Causa Nisman: la fiscalía amplía la búsqueda

0
168

07:40 – En su intento de encontrar a los culpables, se analizarán cientos de fotos e imágenes de video del edificio Le Parc

Por: Paz Rodríguez Niell

Cada persona que entra o sale es una foto. Cada auto es una foto. Van 23.000 capturas. Es un trabajo hormiga. Los investigadores están buscando a un asesino.

En la causa por la muerte del fiscal Alberto Nisman, la fiscalía de Eduardo Taiano le encomendó a la Policía Federal que revisara todas las imágenes de las cámaras de seguridad de las torres Le Parc (de los espacios comunes de los edificios, de los estacionamientos y de las cámaras que apuntan a la calle) del fin de semana en el que apareció muerto Nisman y que tomara una captura de cada persona y de cada automóvil.

Después, al equipo de la fiscalía le espera un trabajo artesanal: como la calidad de las imágenes es mala, no se puede usar un sistema de reconocimiento facial. Tienen que mirar las imágenes una por una.

Lo primero será chequear quiénes son del edificio. Para eso, el plan es pedirle al Registro Nacional de las Personas las fotos de los DNI de unas 450 personas que viven en Le Parc, que la fiscalía ya tiene identificadas porque les tomó declaración. También va a ser un problema reconocer cada vehículo porque en muchas imágenes no se ven las patentes.

Este estudio es una nueva medida de prueba ordenada en la causa por la muerte de Nisman, informaron a LA NACION fuentes de la investigación.

En este caso, el fiscal Taiano, el juez Julián Ercolini y la Cámara Federal dieron por probado que Nisman fue asesinado y afirmaron que el especialista en informática Diego Lagomarsino fue «partícipe necesario» del crimen.

La sospecha, según la Cámara, es que la muerte estuvo vinculada con la denuncia que Nisman había hecho contra Cristina Kirchner días antes de aparecer muerto. Pero ni el fiscal ni el juez ni los camaristas lograron explicar quién lo mató ni por qué.

Sin una hipótesis concreta por confirmar, las medidas en curso en el expediente son parte de una búsqueda muy abierta. Los investigadores admiten que van a llevar tiempo y que su éxito no está para nada garantizado.

A la revisión de ingresos y egresos del edificio se suma el entrecruzamiento que sigue en marcha de unos 45.000 teléfonos.

Desde hace años, los encargados de la causa creen que hay agentes y exagentes de los servicios de inteligencia que saben más de lo que está contado en el expediente. Lo decía ya Viviana Fein, la primera fiscal del caso.

Por eso, como parte del trabajo de análisis de llamadas, buscan dar con la identidad de los verdaderos usuarios de los teléfonos. «Stiusso tenía cientos de líneas a su nombre», dijo un funcionario que trabaja en el caso.

Un dato que siempre llamó la atención de los investigadores es la cantidad de llamadas que cruzaron espías, exespías y exfuncionarios cuando Nisman acababa de morir pero en teoría nadie lo sabía. Desde hace tiempo que buscan tirar de ese dato para encontrar alguna pista.

Llamadas

El cruce de llamadas que se está haciendo ahora incluye las líneas de esos abonados. A los números de teléfono que figuran en la causa los están cruzando con todas las líneas que impactaron en las antenas de la zona de Le Parc desde un año antes de la muerte de Nisman.

Pero eso no es todo. También están buscando contactos entre estos abonados a través de otros que pueden haber operado como eslabones intermedios.

Una vez identificadas las líneas con contactos, buscan a los titulares y después, a los verdaderos usuarios. Este trabajo arrojó algunas pistas que se están siguiendo, pero nada determinante por el momento, dicen los investigadores.

Además, se están peritando unos 200 «elementos tecnológicos» -teléfonos, computadoras, discos-, informaron. Algunos son aparatos que se encontraron en los últimos allanamientos, pero además se están volviendo a revisar elementos secuestrados hace años en la causa que habían sido peritados ya por la División Apoyo Tecnológico de la Policía Federal y se están analizando otra vez.

Lo que se está haciendo es extraer toda la información. Se hace con los peritos de parte y puede llevar horas y hasta una semana sacar lo que hay en cada equipo.

Fuentes de la causa dijeron que el trabajo está avanzado. Que lo está haciendo Cibercrimen, de Gendarmería, que se reúne tres veces por semana, de 9 a 18. No se sabe cuándo estará terminado.

En cuanto a la revisión de las imágenes de las cámaras, en los tribunales advierten ya que un problema es que hay puntos ciegos, que quienes están haciendo el trabajo de captura ya identificaron en un plano.

¿Y si de todo esto no surge nada concreto? ¿Si siguen sin aparecer pistas del supuesto asesino? En ese caso, la idea es pedir la elevación a juicio únicamente de Lagomarsino y de los custodios que están acusados de no haber cumplido su tarea de cuidar de Nisman el fin de semana que murió.

En concreto, el plan es esperar a tener peritados los últimos aparatos que se llevaron del hogar de Lagomarsino y, una vez terminado eso, elevar esta primera parte de la causa, dijeron fuentes del caso.

Lagomarsino es el dueño del arma con la que Nisman apareció muerto y está procesado como «partícipe necesario» del delito de un «plan criminal» diseñado por alguien más.

La defensa de Lagomarsino sostiene que la causa se amesetó probatoriamente y que no van a encontrar nada porque lo que buscan probar no es lo que ocurrió y confían en que será absuelto.

Pero si las nuevas medidas no arrojan nada revelador, terminará en el banquillo como único acusado. (La Nación)

Dejar una respuesta

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí