El aumento de los alimentos anticipa la inflación que vendrá

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Precios cuidados

Los productos suben por la mayor demanda y por los problemas de abastecimiento. Para los analistas, cuando se levanten las restricciones el resto del índice seguirá este mismo ritmo.

Por: Annabella Quiroga

En los primeros cuatro meses de 2020 el índice de precios al consumidor (IPC) del INDEC subió 9,4%. En el mismo lapso los alimentos aumentaron 15,2%. Para los analistas la demanda sostenida por parte de las familias y los problemas de abastecimiento explican esta diferencia del 60%. Pero también advierten que este rubro es el que marca cómo evolucionará la inflación cuando la cuarentena termine.

¿Por qué suben tanto los alimentos? Desde la Copal, la cámara que agrupa al sector, apuntan a que en las fábricas hay que tomar mayores medidas de protección a los operarios y cubrir el ausentismo y eso eleva los costos. A esto se agrega que los insumos tardan más en llegar por las limitaciones para circular. También impacta la extensión hasta el 30 de junio de los precios máximos de 2.300 productos. Ante este congelamiento la respuesta de las empresas y comercios es aumentar los productos fuera del acuerdo para cubrirse.

Para Juan Ignacio Paolicchi, economista de Eco Go, la suba de los alimentos “es en parte por un redireccionamiento del gasto de las familias, que aumentan las compras de comida, bebidas y limpieza”.

En medio de la cuarentena el INDEC no pudo relevar muchos precios porque los comercios están cerrados. “Lo que estamos viendo es por un lado un redireccionamiento del gasto y por otro falta de precio para relevar. Cuando esos comercios abran probablemente estarán más caros que al inicio de la cuarentena. Eso se suma a las tarifas congeladas que tiran para abajo el índice de precios regulados. Hoy la inflación no refleja toda la realidad”, explica Paolicchi.

Para la consultora Ecolatina, con la vuelta a la actividad algunos rubros enfrentarán mayores costos operativos debido a los protocolos sanitarios. Estiman que el IPC crecerá 1,9% en mayo, acumulando 11,5% en los primeros cinco meses. Además, “por relajamiento de los precios máximos para evitar el desabastecimiento y la posibilidad de volver a relevar comercios de cercanías, los alimentos exhibirán una suba en torno al 2,2% en mayo, acumulando un alza de casi 18% en el año”.

“Si con el atraso cambiario se busca desacelerar la inflación, posiblemente este resulte un mecanismo transitorio”, apunta Gustavo Reyes, desde el IERAL. “El 1,5% de la inflación de abril se explica fundamentalmente por el confinamiento y el congelamiento de tarifas. El resto de los precios subió a un ritmo de 3,4% mensual”.

“Lo que los alimentos están marcando es que no hubo desaceleración de la inflación. Lo que pasó es que los otros precios desaparecieron del mercado”, sostiene Victoria Giarrizzo, directora de CERX. “Hay muchos problemas de abastecimiento y eso tira los precios para arriba. Esto afecta especialmente a los comercios más chicos que tienen menos poder de negociación ante los proveedores”.

Para Giarrizzo, “si uno mira los fundamentos macroeconómicos no debería haber subas de precios. El dólar oficial está estable y hoy está barato para importar. Pero hay un componente de expectativas: los proveedores suben los precios porque toman un poco de referencia al dólar blue y entienden que se viene un proceso de aceleración de inflación”.

La visión del Banco Central es otra. En un informe reciente repasan cuáles son los factores que ayudarán a contener la inflación. Ya están presentes la alta capacidad ociosa, el derrumbe del petróleo, el programa de precios máximos y el congelamiento de alquileres y tarifas. A futuro influirían la absorción de la expansión monetaria a medida que la economía se reactive, el incremento de la demanda de pesos y el desarrollo del mercado de deuda en moneda local. Además el Central confía en que los controles de capitales permitirán acotar la volatilidad cambiaria y el impacto en precios.

¿Qué va a pasar con los precios cuando se levante la cuarentena? Según Giarrizzo habrá dos presiones enfrentadas. “La mayoría de los comerciantes dice que están recibiendo los productos con aumentos del 30% al 40%. Y lo que están haciendo es subir los precios que ya reciben con aumentos y dejar estable los que aún tienen en stock. Están absorbiendo parte de las subas en esta primera etapa”. Por otro lado, “el mercado se va a achicar por la caída de los ingresos y el endeudamiento familiar y eso va a impactar en la demanda”.

“Lo que pase cuando se levante la cuarentena va a depender del tipo de cambio y de lo que haga el Banco Central. Cuando toda la actividad vuelva vamos a tener una caída en la demanda de pesos. Si hay arreglo por la deuda el Banco Central tendrá margen para mover el tipo de cambio y retirar la liquidez con mayor facilidad”, dice Paolicchi.

Si Argentina avanza hacia el incumplimiento el escenario será otro. “Si hay default va a pegar sobre la brecha cambiaria y probablemente sobre los precios”. Respecto de las previsiones del Banco Central a Paolicchi le resultan contradictorias. “Hoy la demanda de pesos sube, pero cuando esto se levante puede caer porque la gente va a demandar más dólares que pesos”.

Para Giarrizzo este año la inflación va a rondar el 50%. “Ya se ven ajustes de precios en muchos sitios on line. Los servicios en algún momento van a pegar el salto. Estoy viendo un proceso de más aceleración de inflación contenido por la recesión pero que se acelera en la medida que se levante la palanca de la economía”.

Eco Go calcula que la inflación de mayo probablemente esté en torno a 2%. “Junio ya va a depender de lo que pase con la cuarentena y para todo el año esperamos 55%. Nuestro escenario es que en el segundo semestre el tipo de cambio va a corregir. Y eso va a impactar sobre la inflación”.

Lorenzo Sigaut Gravina, director de Ecolatina, anticipa que “incluso sosteniendo el congelamiento de tarifas y combustibles, la inflación tendrá presiones al alza. La creciente emisión y brecha cambiaria, junto con un resultado adverso en la renegociación de la deuda, pueden acelerar la depreciación del tipo de cambio oficial impulsando la inflación”. Ecolatina proyecta que la inflación se ubicará en torno al 47% en 2020. (Clarín)

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