El Central subió tasas y sacó pesos del mercado cuando el dólar superaba los $41

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10:00 – La plaza cambiaria local vivió ayer todo un deja vú de los días de corrida al registrar el dólar un aumento mayor al 3% en su cotización que lo hacía acumular un incremento mayor al 8% en apenas 6 días.

Por: Javier Blanco

Esto obligó al Banco Central (BCRA) a acelerar la suba de tasas, volver a sacar pesos de circulación (tras cuatro ruedas en los que había inyectado vía Letras de Liquidez unos $12.600 millones) y hasta vender contratos de futuros, todo intentando evitar que el mercado reingresara en una dinámica complicada como la que transitó hasta hace sólo cinco meses.

La movida tuvo sus frutos: el billete, que había llegado a tocar máximos de $40,55 para la venta en la rueda mayorista (de $41,40 promedio al público), cerró a $39,67 ($40,71 minorista), registró un nuevo avance de casi 1% en la jornada, aunque quedó 2,2% debajo de su máximo intradiario.

La reacción oficial llegó tras detectarse que la seguidilla de alzas que viene registrando el billete estaba comenzando a alterar la operatoria del mercado toda vez que los exportadores estaban comenzando a retraer la oferta de divisas (retienen a la expectativa de poder vender a mayor precio sus dólares, toda vez que el propio régimen monetario -en teoría-tolera una corrección que lleve al tipo de cambio hasta los $49,70) mientras que la demanda se intensificaba cada vez más.

“El mercado quedó impactado por el retoque de las proyecciones inflacionarias tras el mal dato de enero. Eso, sumado a la aceleración que había tenido la baja de tasas, nos desacopló del mundo porque incidió además sobre los pronósticos políticos. La reacción oficial fue correcta, pero las movidas pueden tomar unos días más en tener efecto porque todas las variables nominales tendieron a moverse un escalón más arriba”, juzgó el economista Miguel Zielonka, de la consultora Econviews.

Con la presión bajista sufrida en los últimos días el peso se volvió a posicionar como la moneda más devaluada del mundo en lo que va del mes. Aún con la moderación final del ajuste que consiguió la intervención oficial, la moneda local se devalúa 5,6% en el mes frente al dólar estadounidense, cuatro veces más que las monedas de Costa Rica (-1,7%) o el rund sudafricano (-1,3%). Esto demuestra que volvía a ser sujeto de un ataque que dejaba a la vista que el esquema monetario en vigencia llevó al BCRA a leer semanas atrás “una mayor demanda de pesos” que, en realidad, era un “mayor apetito por la renta que ofrecían las colocaciones en pesos”.

El mercado, que operó 5% menos que anteayer, empezó a perder ritmo alcista cuando notó que el Banco Central se estaba posicionando como un sostenido oferente de contratos de futuros cambiarios a los plazos más inmediatos (febrero, básicamente, y marzo y abril marginalmente para mantener arbitradas las tasas implícitas), mercado en que terminó vendiendo coberturas por unos US$300 millones. Luego pasó a revertir la posición cuando reapareció la oferta privada de divisas una vez que el BCRA mostró que había favorecido un aumento de 150 puntos en la tasa de referencia (de 44,48 a 46,01% anual) a la vez que había retirado de circulación más de $12.000 millones.

“La baja de cerca de 13 puntos en la tasa de interés de referencia entre el 25 de enero y el 14 de febrero es lo que mayor incidencia tuvo en el reflujo dolarizador en un marco en que ahora queda más a la vista que hubo exceso de liquidez. Esos traspasos venían siendo ordenados hasta que el mercado se sorprendió con el dato de inflación de enero, que cambió las perspectivas para los próximos mes” explica Augusto Posleman, director de Portfolio Personal Inversiones (PPI).

Turbulencia temporal

Para este analista la turbulencia del mercado será temporal por la reacción que el BCRA mostró en la jornada lo que lo lleva a creer que el BCRA operará para asegurar un decrecimiento de la Base Monetaria (BM) al menos hasta abril “manteniéndola por debajo de sus metas para corregir el exceso de liquidez”. “Esta dinámica de BM debería lleva a un menor crecimiento de los depósitos y a mayor competencia entre los bancos que termine impactando en un rebote de las tasas pasivas en un contexto en que la oferta de dólares privados, producto de los flujos comerciales y de otros componentes de la cuenta corriente, tenderá a crecer, lo que reequilibraría al mercado”.

El economista Alejandro Henke, de Proficio invesment, también cree que lo que nos desacopló en las últimas semanas del mundo y la región en un contexto favorable para el riesgo emergente, fue el reacomodamiento de expectativas que generaron los malos datos inflacionarios y su posible impacto en la competitividad electoral del oficialismo. “Es lógico que el mercado comience a estar dominado por las especulaciones sobre el peso que la economía puede tener en las elecciones.

Quedan resabios del traspaso del dólar a precios de la última devaluación que impactaron primero sobre los precios mayoristas y derraman ahora sobre los minoristas en un contexto de nuevos ajustes de tarifas, además”. (La Nación)

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