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¿Qué se esconde tras la ampliación del Parque Nacional Patagonia?


12:00 – Hemos aprendido que cuando desde la política se pone tanto empeño para lograr un objetivo en el menor tiempo posible, hay que desconfiar de lo que no dicen, ocultan o se guardan “bajo el poncho” los interesados de impulsar determinado proyecto.

En danza está hace un tiempo la ampliación del Parque Nacional Patagonia, impulsado localmente por “Cambiemos” con un fin loable, en principio, pero con algunas sospechas de doble filo en esta jugada filantrópica que hacen determinados sectores donde nunca están suficientemente claras las segundas intenciones.

Particularmente llama la atención los dichos del diputado nacional, hoy también senador de “Cambiemos” Eduardo Costa, quien tras mostrarse a favor de este proyecto, dijo que para Santa Cruz es fundamental porque garantizarála protección de los recursos” y agregó “pero también potenciará el turismo y la inversión en la región”.

La lectura entre líneas de este mensaje nos deja en el umbral de las sospechas, de que “algo más” quiere significar el diputado con las palabras y se amplía un poco más esta alerta cuando a continuación remarcó que este proyecto de ampliación del área servirá “para impulsar en la región un desarrollo sustentable que permita y fomente actividades que respeten y cuiden nuestro ambiente. El Parque Patagonia ampliado, promoverá el desarrollo regional y fomentará el turismo, posicionándose como destino para visitantes de todo el mundo”.

Lo que en ningún lado dice ni aclaró el legislador, cuáles pueden ser los desarrollos sustentables “que respeten y cuiden nuestro ambiente”. Expresamente en ningún momento el proyecto dice claramente cuáles son las actividades prohibidas de generarse dentro del perímetro que “deja de ser privado” y pasa a ser de dominio nacional con participación provincial.

Digo claramente esto porque una “actividad que respete y cuide el ambiente”, por ejemplo, podría ser la explotación minera o petrolera, ya que llegado el caso el gobierno podría ceder los suelos para explotar las riquezas subterráneas, alegando argumentos como que se “tomarán todas las medidas necesarias para minimizar el impacto”, “la actividad se hará bajo estrictas y severas condiciones de seguridad”, “se utilizarán medios de explotación de última generación, que no modificarán ni contaminarán el entorno”, “se creará una comisión bipartidaria (nación/provincia) que ejercerá control estricto sobre las empresas”, etc etc, toda una serie de enunciados vacíos, incompletos y falaces, que serán posteriores a la aprobación y lo podrán manejar solo con decisiones políticas unilaterales.

Es decir, en tanto el senador Costa, la provincia y el gobierno nacional, no digan expresamente lo que estará prohibido hacer dentro de la nueva área, estaremos en peligro de despertar un día y enterarnos que ha comenzado una gran negocio inmobiliario de algunos o se ha abierto una nueva puerta a la explotación de los recursos, bajo total decisión y arbitrariedad de los que manejan el poder.

El hecho en si no es malo. Un privado filántropo como Dowglas Tompkins (sus herederos) cedió a través de la Fundación Flora y Fauna cientos de hectáreas donadas a la provincia y a Parques Nacionales para que sea de dominio público y deje de ser privado.

Lo que se dice es que, de esta manera, se potenciará el turismo y eso, en principio está bien. El problema surge en el punto en que no se especifica claramente lo que estará prohibido hacer dentro de los límites del nuevo territorio de propiedad del Estado. Y no pocos sospechamos que puede haber un plan para, logrado el traspaso de la titularidad, los gobiernos tengan manos libres para realizar allí, de manera discrecional y dentro del “marco legal”, cualquier cosa que hoy, por resistencia pública y falta de consenso social, están impedidos de hacer. Una de ellas es la explotación mineralógica dentro de estas tierras o un sector de las mismas. Recordemos que el gobierno nacional es especialmente pro-minero, el provincial el mayor impulsor de la minería en Santa Cruz y hace días en la inauguración del Proyecto minero Don Nicolás, el senador Costa y la diputada Reyes, fueron los artífices del lanzamiento de producción en una zona altamente crítica como el Bosque Petrificado, en la zona de Fitz Roy.

Habrá que ver qué se aprueba mañana en la legislatura provincial, cuál es el marco legal, qué condiciones existen y cómo estará normada esta cesión de tierras y particularmente qué actividades estarán prohibidas por ley, de realizar allí. Si este último punto no se cumple, en algún tiempo más, seguramente estaremos hablando nuevamente de este tema. (Agencia OPI Santa Cruz)

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