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Bolsonaro enfrenta la peor aprobación de los presidentes brasileños desde la redemocratización, según Datafolha

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07:30 – A punto de cumplir este miércoles sus primeros 100 días en el Palacio del Planalto, desgastado por escándalos, luchas políticas y sin una mejora sustancial de la economía, Jair Bolsonaro enfrenta la peor aprobación después de tres meses de gobierno entre los presidentes elegidos para un primer mandato desde la redemocratización de Brasil, según reveló hoy una encuesta de Datafolha publicada por el diario Folha de S. Paulo.

Por: Alberto Armendáriz 

El sondeo indicó que un 32% de los consultados considera la gestión del ultraderechista como muy buena o buena, mientras que un 33% la ve como regular, un 30% cree que es muy mala o mala, y un 4% no sabe cómo calificarla o prefirió no responder. Comparado con el inicio de los primeros mandatos de los anteriores presidentes elegidos desde 1989 -cuando se realizaron las primeras elecciones directas tras la dictadura militar-, se trata del escenario más negativo hasta ahora.

Luego de tres meses en el poder, Fernando Collor de Mello (1990-1992) tenía 36% de aprobación, 43% que lo consideraba regular, y 19% de desaprobación; dos años después de asumir, acorralado por un proceso de impeachment, Collor de Mello renunció y el vicepresidente Itamar Franco completó su mandato. En el comienzo de su administración, Fernando Henrique Cardoso (1995-2003) poseía un 39% de apoyo, un 40% lo veía como regular, y un 16% como muy malo o malo. Ya Inacio Lula da Silva (2003-2010) gozó de un 43% de respaldo, una calificación regular por el 40% de los encuestados y un 10% de rechazo. Su sucesora y abanderada del Partido de los Trabajadores (PT), Dilma Rousseff (2011-2016), llegó a tener un 47% de aprobación, 34% que la consideraban regular y apenas un 7% que la desaprobaban en sus primeros tres meses en el gobierno, pero luego, en su segundo mandato, su apoyo se desintegró, fue sometida a un juicio político y su vicepresidente, Michel Temer, condujo el país hasta los siguientes comicios, en 2018, que ganó Bolsonaro.

De acuerdo a Datafolha, al cumplir 100 días en el poder -la llamada «luna de miel» de todo gobernante primerizo-, las expectativas de que Bolsonaro logre mejorar a Brasil son las más bajas desde 1995: 59% de los entrevistados esperan que su administración sea muy buena o buena, mientras que para Cardoso eran de 48%, para Lula de 76% y para Rousseff de 77%.

Desde que asumió el poder, Bolsonaro ha sido sacudido por escándalos como una investigación sobre transferencias de dinero sospechosas y presuntos vínculos de su hijo Flavio (actual senador nacional, exdiputado estatal en Río de Janeiro), así como por denuncias de desvío de fondos públicos de su Partido Social Liberal (PSL) para «candidatos-fachada» en las elecciones del año pasado, que acabaron con el despido de uno de sus ministros. También ha sufrido un fuerte desgaste por la disputa entre sus asesores militares y los miembros del ala más ideológica de su gobierno, encarada por los discípulos del filósofo Olavo de Carvalho.

El propio presidente protagonizó muy sonadas controversias con la divulgación de un video obsceno para criticar el Carnaval y con la decisión de conmemorar los 55 años del golpe de estado de 1964. En tanto la economía no da señales de despegue después de dos años de virtual estancamiento (2017-2018) y la peor recesión de la historia brasileña (2015-2016), y el gobierno no ha conseguido aún articular una fuerte base de apoyo en el Congreso para que se apruebe cuanto antes su ambicioso proyecto de reforma previsional.

«Para conseguir mayor apoyo de la opinión pública y consolidar sus propuestas de gobierno, Bolsonaro debe necesariamente adecuarse al cargo y mostrar servicio: la mitad de los brasileños cree que el político del PSL trabaja poco y es anticuado, imagen mucho peor que la de sus antecesores petistas en un período similar», destacaron Mauro Paulino, director general de Datafolha, y Alessandro Janoni, director de encuestas de la firma. (La Nación)

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