Lo que pudo haber ocurrido con el Hércules C-130 chileno: sabotaje o pérdida de las alas por fatiga del material

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11:00 – OPI se ocupó este fin de semana de consultar variadas fuentes aeronáuticas e inclusive ex pilotos de las aeronaves C-130 Hércules y mecánicos de aviones que fueron prácticamente coincidentes en algunos términos, relacionados con el accidente del avión antártico de Chile. Además, iniciamos una búsqueda de antecedentes y encontramos nada más y nada menos que una filmación del año 2002 de la tragedia de un C-130 “Tanque” (utilizados para apagar incendios de bosques) en California EEUU , donde se puede ver con total claridad que la máquina, luego de hacer una maniobra ciertamente comprometida para sortear la cresta de la arboleda y descargar un retardante del fuego, pierde ambas alas y se precipita a tierra sin dejar sobrevivientes.

Esta magnífica y sobrecogedora imagen del Hércules “bombero” de California fue punto de partida para que los fabricantes de estos importantes aviones, enviaran los boletines de fábrica por falla en los anclajes, es decir en la parte superior del fuselaje donde se unen ambos planos. Esto, como en toda la aviación mundial, obligó a la firma a emitir un comunicado a todo el mundo donde más de 2.700 aviones C-130 Hércules sirven en distintos países, a fin de que los mismos sean sujetos a revisión debido a que “el accidente del N130HP de Lockheed C-130A Hercules , distintivo de llamada Tanker 130  fue causado por una falla estructural que ocurrió en el punto de conexión ala-fuselaje, con el ala derecha fallando como producto de la fatiga del material”, indicaba resumidamente el informe de la Lockheed Martin.

El Hércules KC-130 desaparecido entró en servicio en 1978  y fue comprado por Chile en el año 2012 al Cuerpo de Marines de EEUU. La máquina fue “recorrida” en la Lockheed y cuando después del accidente en el incendio forestal de EEUU la fábrica emitió hacia Chile el Boletín de Fábrica por fallas en los anclajes de las alas, donde se comprobó que 8 de los 12 bulones, pernos y tuercas (en el avión de California 2002) se rompieron por fatiga del material, Chile no lo habría cumplimentado, aunque hace unos días un escueto comunicado de la FACH dice que sí lo hicieron, atendiendo al alto estandard de mantenimiento que posee ese país en la aviación militar.

Los últimos días de agosto de 2019 el Hércules C-130 partió con rumbo a EEUU con la misma tripulación que hace seis días desapareció en el pasaje de Drake, para participar en el ejercicio multinacional Mobility Guardian, donde desempeñó varias tareas y la máquina fue sometida a rudos esfuerzos que podrían haber resentido (aún más) su estructura. Tanto el avión como la tripulación (la misma que se perdió la semana pasada), volvió de EEUU con una mención de honor por la profesionalidad con que se desempeñaron en el ejercicio militar.

Siguen apareciendo restos humanos en el mar y hay un audio donde alguien reporta problemas eléctricos en el Hércules

Atendiendo a lo que hemos tratado de resumir, lo que suena como posible es que el avión antártico de Chile, haya sufrido una falla en su estructura y perdido las alas en altura. Como lo dijimos en nuestra nota de la semana pasada, si esto ocurrió, el impacto (como se puede ver en las imágenes del Hércules del año 2002) es tan violento que multiplica por decenas la “Fuerza G” que le hace perder el conocimiento, desmaya o mata a los ocupantes del vuelo, de manera que explicaría la falta de señales del desastre que existen, lo cual indica que ninguno de los pilotos pudo advertir la tragedia o lo sorprendió el impacto y a pesar del alto entrenamiento en la materia, no pudieron activar las alertas. Aún así nada explica por qué el sistema ELT no se activó autonomamente como está preparado para hacerlo. Se trata de unr adiofaro que emite y se activa con la fuerza del impacto en tierra o agua, como en este caso. La única explicaciones posible, de acuerdo a los entendidos, es que el dispositivo se haya “evaporado” o destruido por efecto de una explosión.

Hercules C130 de EEUU
EEUU en el ejercicio Mobility Guardian

Las fuentes descartan que un “apagón”, pueda ocasionar un desastre de tal magnitud. UN ex piloto de Hércules le dijo a nuestro cronista “El problema eléctrico, hay que descartarlo, podes volar con todo apagado y una linterna en la boca si queres. Este avión tiene muchísimas opciones de energía y los motores funcionan igual y hasta puede volar con dos motores”.

Dicho ésto, el Hércules C-130 chileno o desapareció en el mar producto de un incidente como el descrito y con consecuencias similares a las que muestra el video que reproducimos acá, o sufrió algún sabotaje a bordo que hasta inclusive puede haber involucrado una explosión en vuelo y esto explicaría que los restos de la máquina y los cadáveres, se esparcen como desde el vértice superior de un cono y por ello se encuentren dispersos en un área muy amplia del mar. Otra de las explicaciones que dan los entendidos en la materia, es que la dispersión de los pedazos metálicos, los restos humanos y las ruedas, pueden darse debido a las fuertes corrientes que tiene el mar de Drake, razón por la cual son recuperadas a varios kilómetros de distancia de las coordenadas donde desapareció la aeronave. (Agencia OPI santa Cruz)

2 Comentarios

  1. Buena nota!
    Solo aclarar a los editores que los aviones de la 2da foto no son Hercules! Esos aviones son mucho mas modernos, y al parecer son Boeing C 17 Globemaster lll.
    Saludos

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