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Odebrecht: Garavano está en Washington para lograr que la Justicia acceda a la causa

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Garavano instó a los jueces a avanzar en las causas y llevarlas a juicio
05/06 – 10:10 – El funcionario se reunirá con el fiscal general del gobierno de Donald Trump, Jeff Sessions, con el objetivo de destrabar la información sobre la ruta de la coima de la empresa brasileña

Por: Román Lejtman
Donald Trump tiene en sus manos toda la información sobre los 35 millones de dólares que la compañía brasileña Odebrecht pagó en coimas para acceder a las obras públicas que se licitaron durante los dos mandatos de Cristina Kirchner. Trump está dispuesto a entregar la información al gobierno de Mauricio Macri y ordenó a su fiscal general Jeff Sessions que diseñe un acuerdo bilateral que permita remitir a la justicia federal “un anexo sellado” con los nombres de los funcionarios, intermediarios y empresarios que se beneficiaron con los fondos oscuros que usó Odebrecht para construir en la Argentina.

Sessions recibirá al ministro de Justicia, Germán Garavano, en su despacho ubicado a siete cuadras de la Casa Blanca, donde iniciarán una ronda de consultas para ejecutar la instrucción que ya asumió Trump. Si la decisión del presidente de los Estados Unidos no tropieza con ciertos obstáculos legales y la reticencia del FBI para entregar información calificada a los jueces de Comodoro Py, el dossier Odebrecht podría aterrizar en Buenos Aires antes de los comicios de octubre.

La cita entre Garavano y Sessions está prevista para las 15:30, hora de la Argentina. Será un encuentro corto, que estuvo a punto de naufragar por la voluminosa agenda del anfitrión. Una orden directa de la Casa Blanca confirmó la entrevista de Garavano, que llegará al Departamento de Justicia acompañado por los secretarios de la cartera de Seguridad, Eugenio Burzaco y Gerardo Milman.

El fiscal general –ministro de Justicia en nuestra nomenclatura burocrática—es un personaje muy controvertido en Washington. Durante la administración de Ronald Reagan fue propuesto como magistrado en Alabama, pero su nombramiento fracasó por sus comentarios racistas. Y ahora está bajo fuego del partido demócrata y los principales medios americanos por su peculiar participación en la denominada Trama Rusa, una compleja causa judicial bajo investigación del FBI que intenta develar si hubo un acuerdo secreto entre Trump y Vladimir Putin para evitar que Hillary Clinton triunfara en las elecciones presidenciales.

Sessions abrirá la puerta del Departamento de Justicia y dejará en claro que hay vocación de la Casa Blanca para entregar el expediente del Caso Odebrecht. Sin embargo, existe un puñado de complejidades políticas y jurídicas que Garavano deberá despejar. En Nueva York hay causas abiertas vinculadas a la compañía brasileña, y la justicia argentina y la Oficina Anticorrupción enviaron exhortos para acceder al “anexo sellado” que tiene los nombres de los coimeros y los coimeados durante la gestión de Cristina Kirchner.

En este sentido, los ministerios de Justicia de Estados Unidos y de Argentina deben trazar una hoja de ruta para cumplir con los requisitos legales que permitan utilizar sin límites la información que Trump quiere entregar a la administración de Macri. Esa información es clave para acelerar las tres causas abiertas, en tres juzgados diferentes, con cinco fiscales distintos, que se tramitan en Comodoro Py para castigar los pagos ilegales que realizó Odebrecht en el país.

Pero Garavano no sólo deberá dar certeza de su conocimiento de la ley local e internacional. El ministro de Justicia también deberá jurar que la información clasificada no será filtrada a los medios de comunicación y a ciertos estudios de abogados con conocida influencia en los tribunales federales. El FBI ya sufrió filtraciones con los casos de la FIFA y el asesinato del fiscal Alberto Nisman, y no quiere que se repita la misma secuencia con la pesquisa de los corrompidos por los 35 millones de dólares –o más—que pagó Odebrecht para aceitar su maquinaria en la Argentina.

A las 15:45, hora de la Argentina, Sessions se sacará la foto de rigor con Garavano, Milman y Burzaco, y retomará su agenda doméstica. Los funcionarios argentinos continuarán en el Departamento de Justicia y mantendrán una reunión de trabajo con Kenneth Blanco y Bruce Swartz, dos importantes funcionarios que trabajan para Sessions en la División de Justicia Criminal. Está previsto, además, un encuentro de cuarenta y cinco minutos, donde Garavano explicará a estos expertos de la Fiscalía General por qué la justicia federal necesita que se libere la información reservada sobre el caso Odebrecht.

Si prosperan las gestiones de Garavano, ya no será necesario aceptar los ritmos de la justicia brasileña y controlar los movimientos en zigzag que hace Alejandra Gils Carbó desde la Procuración General. Trump considera a Macri un aliado regional y sabe el valor que tiene la causa Odebrecht para su agenda de transparencia institucional. A pocos meses de los comicios de octubre, la decisión de Trump puede tener mucho más valor político que el permiso de exportar limones argentinos a Estados Unidos. (Infobae)

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