Publicado el: 29, Jun, 2016

Al menos dos de cada 10 mujeres asesinadas había denunciado a su agresor


Al menos dos de cada 10 mujeres asesinadas había denunciado a su agresor
29/06 – 10:50 – Pese a las campañas y las marchas masivas, los femicidios aumentaron en un año un 4,2 por ciento en todo el país.

Por: Gisele Sousa Dias
Claudia Schaefer había denunciado a su marido en la Oficina de Violencia Doméstica. La denuncia y las medidas que luego tomó la Justicia –exclusión de hogar y un cerco perimetral de 300 metros–no lo frenaron: diez días después de haberlo denunciado, Fernando Farré la asesinó a puñaladas en su casa del country. El femicidio de Schaefer, ocurrido en agosto del año pasado, es parte de lo que ayer la Corte Suprema de Justicia de la Nación difundió en forma de números. El informe muestra que, durante 2015, volvió a aumentar la cantidad de mujeres asesinadas en el país. Muestra también, que al menos dos de cada 10 víctimas había hecho la denuncia.

Es el segundo año que la Corte Suprema pide a los Poderes Judiciales de cada provincia que envíe datos. Hubo provincias (Catamarca, Chubut, Río Negro y San Juan) que no enviaron los suyos, por lo cual los resultados que obtuvieron son sesgados. Así y todo, y pese a que el año pasado se hizo la primera marcha masiva #NiUnaMenos, la cantidad de femicidios registrados creció más de un 4%. Fueron 235 mujeres asesinadas en todo el país: en 7 de cada 10 casos, los asesinos fueron sus propios novios, maridos, ex parejas o familiares. El punto es que, de todas las mujeres asesinadas, el 20% había denunciado a su agresor, el 27%, no (del resto, no se sabe nada). Entonces, si las que denunciaron y las que no lo hicieron terminaron muertas, ¿denunciar al agresor sirve, por sí solo, para evitar un femicidio?

“Con la denuncia sola no alcanza. Muchas veces, una vez que denuncian, mandan a las mujeres a hacer terapia y al hombre a un grupo de contención pero ¿alguien garantiza que eso se lleve a cabo? No. El Poder Judicial debe garantizar una atención integral para que esas mujeres, después de denunciar, no queden liberadas a su buena suerte”, dice Natalia Gherardi, directora ejecutiva del Equipo Latinoamericano de Justicia y Género (ELA). Y agrega: “La denuncia no es suficiente si no sabemos cuál fue el destino de esa denuncia y los recorridos de esas mujeres. Supongamos que la mujer denunció: ¿Dónde lo hizo?, ¿ la archivaron o se investigó?, ¿citaron al agresor a declarar? ¿Buscaron testigos? ¿notificaron al agresor de la denuncia? Por eso necesitamos datos relevantes: no por curiosidad, sino para poder actuar con base a la información”.

Mariana Gallego es abogada de familia y representaba a Fernando Farré antes de que asesinara a su mujer: “Si dos de cada 10 mujeres habían denunciado al hombre que las terminó matando significa que el sistema las abandonó. Se les pide que denuncien ¿y después qué? Si sólo alejan al violento por seis meses, cuando se vence ese plazo, ¿qué sigue? ¿nos quedamos de brazos cruzados para que se cure solo? ¿Y la mujer? Sabemos que si no hacen una terapia para poder salir de ese círculo, tampoco sirve”.

El nuevo registro no coincide con el de la ONG La Casa del Encuentro, que cuenta los femicidios que se publican en los medios: sus estadísticas de 2015 hablan de 51 femicidios más que los que contó la Corte. ¿Por qué? Aunque ya es habitual ver a un hombre que mata a su mujer y luego se suicida, esos femicidios no están en el registro de la Corte. Eso se debe a que sólo cuentan los casos que llegan a la Justicia porque hay un hombre a quien juzgar.

Mientras tanto, hay otro relevamiento en curso que busca elaborar el Primer Indice de Violencia machista del país. Es una encuesta (contalaviolenciamachista.com) que está causando gran impacto: muchas mujeres dicen que no sabían a todas las formas de violencia a las que estuvieron expuestas a lo largo de sus vidas. Ya lo completaron 37.000 mujeres. (Clarín)

Dejar un comentario



Publicidad

OPI Video