Inicio Internacionales Donald Trump recibió a Jair Bolsonaro con elogios y un fuerte apoyo

Donald Trump recibió a Jair Bolsonaro con elogios y un fuerte apoyo

142
0

09:00 – Estados Unidos y Brasil “nunca han estado tan cerca”, dijo el  estadounidense. Venezuela, un tema central del encuentro.

Por: Paula Lugones

Intercambiaron camisetas de fútbol y se tiraron flores mutuas con una gran sintonía: el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibió al brasileño Jair Bolsonaro en la Casa Banca, en una visita histórica en la que se habló de comercio, de uso de una base militar y el avance del socialismo, aunque el tema Venezuela copó buena parte de las conversaciones.

“Todavía no hemos implementado las sanciones más duras contra el régimen de Maduro. Estamos en el medio, podemos ir más fuerte”, advirtió Trump en una conferencia de prensa conjunta en el jardín de las Rosas, y resaltó que “todas las opciones están sobre la mesa”, en referencia a una posible intervención militar.

Trump llamó a Maduro “títere de Cuba” y dijo que el socialismo estaba corrompiendo esos países. De paso, aprovechó para dar un mensaje en clave de campaña, cuando surgen en el campo demócrata dirigentes y precandidatos presidenciales que se definen como socialistas: “Lo último que queremos en Estados Unidos es socialismo”, advirtió.

Bolsonaro ha descartado públicamente y en el Grupo del Lima la opción militar en Venezuela, pero cuando un periodista le preguntó si Brasil apoyaría a Estados Unidos si lanzara una operación militar, respondió que eran “temas reservados” y que las cuestiones de “estrategia” no serán hechas públicas.

Los mandatarios se reunieron por más de una hora en el Salón Oval, y ambos intercambiaron camisetas de las selecciones de fútbol con el nombre de cada presidente.

En la conferencia de prensa tras el encuentro, Trump elogió el “tremendo triunfo” de Bolsonaro en octubre y su “fantástica gestión” y resaltó que los dos países firmaron estas horas varios acuerdos, entre ellos uno que autoriza a Estados Unidos usar la base de lanzamiento de satélites en Alcántara, algo que permitirá a los estadounidenses “ahorrar mucho dinero”.

También dijo que apoyará a Brasil en su intento de ingresar a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y agradeció la apertura del comercio. Agregó que impulsará el ingreso de Brasil como aliado extra OTAN, un status al que ya pertenece la Argentina desde los tiempos de Carlos Menem.

“Nuestra relación es probablemente la mejor de todos los tiempos”, dijo Trump y resaltó que Brasil y Estados Unidos son las “dos democracias y economías más grandes del hemisferio occidental”.

A su turno, Bolsonaro fue tan efusivo como su colega. “Yo siempre admiré a Estados Unidos y esa admiración creció cuando usted asumió”, le dijo a Trump, y agregó que “por primera vez Brasil no es antinorteamericano”.

El brasileño dijo que su inspiración era el gobierno de Ronald Reagan y que quería dar a Brasil ese estilo de presidencia. Además resaltó que ambos mandatarios comparten la ida de que “Dios es el creador” y que son atacados por las “noticias falsas”.

El brasileño agradeció a Trump el apoyo para el ingreso a la OTAN y también a la OCDE. Y resaltó que Brasil ya no exigirá visas a los estadounidenses que quieran visitar al país.

Bolsonaro llegó a Washington el domingo en visita oficial. Con su arribo rompió la histórica tradición de los presidentes brasileños de elegir a la Argentina como el primer país a visitar en el inicio de los mandatos. Pero a Bolsonaro le gusta quebrar las reglas, siempre ha promocionado su afinidad con el presidente estadounidense e incluso durante su campaña disfrutaba ser llamado como “el Trump del Trópico”, con un slogan de “Brasil primero” (similar al trumpista “America first”) y calificando a cualquier cobertura de prensa negativa como “noticias falsas”.

Al pisar la capital estadounidense, Bolsonaro escribió en Twitter: “Por primera vez en mucho tiempo, llega a Washington un presidente brasileño pro-estadounidense”. Y agregó: “Es el comienzo de una asociación basada en libertad y prosperidad, algo que nosotros los brasileños anhelamos desde hace mucho”.

Una de sus primeras movidas en Estados Unidos desató inmediatamente una gran controversia al visitar el lunes la sede de la CIA en Langley, Virginia, algo inédito para cualquier presidente y mucho más para un brasileño, ya que la inteligencia estadounidense ha sido acusada de espiar conversaciones de la presidenta Dilma Roussef y otros funcionarios, lo que provocó una dura tensión bilateral en 2013.

El hijo de Bolsonaro, Eduardo, un legislador que acompaña a su padre en el viaje, elogió a la CIA en un tuit como “una de las agencias de inteligencia más respetadas del mundo”.

Bolsonaro también visitó la Cámara de Comercio estadounidense y se reunió con el secretario de la OEA, Luis Almagro. Y tenía previsto visitar el cementerio nacional de Arlington, a las afueras de Washington, y reunirse con líderes religiosos estadounidenses antes de regresar a Brasilia. (Clarín)

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here