Publicado el: 15, Jun, 2016

La Cámara confirmó el cierre de la causa contra Macri por las escuchas


La Cámara confirmó el cierre de la causa contra Macri por las escuchas
15/06 – 08:10 – Por unanimidad, la Sala I de la Cámara Federal confirmó el sobreseimiento del Presidente dispuesto por Casanello; por este caso, Macri estuvo procesado 5 años acusado de asociación ilícita

Por: Paz Rodríguez Niell
La Cámara Federal confirmó ayer el sobreseimiento del presidente Mauricio Macri en la causa de las escuchas ilegales, el caso que lo tuvo procesado durante cinco años y siete meses, acusado de espionaje y asociación ilícita.

Con un fallo unánime, los camaristas Eduardo Farah, Eduardo Freiler y Jorge Ballestero ratificaron lo que había dispuesto en diciembre del año pasado el juez federal Sebastián Casanello , cuando dijo que no había “siquiera una prueba directa” para avanzar contra Macri y dispuso el cierre del caso. Aquella sentencia no fue apelada por el fiscal de la causa, Jorge Di Lello, pero sí por uno de los querellantes, Néstor Leonardo, ex cuñado de Macri y presunto espiado.

Los camaristas que ayer confirmaron el sobreseimiento del actual presidente son los mismos que, por estos mismos hechos, en 2010 habían confirmado el procesamiento contra Macri firmado por el entonces juez Norberto Oyarbide.

En ese momento, Farah, Freiler y Ballestero consideraron que Macri había estado detrás del espionaje a Leonardo y al dirigente opositor Sergio Burstein. También, que había intervenido en el armado de un “aparato de inteligencia prohibido”, “clandestino”, que los camaristas definieron como “vertiente paralela” de la Policía Metropolitana, para hacer operaciones de inteligencia ilegales. Ayer dijeron que las nuevas pruebas incorporadas en el expediente habían cambiado el escenario a tal punto que el caso contra Macri debía cerrarse. Los tres rechazaron la apelación de Leonardo. En palabras de Ballestero, “las flamantes probanzas reunidas paulatinamente han erosionado las bases que, en su momento, cimentaron el procesamiento de M. Macri”.

Cada camarista explicó sus argumentos por separado. Ballestero dijo que cuando confirmaron el procesamiento indicaron sin embargo que había “determinados espacios en la investigación que reclamaban ser explorados”; que después volvieron “a subrayar la obligación de profundizar la encuesta” y que ahora, a la luz del “nuevo contexto”, su “prudencia” fue un acierto.

Según Ballestero, los indicios contra Macri se “redujeron a la insignificancia” con las nuevas pruebas. Entre ellas, citó la declaración de Guillermo Montenegro, ex ministro de Justicia y Seguridad porteño, que declaró el año pasado y le restó incidencia a Macri, como jefe de gobierno, en el área de Seguridad y, en particular, en lo que hacía Jorge “Fino” Palacios, primer jefe de la Policía Metropolitana, que sí irá a juicio oral en 2017 por las escuchas.

Ballestero también se refirió a la “acreditada responsabilidad” de Mariano Narodowski, ex ministro de Educación porteño, en la designación de Ciro James, presunto espía, dentro de su ministerio (esto liberaría a Macri de haber sido él quien lo introdujo en esa cartera para hacerlo trabajar, en realidad, para Palacios). Además, recordó que Franco Macri dijo haber sido él -y no su hijo- quien contrató agencias de seguridad privadas para seguir a su ex yerno, y que eso se demostró con las declaraciones de Adrián Pelacchi y Emanuel Ackerman (vinculados a esas empresas).

Freiler coincidió con Ballestero. Dijo que las nuevas medidas “ahora sí han concluido, no habiéndose conseguido incorporar al legajo elemento de cargo alguno que otorgue sustento a la hipótesis delictiva inicial”. En cuanto a Farah, él ya había votado por el sobreseimiento en julio del año pasado, pero entonces los otros camaristas votaron en sentido contrario. Ayer, Farah se remitió a lo que ya había sostenido entonces.

Esta causa se inició por una denuncia de Sergio Burstein, integrante del grupo de familiares de víctimas de la AMIA, que dijo que había recibido en su casa una llamada en la que le habían advertido que lo escuchaban. En 2010, el entonces juez Oyarbide procesó a Macri (que en aquel momento era jefe de gobierno porteño) como parte de una asociación ilícita dedicada al espionaje y dos meses después la Cámara confirmó aquel fallo. Macri parecía avanzar directo al juicio oral cuando la causa cambió de juez. Sebastián Casanello asumió al frente del Juzgado Federal N° 7, donde está radicado este expediente, tribunal que antes subrogaba Oyarbide.

En marzo de 2014, Casanello sostuvo que no había pruebas suficientes contra Macri y anuló el cierre de la instrucción. Casanello, siguiendo los lineamientos de la Cámara, ordenó nuevas medidas de prueba. El 29 de diciembre pasado, con Macri ya en la Casa Rosada, lo sobreseyó. Ayer la Cámara confirmó aquel fallo. (La Nación)

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