La pobreza en la Argentina llega al 40,8%, según la UCA

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Mauricio Macri, que asumió su gobierno con la promesa de “pobreza cero” y pidió que juzguen su gestión por el número de pobres que dejaba, terminará su presidencia con más de 40% de los argentinos bajo la línea de pobreza, según la Universidad Católica Argentina (UCA).

Por: Francisco Jueguen

El Observatorio de la Deuda Social de la universidad informó ayer que hasta el tercer trimestre del año -el último dato que calcula para 2019- la pobreza monetaria afectaba a 40,8% de las personas. En 2018 ese número era de 33,6%, por lo que subió más de siete puntos en un año. Se trata del valore más alto de la década y más de 10 puntos por encima de la que dejó Cristina Kirchner. La encuesta coordinada por el sociólogo Agustín Salvia indicó que un 59,5% de los niños y adolescentes de entre 0 y 17 años viven por debajo de la línea de pobreza.

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La indigencia, mientras tanto, llegó al 8,9% en el mismo período estudiado. Un año antes, ese indicador era de 6,1%, según la casa de estudios. El 14,8% de los niños y niñas de entre 0 y 17 años viven en hogares indigentes, calcularon los expertos.

El equipo que encabeza Salvia estimó que hay actualmente en la Argentina 7 millones de niños pobres. Según la UCA, en el país existen actualmente 16 millones de personas bajo la línea de pobreza -la cifra contempla la proyección sobre la población urbana-, mientras que hay 3,6 millones de argentinos en situación de indigencia. En doce meses, como consecuencia de la crisis económica se sumaron 2,8 millones de argentinos a la pobreza.

El número de pobreza en el cierre de la actual administración, según la UCA, es más de diez puntos superior al que existía cuando Macri recibió el gobireno de la mano de Cristina Kirchner. Claro que entonces, el kirchnerismo había decidido esconder debajo de la alfombra el aumento de pobreza, que había dejado de ser medido por el Indec. Un cambio que llegó de la mano de la administración de Cambiemos, que reestableció la medición oficial.

Para la casa de estudios, la suba de la pobreza y la indigencia se dio tras una reversión de la mejora económica que vivió el país desde 2017. Esa crisis llegó de la mano de los fuertes saltos del tipo de cambio, la elevada inflación, los problemas en el mercado laboral y la licuación de los ingresos, sobre todo de los segmentos menos pudientes de la sociedad argentina.

“En el tercer trimestre de 2018, la indigencia registra una fuerte alza con respecto al año 2018 y 2017, alcanzando los valores mas altos de la década (…). Afecta con mayor intensidad a los segmentos sociales de la clase trabajadora marginal y a los hogares del conurbano bonaerense”, estimó el documento de la universidad muy cercana al Papa Francisco, crítico de la gestión de Mauricio Macri. Las mismas conclusiones dejó la UCA para el aumento de los pobres en el país.

El dato de pobreza oficial del primer semestre difundido por el Indec mostró que la Argentina tenía una pobreza del 35,4%, un alto salto interanual. El próximo número oficial se publicará recién el 31 de marzo de 2020. Hasta la semana pasada, en el Ministerio de Hacienda no esperaban que se llegara al 40% a fin de este año, según el informe de la herencia que deja el macrismo que elaboró Hernán Lacunza.

“El deterioro de las capacidades económicas se mantuvo en el último año, exhibiendo un incremento de las tasas de indigencia y de pobreza de los hogares y la población entre el tercer trimestre de 2018 y el mismo período de 2019”, indicaron los analistas de la UCA. “Los resultados obtenidos dan cuenta de una brusca reversión de la recuperación observada en las condiciones económicas de los hogares durante 2017”, analizó el equipo de Salvia. “Las reiteradas devaluaciones, el aumento de la inflación, el estancamiento, el aumento del desempleo y las medidas de ajuste acordadas con el FMI explican el deterioro”.

“En este contexto, la evolución de los ingresos laborales y no laborales de los hogares de sectores medios bajos quedaron por debajo de los aumentos que experimentaron los precios de bienes y servicios de consumo básico, lo cual explica el fuerte aumento de la pobreza”, sintetiza el documento difundido por la UCA el mismo día que el presidente Mauricio Macri habló de su herencia a los argentinos usando la cadena nacional por primera vez.

“Pero el deterioro en el poder de compra tuvo lugar en particular en aquellos hogares pertenecientes a los estratos más bajos de la distribución. A eso, se suma un mayor deterioro laboral por pérdida o deterioro en los empleos, así como la imposibilidad de compensar ese deterioro con trabajos alternativos. Esto explica el aumento de la tasa de indigencia como el aumento en la brecha de pobreza. Todo ellos tuvo efectos regresivos en términos de desigualdad económica”, concluyeron desde la casa de estudios.

“Lamentablemente va a reflejar la situación que estamos viviendo y, aunque ese número duela, hay que mirarlo de frente, como venimos haciendo todos estos años”, había señalado Mauricio Macri meses atrás antes de que el Indec difundiera los datos de pobreza del primer semestre recalcando que existen datos fidedignos, lo que no había pasado en en el kirchnerismo. Entonces, el Presidente convocó a todos a lograr “consensos” para que “las familias puedan salir adelante”.

A mediados del mes pasado, Alberto Fernández, lanzó la mesa contra el hambre en Puerto Madero. Participaron Estela Carlotto, Marcelo Tinelli, Adolfo Pérez Esquivel, Narda Lepes y hubo organizaciones como la CGT, la CTEP, la UBA, la UCA, la Sociedad Rural y Cáritas, entre otros. Fernández afirmó: “No será el plan de un gobierno sino de toda la sociedad. Esta va a ser la epopeya de todos los argentinos”, definió entonces el presidente electo.

“Un chico mal alimentado en el comienzo de su vida es un chico que rinde menos en el futuro. Estamos en un tiempo donde el conocimiento hace rica a las sociedades y nosotros necesitamos tener argentinos que puedan asumir el compromiso del futuro”, dijo el presidente electo al inicio del encuentro. “Nos atormentamos cuando aparece la desnutrición en el norte argentino, pero la desnutrición está a la vuelta de mi casa. Tenemos que cambiar la estructura argentina, si nosotros seguimos haciendo lo mismo vamos a tener los mismos resultados”, cerró. (La Nación)

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