Publicado el: 1, Ago, 2016

Fariña denunció la estrategia de Máximo y Cristina Kirchner para perseguir empresarios


Máximo tiene razón, su madre sufre una “persecución notoria” y agregamos: lo raro es que aún no la hayan alcanzado
01/08 – 14:20 – El arrepentido de la ruta del dinero contó los mecanismos que utilizó la familia de la ex Presidente para arremeter contra dueños de distintas compañías. En esta nota, la lista de los hombres de negocios que fueron presionados

Leonardo Fariña amplió su indagatoria en la causa por la ruta del dinero K que instruye el juez federal Sebastián Casanello. En un escrito de 38 fojas, el ex asesor financiero de Lázaro Báez dio detalles pormenorizados sobre la trama de corrupción y retornos que había montado el kirchnerismo en torno a la obra pública.

En la segunda parte de su declaración, Fariña describió una “ingeniería” utilizada por Máximo y Cristina Kirchner para “perseguir empresarios” luego de la muerte de Néstor Kirchner, cuando se inició lo que describió como un “nuevo paradigma” en el que se rompieron pactos y alianzas que estaban vigentes desde el 25 de mayo de 2003.

“En esta nueva etapa comenzaron a modificar la matriz de poder reinante hasta la época. Máximo y Cristina desplazaron a todas las personas de confianza de Néstor Kirchner del núcleo íntimo de poder. Fue así que la agrupación juvenil La Cámpora se articuló como la columna vertebral de este período y comenzó a ocupar lugares estratégicos en este armado extorsivo para que los empresarios que ellos creían entreguen sus empresas”, aseguró el “arrepentido”.

Algunas de las claves de este nuevo armado fueron el desembarco de Julián Álvarez en el Ministerio de Justicia, la “toma” del Ministerio Público Fiscal con la asunción de la procuradora Alejandra Gils Carbó y la creación de “un aparato paralelo de inteligencia” comandado por César Milani.

“Esta nueva arquitectura de poder era muchísimo más verticalista y cerrada que la originaria y muchísimo más asfixiante para los empresarios dado que el control sobre los mismos se tornó inmanejable y se radicalizaron las prácticas”, precisó.

A modo de ejemplo, citó -entre otros- los casos de Sebastián Eskenazi, Gerardo Werthein, el Grupo Clarín, Ernesto Gutiérrez y Daniel Hadad.. “Como se podrá observar, se montó toda una maquinaria del Estado para someter a cualquiera que no se sometiera con la voluntad de ellos”, declaró.

Sebastián Eskenazi

El ex esposo de la modelo Karina Jelinek reveló una charla privada que mantuvo con Sebastián Eskenazi (Grupo Petersen) en Punta del Este. Según le contó el empresario, Cristina Kirchner le había exigido que le “devuelva” las acciones que tenía en YPF. Como respuesta a su negativa, la ex jefa de Estado ordenó la inmediata intervención de la compañía y envió al Congreso el proyecto de expropiación, que finalmente fue aprobado.

La familia Eskenazi mantuvo un porcentaje de la petrolera, pero perdió el gerenciamiento. Paralelamente, empezó a sufrir altas exigencias financieras. Así se la sometió a distintos tipos de presiones, amenazas y coerciones para que se desprendieran del paquete accionario llevándola a que no pudiera continuar pagando el crédito que había tomado, cuestión que se materializó el 17 de mayo de 2012.

Así lo contó Fariña:

Gerardo Werthein

La familia Werthein también sufrió este nuevo esquema de poder materializado a partir de octubre de 2010. Dice Fariña que Cristina Kirchner reclamó el pago de USD 80 millones de dólares por su participación en Telecom. Así lo relató en el escrito al que accedió Infobae:

El Grupo Clarín

Según Fariña, el enfrentamiento por la Ley de Medios evidenció públicamente algunas extorsiones y manejos que el Gobierno ya había realizado en secreto con otros grupos. Dentro de esas presiones señaló que hubo episodios policiales que incluyeron intentos de secuestro. Así lo relató:

“La muerte de Néstor Kirchner le trajo aparejado un cúmulo de extorsiones y episodios policiales que lo llevaron a intentos de secuestro”.

Estos ejemplos, que no trascendieron de manera pública, quedaron en evidencia en el caso del Grupo Clarín, que quizá por tener una mayor estructura y capacidad pudo resistir a los embates e intentos de disciplinamiento del Gobierno.

Es en el marco de este enfrentamiento donde se desnudan los métodos más aberrantes que se utilizaban contra los empresarios que no se sometían a su voluntad o tenían un pensamiento distinto o independiente.

El caso de Clarín fue tan mediático que dejó en evidencia el brazo judicial capitaneado por “Wado” De Pedro y los jueces militantes pertenecientes a la agrupación ultrakirchnerista, y devela de manera clara los mecanismos de extorsión.

Este episodio no representa un hecho aislado, es uno de los tantos intentos perpetrados por el Gobierno para destruir a los medios no adictos.

De entre las varias formas utilizadas, se destacan el ahogo financiero producido por la nula inversión de publicidad oficial en determinados medios y la prohibición a empresas privadas de pautar en esos medios.

También una batería de iniciativas legislativas y reglamentarias destinadas a ahogar su sustentabilidad, como la ley de medios audiovisuales, la ley para controlar la producción de papel de diarios y las resoluciones discrecionales que buscan fijar selectiva y discriminatoriamente el precio del abono del cable, por ejemplo”.

Daniel Hadad

En la ampliación de su indagatoria, Fariña aludió a la venta forzada del canal de noticias C5N como otro ejemplo de persecución del Estado contra los empresarios y los medios que no eran afines.

Ernesto Gutiérrez (AA2000)

Ernesto Gutiérrez, ex CEO de Aeropuertos Argentina 2000 durante el kirchnerismo, también sufrió las presiones del proyecto “nacional y popular” y terminó renunciando a su cargo en 2012. Fariña le dedicó algunos párrafos en la ampliación de indagatoria que esta mañana presentó ante Casanello.

“No puedo dejar de mencionar a Gutiérrez quien sufrió el mismo nivel de amenazas por parte de Cristina Kirchner y Echegaray y resolvió abandonar el país por su integridad física”.

“Así se verá como fue una constante la intimidación y la extorsión particularmente con la amenaza de detención y la integridad de los hijos”.

“Este entramado era directamente dirigido por la Presidenta de la Nación y su hijo Máximo y eran parte los servicios de inteligencia “kirchneristas” y miembros militantes de la justicia”.

“Toda esta información la obtuve de las distintas reuniones que compartí en Santa Cruz, y era contada y transcendía como modo de escarmiento sobre el resto de los empresarios”. (Infobae)

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