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Noticias del ARA San Juan: un error con la válvula E19, la clave del naufragio según un informe de expertos

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09:40 Lo concluyeron tres submarinistas que convocó el Gobierno. Así ingresó agua y provocó un incendio en las baterías. La nave implosionó entre los “400 y 700 metros” de profundidad, pero no descartan una explosión previa.

Por: Daniel Santoro
La comisión de expertos del Ministerio de Defensa considera como “la hipótesis más probable” de la causa del naufragio del Submarino San Juan fue un error de operación de la válvula de ventilación llamada E19 que provocó un cortocircuito en las baterías y la generación de hidrógeno que inutilizó a la tripulación y más tarde produjo una implosión.

El borrador del informe final de la comisión, según fuentes judiciales a las que accedió Clarín, sostiene que esa válvula Eco-19 pudo también haber «estado mal cerrada» mientras la tripulación estaba intentando hacer snorkel con un mar bravísimo, es decir tomar aire. Este diario adelantó en exclusiva el 3 de julio pasado que esa era una de las hipótesis más estudiadas por los expertos.

Los sensores del snorkel –una enorme válvula que sale de la torreta- permiten que con cada ola que choca se corta el ingreso del aire, lo que quita oxígeno a la atmósfera interior donde respiraban los 44 tripulantes que enfrentaban una dura tormenta el 15 de noviembre del año pasado.

Con los motores diésel a fondo, en medio de la tormenta, el snorkel cerrándose cada 30 segundos, la situación debe haber sido insoportable y, tal vez, en ese contexto, relajaron la norma de seguridad y abrieron momentáneamente la Eco-19 para que circule más el aire. Entonces, empezó a entrar el agua por donde no debería pasar nunca, se derramó sobre los bornes de las baterías de proa y generó el cortocircuito fatal.

Los miembros de esa comisión de expertos en submarinos de Defensa son los contraalmirantes (RE) Adolfo Trama y Alejandro Kenny y el capitán de navío (RE), Jorge Bergallo. Este último es padre de una de las víctimas y segundo comandante del San Juan, Jorge Ignacio Bergallo. Los especialistas, que hicieron una serie de pruebas y consultaron a expertos del exterior, ya declararon como testigos ante la jueza federal de Caleta Olivia, Marta Yáñez, que investiga si hubo alguna responsabilidad penal en el naufragio.

El ministro de Defensa, Oscar Aguad, espera la versión final del informe en los próximos días para entregarla a la comisión investigadora bicameral del Congreso.

Según las fuentes, el borrador señala que si bien se manejan diferentes hipótesis sobre las causas del naufragio, «algunas más probables que otras, la realidad es que a la fecha no se sabe qué fue lo que le sucedió al submarino» y «sólo se manejan hipótesis probables”.

Una de esas hipótesis apuntaría al «error de operación» de la válvula E19 (válvula de ventilación interna) que pudo haber provocado el ingreso de agua de mar al balcón de barra de baterías de proa durante la maniobra de snorkel, lo que habría generado un cortocircuito y la consecuente generación de hidrógeno. De otra manera no se explicaría el último y único reporte de avería que informo el San Juan en la madrugada del 15/11”. Se refiere al informe del comandante del San Juan, capitán Pedro Fernández, que comunicó a su base que una vez que finalizada la carga de aire –en superficie con el snorkel- volvería a inmersión, “a plano profundo”, como dicen los submarinistas, para navegar con las baterías y evitar así las consecuencias del temporal. Plano profundo es navegar a unos 40 metros de la superficie.

La comisión realizó cálculos tendientes a determinar la probabilidad de ocurrencia de “una ignición espontánea» producto del escape de ese hidrógeno. Pero sí bien podría haber afectado a la tripulación «no pudo haber provocado la rotura del casco resistente del submarino”, subrayaron las fuentes que leyeron el informe.

Es decir, esa ignición (incendio) neutralizó a la tripulación en el plano profundo pero no hizo estallar la nave, que sí implosionó cuando cayó sin control hasta llegar cerca de los 600 metros. Esa es, aproximadamente, la profundidad de colapso de diseño del constructor alemán. Según un analista norteamericano, la implosión fue a 418 metros y su energía equivalió a 5.216 kilos de TNT.

Así la anomalía acústica verificada para el 15 de noviembre por la Organización del Tratado Internacional de Prohibición Completa de Ensayos Nucleares (CTBTO, en inglés) podría haber correspondido a la implosión del San Juan.

Las fuentes precisaron que el borrador aclara que, no obstante, se está investigando con el CTBTO si pudo haber habido “una explosión previa» por la concentración de hidrógeno. Esto pudo «haber inutilizado a la tripulación» que impidió que ésta aplicara los procedimientos para salir a superficie o mandara señales de emergencia. O quizás por alguna causa que se desconoce, «se perdió el control» del submarino en el procedimiento para ir a plano profundo, maniobra que informó el capitán Fernández antes de perder contacto.

Al cerrar el capítulo de las hipótesis más probables, el informe agrega que las condiciones de agotamiento físico de la tripulación a causa del temporal que capeaba el San Juan en superficie –maniobra de snorkel para recargar baterías- «pudo haber tenido una incidencia muy importante en todo el evento que culminó con el naufragio”.

Más adelante, siempre según las fuentes el borrador señala que el submarino había zarpado “en condiciones» y que el plan de navegación y operaciones que se había formulado para octubre y noviembre de 2017 «estaba acorde a sus capacidades técnicas”.

Precisa que las diferencias entre las condiciones al momento de su zarpada de Puerto Belgrano en octubre respecto de sus condiciones de diseño original (con las que el astillero alemán lo entregó en 1983) «no afectaban su seguridad náutica y que ninguna de las observaciones formuladas por el Inspector Naval (ISGA) pudieron haber desencadenado su naufragio”.

«Desempeño óptimo»

Luego tiene un ítem referido a la misión de entrenamiento que el San Juan estuvo haciendo primero en las aguas cercanas a Tierra del Fuego y luego frente a Comodoro Rivadavia. La misión encomendada al San Juan “estaba dentro de los planes en vigor”. Durante su última navegación en octubre y noviembre, el San Juan “había tenido un desempeño “óptimo” –según informó el capitán Fernández al llegar a Ushuaia- y sin ninguna falla o avería de entidad”.

Otro de los capítulos del informe se refiere a la búsqueda del San Juan apenas se dio la alerta. Puntualiza que se inició “al mediodía del 16 de noviembre, en forma previa» a que vencieran los plazos establecidos en los protocolos”.

La Argentina contó con medios navales y aéreos que “excedieron aquellos previstos en los convenios internacionales suscriptos por el país para estas emergencias» con Estados Unidos, la Federación Rusa, Gran Bretaña, Chile y Brasil, entre otros. De acuerdo a las fuentes, el informe recuerda que el “día 22/11 se recibió la información sobre la anomalía hidro-acústica correspondiente al 15 de noviembre a las 10:52, es decir 2 horas 20 minutos después del último enlace y que el 24/11 “se recibió la información sobre la magnitud dicha anomalía acústica”.

El 30 de noviembre, luego de un operativo internacional gigantesco de rescate “ya se habían agotado todas las posibilidades de vida» y que el comando operativo de la búsqueda pidió la realización de una búsqueda científica con la necesidad de un post procesamiento de los datos recogidos por todos los buques nacionales y extranjeros (los que cedieron gratuitamente todos los datos crudos recolectados durante la búsqueda)”. La comisión recomienda al gobierno que “contar con esta información sería muy importante”.

Finalmente, revela que en mayo de este año la Dirección de Investigación y Desarrollo de la Armada utilizó la información brindada por el CTBTO y efectuó un modelo matemático que lo llevó a Austria: «Concluyeron que había sido una sola implosión, y que la misma se produjo en un rango entre los 400 y 700 metros de profundidad, todo lo cual concuerda con el análisis que había ofrecido la US Navy a través del analista Bruce Rule”. (Clarín)

2 Comentarios

  1. Yo, disculpen, pero por lo que entiendo es que lo de la válvula fue un «error» de operación, ¿Esto quiere decir que el submarino se hundió a causa de una falla humana producto de la supuesta incompetencia de su tripulación?.
    Es como decir que un chofer de colectivo de larga distancia que viaja de noche y bajo una tormenta lo hace sin luces y en lugar de ir despacio aprieta el acelerador a fondo.
    Curiosamente todo este reporte está construido con información que ha sido pública, ¿Los «expertos» no se manejaron con otra información técnica más calificada?, ¿No jugó el la ecuación del las posibles causas las condiciones ampliamente informadas sobre deficiencias de todo orden en el submarino?.
    Ahora resulta que la tripulación del submarino operó mal una válvula y eso produjo toda una cadena de eventos, es decir la «culpa» fue de ellos mismos.
    Que vergüenza!, pareciera que tratan por todos los medios de poner un punto final a este tema que desde el inicio molestó a muchos en el gobierno, y pareciera que lo están haciendo cargándole la culpa a quienes ya no pueden defenderse.
    Yo invitaría a tal paquete de «expertos» a leer el reporte «SUSJ/R#4» que lleva la firma de varios verdaderos expertos en diferentes materias, uno de ellos quien en este mismo medio fue el primero en presentar la verdadera dimensión del fondo marino en el que podría estar el submarino.
    Este reporte de cerca de mil páginas fue escrito el 15/12/17 a un mes de desaparecido el submarino y desclasificado el pasado 15/10/18 (NAO-GOS) y en el mismo ya se advertía sobre la posibilidad que «se trate de hacer responsables del hundimiento a los propios tripulantes» (textual); pero además advertía sobre «la manipulación de datos fuente por parte de organismos internacionales con la finalidad del desvío de atención» (textual) y «el riesgo de asumir la validez absoluta respecto de los datos acústicos oceánicos y su proceso de construcción, así como el relacionamiento de sus actores de origen en el interés del contexto internacional» (textual).
    El reporte tiene despacho de envío a la dirección digital de mail oficial del Presidente de Argentina en la misma fecha de su firma, curiosamente en el mismo se incluyen planos originales de la nave provistos por su fabricante, con detalles pormenorizados sobre los puntos críticos de riesgo en toda su estructura, entre ellos un apartado especial sobre las válvulas.
    ¿No habrá sido que eligieron uno de tantos puntos, y para el caso operados por la tripulación, para tratar de dar conclusión a todo el tema?, ¿Y que en lugar de atender el reporte adecuadamente hicieron como siempre hacen los políticos: agarrarse de lo que les conviene y distorsionarlo para beneficio propio?.
    Como están las cosas tal vez nunca lo sabremos, sobre todo porque a pesar del «cambio» uno de los principales actores responsables de la reparación de media vida del submarino sigue siendo protagonista de la investigación de su desaparición en el Congreso, y ni ella ha tenido la decencia de apartarse, ni sus pares la honestidad moral para apartarle.
    Es justamente como el zorro cuidando el gallinero, así como los asesores del Ejecutivo, y los «expertos» de la Justicia, todos en el mismo juego macabro.
    Así el mensaje para los hijos de los submarinistas en el futuro… «tu mamá o tu papá perdieron la vida porque operaron mal una válvula, la culpa fue de ellos… una desgracia»… construida por desgraciados.

  2. El periodismo argentino es olvidadizo, o tal vez buscando el guión exclusivo aparece cada tanto exclamando ¡yo fui el primero en hablar de eso!, también se podría pensar que copian sanamente a otros medios después de dejar pasar un tiempo prudencial y tratan los mismos temas con otra óptica diferente.
    Ayer 4/11/2018 en el programa PPT/Canal 13 J. Lanata decía que iba a tratar un tema del cual «acá no habla nadie» y se refería al abordaje chino a Latinoamérica y el estado de ánimo de los Estados Unidos respecto de esto.
    Ver https://www.youtube.com/watch?v=orXriEBisEo donde está el programa completo, por favor mirar en el minuto 44:21 las imágenes de fondo en el estudio (¿el pie chino pisando todo?).
    Justamente, y dentro de una de las notas sobre el ARA San Juan de la agencia local OPI Santa Cruz https://opisantacruz.com.ar/2018/03/19/puesta-en-escena-a-4-meses-la-tecnologia-de-superficie-no-es-eficaz-para-localizar-al-ara-san-juan/ de fecha 19/3/2018, hace 8 meses el tema se incluye.
    En esta nota su autor expresa claramente a través de OPI Santa Cruz: «Casualmente estos últimos estudios del fondo marino se dispararon en todas direcciones exponencialmente a partir del año 2008 cuando fuera reactivada la Cuarta Flota de la Armada de los Estados Unidos que había permanecido inactiva durante 58 años (Ver Fig. 27). Esta reactivación se debió a los cambios de escenario geopolítico, polarización de aliados históricos (donde no estamos incluidos) y la expansión táctica hacia el hemisferio sur de naciones como Rusia y China entre otras cosas (Ver Fig. 28 y 29); asuntos de los que la Argentina parece ni haberse enterado en la última década (8+2 años) más que para el dispendio de nuestros recursos naturales, decisiones insólitas y obras inciertas.»
    Ese mismo autor escribo un durísimo informe para el concilio de seguridad de la ONU el 11/1/2011 (no está en la web aunque posiblemente sí en la biblioteca del organismo) titulado «Extraterritorial global military bases. The problem of the collection of local data through satellite surveillance systems and remote sensors for surface studies and terrestrial resources detection» («Bases militares globales extraterritoriales. El problema del acopio de datos locales a través de sistemas satelitales de vigilancia y sensores remotos para estudios de superficie y detección de recursos terrestres»); este fue escrito previamente a la firma en 2012 de la cesión de derechos en Neuquén a China donde ahora funciona su base militar.
    Infobae también habló del tema en su nota del 28/7/2018 replicando el artículo del New York Times https://www.infobae.com/politica/2018/07/28/el-new-york-times-alerta-sobre-la-base-construida-por-el-ejercito-chino-en-la-patagonia/ y tiene algunas tímidas notas anteriores sobre el tema.
    De hecho en Argentina y especialmente en Patagonia SI SE HABLA de estas cosas, y mucho antes que los medios nacionales e internacionales.
    Casualmente, y solo como una anécdota, esa nota de OPI Santa Cruz de marzo pasado, que fuera hackeada y ahora recuperada felizmente, había llegado a tener una cantidad de lecturas superior a las 40 mil, mas que cualquier otra nota de cualquier medio digital de toda la Patagonia y de la inmensa mayoría de los medios digitales del país y Latinoamérica, lo que dice mucho sobre su contenido y su interés público.
    Seguimos desde Córdoba leyendo al aire la excelente información de OPI Santa Cruz.
    Sergio Fernández
    Radio Web Cruz del Eje

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