en la producción de combustibles, provocó desde 2007 un aumento en forma geométrica en los subsidios energéticos y en la compra e importación de combustibles hasta el año pasado. En gran medida, ellos explican el déficit fiscal de 5,8% de 2015, que ahora la gestión Macri quiere bajar a 4,8%.

Las tarifas “regaladas” fueron una decisión política de los Kirchner para favorecer a sectores medios urbanos con fines electorales. Pero determinó un aumento del gasto público financiado con préstamos de la Anses, del Banco Central y de una creciente emisión monetaria, que contribuyó a disparar la inflación, que rondó el 700% desde 2006 hasta diciembre último. (La Nación)

Dejar un comentario



Publicidad

OPI Video