Anularán permisos para circular y evalúan limitar el servicio de trenes

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La oposición le pidió a Alberto F. que declare la “cuarentena general” obligatoria en todo el país

Por: Jaime Rosemberg

La nueva etapa de la cuarentena que se terminará de definir hoy impondrá mayores restricciones al uso del transporte público, con el posible cierre de servicios ferroviarios, y eliminará gran parte de los permisos otorgados para circular.

Desde mayo, la cifra de usuarios del transporte público en el área se encuentra prácticamente estabilizada en un millón de personas. No crece. Antes de la cuarentena eran más de cuatro millones. El problema, según reconocen autoridades en reserva, es el aumento de la circulación interna de personas en la provincia de Buenos Aires. Esa es la motivación política que inevitablemente empujará hoy a una mayor restricción general.

La mira está puesta en el servicio ferroviario, donde ya comenzó a implementarse un sistema de reservas.

El otro torniquete se ajustará en los permisos para circular. Al inicio de la cuarentena había 24 rubros permitidos. Paulatinamente se trepó a 54. Ahora, el Gobierno quiere regresar durante dos semanas a un esquema similar a la fase 1 de la cuarentena. Implicará una fuerte reducción de los 5 millones de personas autorizadas para circular.

El presidente Alberto Fernández, el gobernador Axel Kicillof y el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, se reunirán hoy para definir las restricciones. Es una batalla contra reloj para intentar detener la creciente ola de contagios por coronavirus frente a la nueva fase de aislamiento, que comenzará el lunes próximo.

Hasta ahora, y más allá del acuerdo general en “endurecer la cuarentena” de las tres administraciones, es Kicillof quien espera retornar a fase 1, de cuarentena estricta, promoviendo el cierre de industrias y comercios ya abiertos en las últimas flexibilizaciones, y dejando solo en funcionamiento los comercios esenciales, como alimentos y farmacias, además de una fuerte restricción en el transporte público interurbano. Con este mensaje, y a caballo de los más de 1300 casos de contagios reportados el martes en su distrito, Kicillof se reunió por la tarde y de manera virtual con intendentes de la primera y tercera sección electoral. “Cancelar el transporte público durante 15 días es una de las opciones que se están barajando y discutiendo”, dijo ayer el ministro de Desarrollo bonaerense, Andrés Larroque.

Del otro lado de la general Paz y el Riachuelo, cerca de Horacio Rodríguez Larreta pretenden no solo aplazar la decisión una semana -como anticipó la nación ayer-, sino sostener algunos “avances”, como las salidas recreativas para niños, las autorizaciones para correr en horario nocturno. “Tenemos que restringir mucho la movilidad. Pero entendiendo las recomendaciones de los pediatras y los médicos sería aconsejable mantener las salidas saludables de los chicos y algunos de los comercios de cercanía”, afirmaron desde el edificio gubernamental de Parque Patricios. Desde el gobierno porteño aseguran que la propuesta que se presentará finalmente como continuidad del aislamiento “será una construcción conjunta”, y se amparan en el promedio de 750 casos diarios que se vienen reportando en los últimos días.

Entre porteños y bonaerenses, desde el Ministerio de Salud hablan de una “nueva fase”, con un “nombre nuevo”, que no sería tan estricta como la 1 y sería más cercana a la fase 2, denominada de aislamiento administrativo, que contempla algunas autorizaciones adicionales a las originales, una movilidad de hasta el 25 por ciento del total (hoy es del 50 por ciento en el AMBA, como parte de la fase 3), y un tiempo de duplicación de casos de entre 5 y 15 días. “Aún no estamos ni cerca de ese número”, descartan en el Ministerio de Salud.

El gran interrogante parece ser, a estas horas, la forma de comunicar las nuevas restricciones para conseguir adhesión de la ciudadanía, luego de 100 días de cuarentena. Desde una intendencia peronista y otra de Cambiemos, ambas en el conurbano bonaerense, coincidieron en la limitación objetiva a la hora de “aplicar la fuerza pública” para la “cuarentena estricta” de 15 días que propone Kicillof, y que funcionarios como su ministro de Seguridad, Sergio Berni, quieren hacer “más estricta” aún, incluso con la suspensión del transporte público.

“No podemos meter presa a la gente que no quiere cumplir, o al dueño de una bicicletería que tiene abierto”, estimó el jefe comunal opositor. “Somos autoridad de aplicación del decreto que termine saliendo, lo tendremos que cumplir”, se resignó un intendente oficialista ante la perspectiva de nuevos cierres de industrias y comercios. En lo que hace al transporte, el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, y su par porteño, Felipe Miguel, avanzaron ayer en el análisis de un sistema alternativo y eficiente para la concesión de permisos de circulación. Las incógnitas quedarán saldadas, según coinciden las fuentes, en la reunión de hoy. (La Nación)

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