Bolivia: con el 97,5% de los votos escrutados, Evo Morales está a 0,15 puntos de evitar el balotaje

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Bolivia: con el 97,5% de los votos escrutados, Evo Morales está a 0,15 puntos de evitar el balotaje

El presidente boliviano obtiene el 46,69% de los votos, seguido por el opositor Carlos Mesa, que tiene el 36,84% de los sufragios.

Por: Carolina Brunstein

Los bolivianos se fueron a dormir en la noche del miércoles sin saber todavía, tres días después de las elecciones, si deberán ir a una segunda vuelta electoral o si Evo Morales logró su reelección por cinco años más. La tensión se agudizó luego de que el presidente denunciara un intento de “golpe de Estado” y el candidato opositor Carlos Mesa respondiera con un nuevo llamado a la “movilización permanente” en rechazo a un “fraude gigantesco”.

Después de una nueva jornada de incertidumbre y tensión, el escrutinio no había terminado: había llegado al 97,51%, en un escenario en el que la posibilidad o no de un balotaje depende de un puñado de votos. El mandatario, que gobierna desde hace casi 14 años y busca un cuarto mandato, obtiene el 46,69% de los votos, contra el 36,84% de Mesa a 0,15 punto porcentual de alcanzar la diferencia de 10 puntos que lo alejarían de una segunda vuelta, según marca la ley boliviana.

Pero todo el proceso ha quedado profundamente desacreditado, luego de una demora en el conteo que para muchos resulta sospechoso.

La Organización de Estados Americanos (OEA), que envió una misión de 92 observadores para el proceso electoral, presentó un durísimo informe en el que denunció una serie de irregularidades desde la entrega de material electoral hasta el conteo de los votos.

El presidente, sin embargo, desestimó todas las críticas y salió a responder a las acusaciones de fraude.

Poco después de las 7 de la mañana, cuando en varias regiones del país comenzaba una jornada de protesta y “paros cívicos” contra el supuesto fraude y en reclamo de la realización de la segunda vuelta, el mandatario se presentó ante la prensa en la Casa Grande del Pueblo, la nueva sede del gobierno, en La Paz. Allí, en un mensaje de apenas 10 minutos, en el que no aceptó preguntas, celebró su “gran triunfo” en las elecciones del domingo y denunció que “la derecha” está preparando un “golpe de Estado” en su contra.

“Yo estoy casi segurísimo que con los votos de áreas rurales vamos a ganar en la primera vuelta”, dijo el presidente, cuando el cómputo oficial del Tribunal Supremo Electoral (TSE) apuntaba, por estrechísimo margen, a un balotaje.

“Quiero denunciar ante el pueblo y el mundo que está en proceso un golpe de Estado. Ya sabíamos, se preparó la derecha con apoyo internacional”, remarcó. Y señaló que una prueba de esa supuesta conspiración fue la quema de las oficinas electorales en dos ciudades, durante la noche del lunes, cuando estalló la furia por los manejos poco claros en el escrutinio preliminar de datos. Ese conteo se interrumpió sin explicaciones el domingo a la noche, con el 83,84%, cuando Evo le llevaba una ventaja de 7 puntos a Mesa, en un escenario de balotaje, y se reanudó 24 horas después con un resultado muy diferente, en el que el presidente ya contaba con 10 puntos de ventaja.

“Quiero que sepa el pueblo boliviano, que hasta ahora humildemente soportamos para evitar violencia y no hemos entrado en confrontación”, sostuvo, en referencia al clima de agitación que se vive desde el lunes en todo el país luego de que Mesa denunciara fraude y llamara a movilizaciones.

“La derecha se ha preparado con apoyo internacional. Declaro el estado de emergencia para defender la democracia”, dijo el mandatario, sin detallar medidas concretas.

La réplica de Mesa, quien gobernó el país entre 2003 y 2005 y ahora se presenta con la alianza de centroderecha Comunidad Ciudadana, no tardó en llegar. En un “mensaje al pueblo boliviano” grabado en video y difundido en redes sociales, convocó “a la movilización permanente, a la movilización en defensa del voto”.

“Está claro que hay un fraude gigantesco en marcha. Y los elementos vamos a presentarlos en las próximas horas”, remarcó el ex presidente.

“No vamos a permitir que se nos robe por segunda vez una elección”, enfatizó Mesa, en referencia al referéndum del 21 de febrero de 2016 en el que un 51,3% de la población rechazó una reforma constitucional para permitir una nueva reelección del presidente.

Pese a ese “No”, el gobierno recurrió a la Justicia Constitucional, que en un polémico fallo autorizó a Evo a presentarse a su tercera reelección, pese a que la Constitución boliviana solo permite dos períodos consecutivos.

Por eso Mesa insiste desde la campaña que la postulación del presidente a las elecciones del domingo pasado era “ilegal”.

“Que (el pueblo) se mantenga vigilante, para que no entre en el camino de la dictadura al que quiere llevarnos el presidente Morales”, remarcó Mesa en su mensaje de 13 minutos.

El candidato rechazó la “increíble acusación” del presidente sobre un supuesto golpe, porque “si hay alguien que ha roto y rompe sistemáticamente el orden constitucional de Bolivia, se llama Evo Morales”.

Más tarde, en una conferencia de prensa, el líder opositor reiteró su denuncia de fraude y afirmó que el país se encuentra en una “crisis política” provocada “con total e inequívoca responsabilidad del gobierno de Evo Morales, por “la decisión de alterar los resultados de la elección y de modificar lo que todos los datos dan como evidente que es una segunda vuelta”. (Clarín)

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