Publicado el: 1, Ago, 2016

De Vido destinó fondos a negocios de su mujer


Julio De Vido llego a Río Gallegos en el T02 - Foto: OPI Santa Cruz/Francisco Muñoz
01/08 – 14:00 – A pedido del ex ministro, empresas estatales auspiciaron exposiciones de su esposa

Por: Pablo Fernández Blanco
Nueve expedientes judiciales investigan presuntas irregularidades del ex ministro de Planificación Julio De Vido, que lidera el ranking de miembros del gobierno kirchnerista con causas sensibles iniciadas por supuesta corrupción. Pero los magistrados quizá deban empezar a mirar también las prácticas de Alessandra Minnicelli, su mujer.

Minnicelli es socia de firmas y organizaciones relacionadas con la actividad de responsabilidad social empresaria. A través de ellas, les prestó servicios a empresas estatales que estaban bajo el control de su marido o tenían un vínculo estrecho con él. Más aún: el propio Ministerio de Planificación les pidió a empresas públicas que participaran de las exposiciones que organizó Minnicelli, para lo cual debieron desembolsar sumas importantes, según la información que obtuvo LA NACION.

La esposa de De Vido también les vendió servicios a intendencias que dependían de los fondos que administraba su marido para obras públicas en la gestión de Cristina Kirchner. Así lo demuestran diversos documentos a los que accedió este diario.

Nucleoeléctrica Argentina (NASA) maneja las centrales Atucha I, Atucha II y Embalse y fue una de las grandes beneficiadas con los subsidios del Estado durante el kirchnerismo. En 2014, por caso, recibió $ 6608,3 millones.

La nota interna del 31 de agosto de 2015 es reveladora de los manejos de De Vido y Minnicelli . Sostiene: “El Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios ha requerido la participación de Nucleoeléctrica Argentina en el Tercer Congreso Internacional de Responsabilidad Social”, un encuentro organizado por Minnicelli entre el 10 y el 11 de septiembre del año pasado en La Rural. En otros términos: la cartera de De Vido le ordenó a una de las empresas que estaban bajo su órbita que comprara los servicios que había ofrecido su mujer.

La empresa que administra las centrales nucleares puso $ 1,14 millones más IVA entre 2013 y 2015 ($ 300.000 en 2013, $ 490.000 en 2014 y $ 350.000 en 2015) por un stand de 74 metros cuadrados. En total, suman $ 1,379 millones. En dólares, según el tipo de cambio del día en que se emitieron los pedidos, son US$ 176.000,54.

Minnicelli no oculta su lugar en ningún momento. Un año antes, el 10 de septiembre de 2014, le mandó una carta al presidente de NASA, José Antúnez, para invitarlo al congreso de ese año, que contó entre los oradores a los premios Nobel de Economía Paul Krugman y Amartya Sen. Allí sostiene que el encuentro es “organizado por la Fundación Observatorio de Responsabilidad Social (FORS) y Fonres RSE, ambas empresas presididas por la Dra. Alessandra Minnicelli”. También participaron la UBA, la UTN La Plata y la Sindicatura General de la Nación (Sigen). La nota fue firmada en conjunto con Bernardo Kliksberg, presidente académico.

Una nota similar fue enviada a NASA con fecha del 20 de julio del año pasado. En todos los casos el evento fue comercializado por la empresa Be Singular. LA NACION intentó contactarla, pero no obtuvo respuesta.

La empresa que manejaba Antúnez también le hizo otros favores a De Vido. Por caso, le financió un libro de 816 páginas sobre su gestión titulado Néstor y Cristina Kirchner: planificación y federalismo en acción. Le costó a NASA $ 1.689.000.

Hay más ejemplos del vínculo comercial virtuoso entre Minnicelli y las empresas públicas que respondían a su marido. La resolución 12.359 de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), que maneja del lado argentino la central hidroeléctrica del mismo nombre, autorizó el 4 de octubre de 2013 la participación de la empresa pública como expositora en el 1er. Congreso Internacional de Responsabilidad Social entre el 14 y el 16 de octubre de ese año en el hotel Holiday Inn, según el expediente que vio LA NACION.

Los principales organizadores fueron FORS y Fonres, los emprendimientos de Minnicelli, que a su vez fue la encargada de dar las “palabras de bienvenida” al evento.

De acuerdo con los registros de Yacyretá, que dependía del Ministerio de Planificación, “conforme la propuesta presentada” por el Congreso, pagó $ 100.000 por un stand de 14 metros cuadrados en la exposición. Según el tipo de cambio del 22 de octubre, día en el que se pagó la factura emitida por Be Singular, fueron algo más de US$ 17.000 que puso la hidroeléctrica, otra de las grandes favorecidas con los subsidios del Estado en los 12 años del kirchnerismo.

Funcionarios cercanos

La autorización para participar del encuentro corrió por cuenta de Oscar Thomas, el entonces director ejecutivo de la EBY. Thomas y De Vido tenían una relación cercana, a tal punto que el ex ministro de Planificación escribió el prefacio de un libro de edición similar a la de una enciclopedia que Thomas publicó en 2014. Es una extensa reseña denominada Yacyretá: energía para el desarrollo 1973-2013, pesa aproximadamente un kilo y mide 25 por 31 centímetros. En la parte de agradecimientos, el primero está dedicado a De Vido.

La petrolera YPF, cuyo control está en manos del Estado, pero se maneja como una empresa privada, puso fondos millonarios para las reuniones organizadas por Minnicelli. Una fuente que participó de las negociaciones explicó que entre 2013 y 2015 destinó aproximadamente un millón de pesos a costear su participación en los congresos de responsabilidad social empresaria que organizó la mujer del ex ministro. El aporte más importante fue en 2014, cuando el entonces presidente de la compañía, Miguel Galuccio, estuvo entre los oradores.

De Vido había sido interventor de la empresa por casi un mes tras la estatización, en 2012. Antes controlaba lo que allí ocurría a través de Roberto Baratta, coordinador de Planificación, que había sido designado por el ex ministro director en la mayor compañía del país.

Una fuente que participó de las exposiciones de Minnicelli y pidió reserva de su nombre justificó su participación en su poder de convocatoria. Es algo que se puede corroborar en las fotos de los congresos, que cuentan con gran asistencia de empresas privadas.

La relación entre De Vido y Fonres va más allá de Minnicelli. El 10 de abril del año pasado, según el acta de asamblea de la entidad, se incorporó como director de la empresa Julio Miguel De Vido, hijo del ex ministro y su mujer. Eso ocurrió antes de la realización del congreso de responsabilidad social de 2015.

Ante la consulta de LA NACION, fuentes cercanas a De Vido enfatizaron que los aportes de las empresas estatales se hicieron dejando constancia de ellos, por lo que no revestirían desde su punto de vista ninguna irregularidad.

Dos fuentes judiciales señalaron a LA NACION que la relación entre las empresas públicas, la actividad de Minnicelli y su vínculo con el ex ministro podría llevar a considerarlo supuesto instigador de una eventual administración fraudulenta en perjuicio del Estado, un delito que lleva penas de dos a seis años de prisión.

No es la primera vez que los negocios de las ferias comerciales y De Vido despiertan polémica. En 2009, como informó LA NACION, Enarsa y los bancos estatales Nación y BICE fueron algunos de los auspiciantes de Ferinse, una exposición sobre infraestructura en la que los organizadores buscaban participantes en nombre del Gobierno.

Municipios y RSE

Los negocios de Minnicelli con el Estado no se limitaron a las empresas relacionadas con su marido, sino que se extendieron hasta provincias y partidos del conurbano bonaerense donde el lápiz del ex ministro podía definir la llegada de fondos cuantiosos para obras.

En marzo de 2011, el estudio Minnicelli & Asociados le presupuestó al intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde, la “asistencia jurídica para el relevamiento y redacción” de la “visión, misión y funciones” de las áreas municipales. “Proponemos un honorario mensual de pesos noventa y siete mil ($ 97.000 ) más IVA pagaderos 50% por adelantado y el saldo en cuotas coincidentes con los informes mensuales de avance, ascendiendo el monto total de la oferta a la suma de pesos cuatrocientos ochenta y cinco mil ($ 485.000)”, indica la cotización que vio LA NACION. El número final suma poco más de US$ 119.000, según la cotización promedio de ese año.

Dos años más tarde, en la carrera electoral para renovar el Congreso, De Vido se acercaba a los intendentes del conurbano con el plan Más Cerca: Más Municipio, Mejor País, Más Patria, un fenomenal aparato de distribución de fondos para obras públicas. El 24 de julio, en el Salón de las Mujeres Argentinas, firmó una serie de convenios. Entre otros jefes comunales estaba Insaurralde, por aquel entonces primer candidato a diputado por el Frente para la Victoria.

Los servicios de Minnicelli no se limitaron a Buenos Aires. El Boletín Oficial de la ciudad de Salta número 1967 publica el 30 de diciembre de 2013 un decreto por el cual pone en marcha un acuerdo con la fundación de Minnicelli, propuesto por esa organización, para la “implementación de Programas de Cooperación y Asistencia Técnica para la Ejecución Conjunta de Proyectos” con la municipalidad.

El intendente era Miguel Isa, que el año pasado acompañó en la boleta al gobernador Juan Manuel Urtubey con el sello del FPV. La organización de Minnicelli debía desarrollar un programa de asistencia denominado Evaluación de Estado de Madurez en la Gestión de Proyectos Socialmente Responsables. El presupuesto de la iniciativa fue de $ 72.000 (unos US$ 11.034), pero el decreto no especifica el destino de los fondos.

Según el currículum que figura en su página web, Minnicelli es abogada, doctora en Derecho de la Universidad de Salamanca y ex síndica general adjunta de la Nación. Cuando estuvo en la Sigen, debió controlar durante años a su marido, responsable por aquellos días de uno de los mayores presupuestos del Estado. (La Nación)

Dejar un comentario



Publicidad

OPI Video