Publicado el: 15, Mar, 2017

Tráfico de marihuana a 7 provincias, el negocio de un intendente, su vice y una red policial


Tráfico de marihuana a 7 provincias, el negocio de un intendente, su vice y una red policial
15/03 – 10:20 – Hay 23 detenidos, entre ellos el jefe comunal de Itatí y su segundo. Tras 46 allanamientos, también cayeron 5 policías y un gendarme. Los acusan de estar al servicio de los narcos.

Por: Virginia Messi
Los testigos convocados para el procedimiento vieron la escena y se tentaron de la risa. No era para menos: dentro del despacho del subcomisario Rubén Ernesto Ferreyra -titular de la Delegación Corrientes de Policía Federal- había 17 panes de marihuana y ningún registro que explicara el origen de la droga. Algo similar ocurrió cuando, en simultáneo, ayer a la madrugada la Gendarmería allanó la comisaría de Itatí: allí encontraron otros dos panes de marihuana tirados en un calabozo abandonado.

Tanto el subcomisario Ferreyra -detenido por Asuntos Internos de su propia Fuerza- como su colega correntino, el comisario Osvaldo Ocampo Alvarenga, quedaron presos ayer en el marco de un megaoperativo antidrogas ordenado por el juez federal de Capital Sergio Torres. Ellos, en realidad, fueron apenas el aperitivo de una movida que incluyó 46 allanamientos. El plato fuerte resultó otro: el intendente de Itatí, Natividad “Roger” Terán, y su segundo, el viceintendente y presidente del Concejo Deliberante, Fabio Adrián Aquino.

Ambos también terminaron esposados. Formalmente quedaron acusados de participar de un entramado narco basado en el tráfico de marihuana a gran escala desde Itatí hacia siete distritos: Tucumán, Córdoba, Mendoza, Santa Fe, Chaco, Buenos Aires y la villa 21 de la Capital Federal. Un negocio más que redituable si se calcula que el mismo pan de marihuana que que se paga unos 300 dólares en Corrientes se vende a nivel mayorista a 2.500 en la provincia de Buenos Aires y a 1.500 en Córdoba.

Ya a principios de año la Justicia Federal correntina había detenido a la hija de Terán y a su marido y, en un segundo operativo, al hermano de Aquino. A ellos también se los acusó de estar al servicio de los narcos.

La causa por la que ayer el juez Torres ordenó 46 allanamientos, uno de ellos en Unidad 7 del Servicio Penitenciario Federal (Chaco), terminó con 23 detenidos y 14 prófugos. Entre los que cayeron, además de los jefes comunales y los responsables de la delegación Policía Federal y la comisaría de Itatí, hay dos agentes locales más, un segundo comandante de Gendarmería y un sargento de la Federal. Específicamente sobre la delegación de la PFA existe la sospecha de que se quedaban con droga para venderla. Por eso 10 miembros serán puestos en disponibilidad preventiva mientras se los investiga.

Por otro lado, entre la gente que logró huir están dos de los tres jefes que manejan de manera coordinada el tráfico de marihuana en Itatí, según la investigación de la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar) a cargo de Diego Iglesias. Las tres cabezas de la maquinaria narco correntina fueron identificadas hace más de un año y ya forman parte del folclore narco de la zona. Son Carlos “Cachito” Bareiro, quien está preso en Chaco y se supone que desde allí sigue con su negocio; Federico “Morenita” Marín y Luis “Gordo” Saucedo.

Ellos, sus relaciones y sus nexos con el intendente y el vice Aquino, es lo que más implica a los jefes comunales en la causa. “’Morenita’ Marín está casado con una hermana de Aquino y ‘Cachito’ Bareiro (el que está detenido) tiene una hija con otra hermana de Aquino”, aseguraron a Clarín fuentes de la investigación.

Una pieza particularmente colorida del expediente quedó registrada en conversaciones y mensajes de texto del comisario de Itatí tras la detención de dos hombres vinculados al “Gordo” Saucedo. En pocas palabras, el jefe comunal y su vice le prometieron al policía darle gasoil para los patrulleros si los liberaba. “Ya me llamó Terán”, le dice el comisario a Aquino cuando éste se comunica para arreglar.

A estos episodios hay que sumarle el testimonio de dos arrepentidos, un testigo de identidad reservada y las cientos de escuchas. En una ellas, por ejemplo, el segundo comandante de Gendarmería Fernando Gabriel Alcaraz (ahora preso) se queja de su traslado a Córdoba (ocurrido el año pasado) y le dice a su interlocutor que va a pedir el retiro para ponerse a vender marihuana full time.

Torres, quien podría pedir por conexidad otras causas que tramitan en la Justicia Federal de Corrientes, llegó a este operativo siguiendo las pistas de un caso de 2013 en el que se había detectado el tráfico de marihuana desde Itatí a la villa 21. Por esa causa (se decomisaron 800 kilos de marihuana), el Tribunal Oral Federal N° 2 ya condenó a 10 personas.

Ese primer expediente dejó rastros y así se llegó a una serie de procedimientos de comienzos de 2014 que concluyeron con la captura y procesamiento de 33 sospechosos que están a punto de ser elevados a juicio. La de ayer fue la tercera fase, que fue contra los mayoristas y su red de complicidades. Lo que se dice la frutilla de la torta. (Clarín)

Dejar un comentario



Publicidad

OPI Video