En otro G-7 intenso, Macron rescató un éxito diplomático

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En otro G-7 intenso, Macron rescató un éxito diplomático

08:00 – El anfitrión francés logró que Estados Unidos aceptara el inicio de un diálogo con Irán; también se debatió sobre reformar la OMC y los conflictos en Libia y Ucrania

Por: Luisa Corradini

Al lograr que Estados Unidos acepte el principio de un diálogo directo con Irán, el presidente francés Emmanuel Macron parece haber ganado la difícil apuesta de transformar en un éxito su primera Cumbre del G-7, que culminó ayer en Biarritz.

Al término de tres días de intensas negociaciones a orillas del Atlántico, el mandatario francés confirmó su talento diplomático, sorteando los habituales cambios de humor de su homólogo norteamericano y logrando, además, un acuerdo sobre la imposición fiscal a los gigantes de internet y un compromiso concreto para luchar contra los incendios que devastan el Amazonas.

El balance es considerable, sobre todo si se tiene en cuenta las pocas expectativas que presentaba esta cumbre.

«Tengo la convicción de que, si hay un encuentro al más alto nivel, se puede llegar a un acuerdo con Irán», afirmó el presidente francés en una conferencia conjunta con Donald Trump, al finalizar la cumbre. El presidente norteamericano se declaró a su vez dispuesto a reunirse con el mandatario iraní, Hassan Rohani, si las «circunstancias» estaban dadas.

Según Macron, «hubo avances, incluso cuando sean frágiles y nada se ha concretizado aún». Donald Trump asintió y evocó un «fantástico G-7».

El simbolismo político de ambos hombres juntos en la tribuna no escapó a nadie. Fue como si el G-7 hubiera regresado a sus orígenes como sitio de diálogo informal tras una larga crisis, que se agravó con la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca.

En Biarritz, un Trump distendido se prestó al juego, preparando así el terreno para la reunión de 2020, de la que será el anfitrión. Emmanuel Macron «solicitó mi acuerdo» para invitar al canciller iraní, Mohammad Javad Zarif. «Le dije: si es eso lo que querés, adelante». Explicó sin embargo que -a su juicio- reunirse con Zarif era prematuro.

«No queremos un cambio de régimen en Teherán»: «Queremos un Irán nuevamente rico» y «que no sea nuclear», dijo Trump, que reclama un nuevo acuerdo mucho más severo que el firmado en 2015.

Novedad suplementaria, el G-7 de Biarritz concluyó con una «declaración» de una página y no con el tradicional comunicado final, prenegociado y objeto de eternas tensiones.

«Yo mismo escribí esta página, al término de todas las sesiones. No fue escrita antes. Fue distribuida a los dirigentes y aceptada por todos», explicó Macron, afirmando que «habrá un seguimiento independiente de los compromisos que hemos asumido».

El texto, que resume crisis comerciales y políticas internacionales, anuncia que Francia y Alemania organizarán una cumbre en las próximas semanas consagrada a Ucrania, con la participación de Rusia, a fin de resolver el actual conflicto en el este ucraniano.

«Es necesario ser prudentes, pero creo que las evoluciones de estas últimas semanas permiten esperar soluciones concretas», dijo Macron, que recibió a Vladimir Putin en la Costa Azul en vísperas del G-7.

Cerca de 13.000 personas murieron en cinco años en ese conflicto que opone en esa región a las fuerzas ucranianas y los separatistas prorrusos. La cumbre, sin embargo, no consiguió ponerse de acuerdo sobre el regreso al G-7 de Rusia, expulsada en 2014, después de la anexión de Crimea.

En el capítulo comercial, la declaración afirma la voluntad del G-7 de «cambiar profundamente» la Organización Mundial del Comercio (OMC), «a fin de hacerla más eficaz en la protección de la propiedad intelectual, en la rápida resolución de diferendos y la erradicación de prácticas comerciales desleales». El G-7 se compromete a llegar a un acuerdo en 2020 para simplificar las barreras reglamentarias y modernizar la fiscalidad internacional en el marco de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Además de la cuestión iraní, los siete países de la cumbre «propician una tregua en Libia, que permita un cese del fuego duradero: «Creemos que solo una solución política permitirá asegurar la estabilidad libia», reza el texto de la declaración. El G-7 propone una conferencia internacional con la participación de todos los actores del conflicto. Y expresa su apoyo al trabajo de Naciones Unidas y de la Unión Africana.

En cuanto a la tensa situación en Hong Kong, los participantes terminan recordando la existencia y la importancia de la declaración sino-británica de 1984 sobre esa ciudad. La misma establece que Hong Kong conservará su sistema capitalista y su modo de vida durante un período de 50 años, a partir de 1997. (La Nación)

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