Publicado el: 9, Ago, 2017

Casación habilitó el juicio oral contra Boudou por Ciccone


Amado Boudou junto a Alicia Kirchner en El Calafate - Foto: OPI Santa Cruz/Francisco Muñoz

Por: Hugo Alconada Mon
El máximo tribunal penal del país rechazó los últimos intentos del ex vicepresidente Amado Boudou y su presunto testaferro Alejandro Vandenbroele, y dejó abierto el camino para que comience el juicio oral y público por el llamado caso Ciccone , a cinco años y medio de que se desate el escándalo.

La Sala IV de la Cámara Federal de Casación Penal destrabó el proceso tras rechazar los recursos de Boudou y Vandenbroele para que suspendiera la instancia oral o le sacara el expediente al Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 4 para remitírselo al N° 1, que la semana pasada dictó la prescripción de la causa por los papeles truchos del auto del ex vicepresidente.

Así, en la primera de las tres resoluciones que firmaron ayer, los camaristas Gustavo Hornos, Mariano Borinsky y Juan Carlos Gemignani dispusieron “no hacer lugar” al planteo de competencia que había intentado Boudou. En un fallo de apenas tres carillas, le indicaron que su pedido no encuadraba dentro de las cuestiones que podría abordar la Casación.

La decisión significó un traspié para Boudou. No sólo porque pretendía enviar el caso Ciccone al tribunal que lo favoreció la semana pasada, sino porque el tribunal N° 4 cuenta con un antecedente incómodo para la clase política: condenó a cuatro años y medio de prisión al ex presidente Carlos Menem, y a sus ex ministros Domingo Cavallo y Raúl Granillo Ocampo por el cobro de sobresueldos.

Ese tribunal -integrado por los jueces María Gabriela López Iñiguez, Néstor Costabel y Pablo Bertuzzi- es, además, el que deberá tramitar el juicio oral del ex ministro de Planificación Federal Julio De Vido, por la tragedia de Once.

La Casación Penal tampoco admitió el pedido de Vandenbroele para postergar el inicio de las audiencias orales debido a una supuesta vulneración de sus derechos constitucionales a ser escuchado.

En su tercera resolución, por último, la Sala IV rechazó otro recurso de Vandenbroele, que había pedido una nueva suspensión de los plazos procesales para tener más tiempo para examinar el expediente, revisar las evidencias y proponer nuevas medidas de prueba.

De ese modo, la Casación destrabó el camino para que el ex vicepresidente y Vandenbroele se acomoden en el banquillo de los acusados en un juicio oral que aún carece de fecha de inicio. Se sentarán junto al amigo de Boudou, José María Núñez Carmona, al ex dueño de la imprenta Nicolás Ciccone, al ex jefe de asesores del Ministerio de Economía Guido Forcieri y de la AFIP Rafael Resnick Brenner.

La AFIP

El fiscal que impulsará la acusación, Marcelo Colombo, avanzó otro paso por la senda de la AFIP. Pidió un análisis de todas las llamadas y los mensajes del entonces titular del organismo Ricardo Echegaray, para determinar cuál fue su verdadero rol en aquella operatoria.

Colombo sospecha que Echegaray pudo haber actuado en connivencia con Boudou para beneficiar el desembarco de The Old Fund en la ex Ciccone, pero que, con el escándalo de febrero de 2012, se despegó y borró sus huellas.

El fiscal siguió, así, los planteos que la Cámara Federal y los fiscales de primera instancia, Carlos Rívolo y Jorge Di Lello, marcaron durante los últimos años, pero que el juez federal Ariel Lijo dejó para una segunda etapa, al igual que la pesquisa la “ruta del dinero”, con los banqueros Jorge Brito padre e hijo como sospechosos.

Mientras tanto, Boudou afrontará dos acusaciones: cohecho pasivo -es decir, recibir coimas- y negociaciones incompatibles con el ejercicio de la función pública. Se sospecha que usó su cargo de ministro para influir en el levantamiento de la quiebra de la ex Ciccone y quedarse con el 70% de las acciones a través de The Old Fund.

De ser hallado culpable, Boudou podría afrontar una pena de hasta 6 años de prisión, por lo que resultaría de cumplimiento efectivo. (La Nación)

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