Impulsada por la suba de los alimentos y la salud, la inflación de noviembre fue del 4,3%

0
625

El salto interanual ascendió al 52,1%. Por cuestiones estacionales, se espera un número mayor para diciembre.

Por: Natalia Muscatelli

La inflación de noviembre,  registró un aumento del 4,3% respecto del mes anterior. Acumula así, una suba del 48,3% en lo que va del año y del 52,1% respecto del mismo período del año pasado, según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec). En este escenario, bastaría con una suba del 4,5% en diciembre para que el 2019 finalice con un nivel de subas de precios del 55%.

El informe oficial sobre la evolución del Indice de Precios al Consumidor (IPC) indica que las mayores subas de noviembre fueron las de los sectores de Comunicación (7,4%), Salud (6,3 %), bebidas alcohólicas y tabaco (5,3%). Sin embargo, la suba en Alimentos y bebidas no alcohólicas, del 5,3%, es la de mayor impacto sobre la aguja de los precios por su alta incidencia.

En particular, la suba estacional de frutas y verduras  impactó sensiblemente sobre la inflación de alimentos. Por caso, según los datos oficiales, el limón, la banana y el tomate lideraron los aumentos (29,3%; 48,8% y 37% respectivamente).

También se registró una mayor suba en el precio de la carne (+6,7%), un producto de mucho peso en la canasta familiar. “Pero, además, entendemos que se produjo cierto adelantamiento de los aumentos como forma de preservar rentabilidad en caso de que el nuevo Gobierno avance en el Acuerdo Social que prometió en campaña”, apuntó Melisa Sala, analista de la consultora LCG.

De acuerdo con los datos oficiales, la denominada inflación núcleo (que se calcula con los productos cuyos valores no están sujetos a cuestiones estacionales), ascendió al 4 % en noviembre y  -respecto del mismo mes del año pasado- saltó al 55,2%

El de noviembre es el primer dato sobre la evolución de los precios que se difunde durante la gestión de Marco Lavagna al frente del INDEC. El ex diputado e hijo del economista Roberto Lavagna fue designado por el flamante presidente Alberto Fernández para suceder a Jorge Todesca.

También es un nivel más alto de inflación respecto del registrado en octubre (3,3%), recuerda el economista Nadin Argañaraz, del IARAF. Y advierte que  “la inflación acumulada de los últimos meses y los desajustes de precios relativos, dejan un fuerte arrastre inercial para los primeros meses de 2020”.

El comportamiento de los precios viene siendo monitoreado por los economistas. Aquellos que envían sus pronósticos para el Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) que elabora el Banco Central, señalaron que en noviembre la inflación iba a ascender hasta el 4,1% mensual. En tanto, los representantes de las consultoras, bancos y entidades financieras consultados por la autoridad monetaria proyectan que -en diciembre- la inflación acumulará un avance mensual de 4,3%.

En su análisis, el economista sostiene que “para que el año 2019 cierre con una inflación menor al 54% la tasa de inflación de diciembre debería descender al orden del 3,8%. Por el contrario, si la tasa es mayor al 5,1%, la inflación anual superará el 56%. Que el año cierre con una inflación mayor a la de 2018, lo convertirá en el dato anual más alto de los últimos 28 años”, señaló el analista.

En cuanto a lo que se espera para el 2020, las expectativas no son alentadoras, según LCG. “El año inicia con una inflación anualizada en torno al 60% (4% mensual) y, más allá del éxito que pueda tener el Acuerdo Social sobre el que concentra sus expectativas desinflacionarias el nuevo Gobierno, no existen muchos factores que alienten un proceso de desinflación”, opinó.

“Por el contrario, la opción de emitir para financiar la brecha fiscal en un contexto de mercados de deudas voluntarios cerrados, la corrección (total o parcial) que requieren las tarifas por el congelamiento en 2019, la reducción de la tasa de interés para dar impulso a la actividad que podrá volcarse a la demanda de bienes, o bien a la de demanda de dólar libre ampliando la brecha cambiaria, son todos factores que se suman a una inercia inflacionaria todavía muy elevada”, continuó la consultora.

Según la visión de Argañaraz, “un acuerdo o control de precios de productos básicos puede traer aire en el corto plazo, pero las tasas actuales de inflación requieren aumentos de entre 10% y 15% cada trimestre, y esto ocasiona rápidos adelantos y atrasos en el set precios de la economía”, señaló. (Clarín)

Dejar una respuesta

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí