La UOCRA Santa Cruz extorsiona a la empresa CGC y los fiscales brillan por su ausencia

0
266
Se autorizaron las primeras exportaciones de gas a chile

15:00 – (Por Rubén Lasagno)– Santa Cruz es una provincia increíble en recursos naturales, en belleza, en populismo político y en inacción judicial, entre otros matices de este enorme Estado austral donde ya poco o nada nos sorprende.

No sorprende a muchos (pareciera), mucho menos al gobierno provincial y llamativamente a ningún fiscal y juez, la abierta y expresa extorsión que ha realizado la UOCRA Santa Cruz a la empresa petrolera CGC, lo cual se conoció a partir de un parte de prensa de la petrolera, quien difundió su explicación sobre los motivos que generaron un reclamo de afiliados a la UOCRA local, frente a las oficinas de la operadora en calle Alberdi al 100 de Río Gallegos.

CGC señaló que el sindicato de la construcción “le exige a la empresa 100 subsidios por  un valor de $ 8.000,00 cada uno de los reclamantes y añade el comunicado “bajo la advertencia de no mantener el orden público y la paz socialen caso de no teneruna respuesta afirmativa en las 72 horasdesde recepción del escrito”.

Hay una definición que suscribe: “La extorsión es un delito que consiste en obligar a una persona, a través de la utilización de violencia o intimidación, a realizar u omitir un acto jurídico o negocio jurídico con ánimo de lucro y con la intención de producir un perjuicio de carácter patrimonial o bien del sujeto pasivo

Si esto que hace la UOCRA no es una extorsión ¿Qué es una extorsión, entonces?. La excusa para incurrir en este delito, de parte de los dirigentes sindicales es que los obreros sean ingresados como parte de una “Bolsa de trabajo” para trabajar en los yacimientos o de no ser así, que la operadora los subsidie.

CGC dijo en su comunicado de prensa que actualmente “no tiene en su nómina a ningún afiliado a la UOCRA”, agregando “las empresas contratistas sí tienen afiliados a la entidad sindical, pero no tenemos conocimiento de despidos” y remató señalando “La compañía ha incrementado sus inversiones y producción, por lo tanto, en los últimos años hubo incremento en el personal de CGC y de sus empresas contratistas”.

Sin futuro

No es ajeno al conocimiento público, la difícil situación por la que atraviesa el argentino medio, debido a la situación económica, salarial y financiera donde la inflación y la desocupación afecta directamente a los estratos medios de la sociedad argentina. Más aún si nos trasladamos a Santa Cruz, donde todo se potencia como consecuencia del clima, la distancia y un gobierno provincial que acostumbró a los sectores productivos que el subsidio es un camino fenomenal cuando se trata de ganar voluntades políticas y aplacar conflictos, aunque vaya en contra de la lógica productiva.

Ha sido el kirchnerismo, también, quien en Santa Cruz instaló el subsidio como moneda de cambio de la denominada “Paz social”. Especialmente en zona norte, hizo de las empresas petroleras virtuales rehenes de vagos y extorsionadores quienes por muchos años y con la complicidad del Sindicato de Petroleros Privados y el gobierno provincial, conformaban largos listados que ellos mismos armaban sin actualizar el padrón, de manera que el 80% de esos fondos iban a parar a los bolsillos de quienes proponían y alentaban la extorsión a las empresas de poner plata a fin de evitar cortes y piquetes.

Esto fue en el 2007 durante la dirigencia de Abel Siuffi que tomó la posta de manos de Héctor “chaco” Segovia, se armó un tándem que puso al sindicato en el ojo de la tormenta, usando al mismo como herramienta de extorsión, mecanismo que las propias empresas petroleras (encabezadas por YPF) se encargaron de demoler, cortando todo tipo de subsidio a grupos que manejaban los fondos negros a través de la presión social. Todo ello fue ampliamente cubierto informativamente por OPI y allí se inauguró esta modalidad extorsiva que luego empleó el ex intendente José Manuel Córdoba en Caleta Olivia, a través de las cooperativas y la otrora “Fundación Olivia”. Todo ese aprendizaje quedó latente en Santa Cruz y la UOCRA lo rescata como propio y lo aplica como ninguno. Es un sindicato violento y la historia reciente me exime de reiterarlo. Lo grave (no extraño) es que ante la declaración expresa de CGC de una maniobra extorsiva por parte de la UOCRA hacia la empresa, no haya un fiscal que actúe de oficio para poner, al menos por una vez, las cosas en su lugar en la provincia de Santa Cruz. (Agencia OPI Santa Cruz) 

Dejar una respuesta

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí