El gobierno de Chubut incluirá la pistola Taser entre las opciones de la policía

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11:15 – (Por Giuliano Ventura)Por decisión del gobierno de la provincia de Chubut, se avanza en la compra de 25 pistolas Taser para acompañar los procedimientos de la policía provincial, dándole a la gente de calle una nueva opción que hasta el momento eran tres “la palabra, la tonfa o la pistola nueve milímetros”, dijo el Ministro de Interior de la provincia, Federico Massoni.

La semana pasada el Ministerio de Defensa Pública realizó un dictamen con advertencia hacia las autoridades provinciales para que no avancen en las compras de dichas pistolas de electroshock, que denominaron “picanas” y le pidió al gobierno que dicte una reglamentación precisa para su uso.

Massoni fustigó fuertemente a quienes presentan esta arma “no letal” con la palabra “picana”, sosteniendo que se trata de otra cosa, es un elemento más de defensa y reducción ante delincuentes a los cuales no se los puede contener con las palabras ni la tonfa y este nuevo elemento, al contrario de lo que muchos promueven y dicen, salva vidas, neutraliza y permite al efectivo esposar a un violento sin ejercer una violencia desmedida sobre el atacante, dado que de otro modo el policía debe recurrir al arma de fuego para defender su vida o la de una persona agredida.

El funcionario adelantó que ya se armó el instrumento jurídico para adquirir estas 25 pistolas Taser y en un tiempo más toda la policía de calle irá munido de una, tras un riguroso plan de instrucción de cómo y cuándo usarla, tal como desde hace varios años ocurre con la policía de EEUU. Para tal fin ya están en marcha los cursos de capacitación del personal.

De esta manera Chubut es la primera provincia argentina en incorporar la pistola de electroshock a su dotación, imponiéndose de esta manera a la falsa excusa “ideológica” de que dichos instrumentos son “de tortura”, como alegan sus detractores. La pregunta que se le debe hacer a quienes sostienen esta absurda teoría, contaminada de falso ideologismo, es si prefiere que el policía ante una eventual acción de violencia, reduzca al atacante paralizándolo temporalmente con una descarga que le permitirá apresarlo sin riesgo para la vida del policía, el ciudadano o del propio delincuente, o por el contrario prefiere que el policía se vea obligado a recurrir a su arma reglamentaria y dispararle hiriendo o matándolo, hecho que es irreversible para todos y cada uno de los actores. (Agencia OPI Chubut)

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