Martín Guzmán aseguró que hasta el año 2024 los pagos de la deuda bajarán en US$ 42.500 millones

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El ahorro se produce porque los cupones de intereses bajan en promedio del 7% al 3%. El capital adeudado se redujo en 1,9%. Aseguró que no habrá un plan económico, sino objetivos.

Por: María Iglesia

Más aliviado que en los últimas apariciones, el ministro de Economía, Martín Guzmán, expuso ayer acerca de los detalles del acuerdo que alcanzó con los principales bonistas en la renegociación de la deuda externa. Aseguró que el alivio le va a proveer al país una situación de alivio financiero para poder intentar la reactivación de la economía, cuando la pandemia lo permita, aunque reconoció que no es suficiente.

“Es un paso importante pero no resuelve todos los problemas de la economía argentina”, mencionó en la conferencia desde el Palacio de Hacienda, a la que asistieron todos los secretarios que conforman su equipo en el Ministerio.

Sobre las negociaciones, reconoció que “corresponde que sean duras porque todos defienden sus intereses a ultranza”, y dijo que así como el Estado argentino resignó una parte, también sabe que los acreedores lo hicieron.

“No existe el acuerdo perfecto, porque si fuese perfecto para una parte, la otra no lo aceptaría. Lo que hemos hecho es persistir haciendo el máximo esfuerzo posible respetando las condiciones que necesitaba Argentina, y los acreedores también han hecho un esfuerzo importante, y es un esfuerzo que nosotros reconocemos”, aseguró.

Tras mencionar el alivio de deuda que implicará en términos concretos el nuevo esquema de vencimientos previsto, (que surgirá una vez que se cierre el canje el próximo 24 de agosto), mostró su optimismo acerca de la operación. “Vamos a tener una participación muy alta, es nuestra expectativa. Ahora estamos sumando al grupo más grande”, sostuvo frente a una pregunta de los periodistas, entre los que estaba Clarín.

De acuerdo a los bonistas, los fondos que están dentro de los tres grupos con los que negoció el Gobierno suman, al menos, la mitad de los bonos que entran al canje. Al agregar esa cantidad al 35% al que llegó con el corte hecho el viernes pasado, se superaría el 80%, calculan en el mercado.

“Nuestra expectativa es que se activen las cláusulas de acción colectiva, y que la Argentina pueda resolver el problema de deuda de manera integral”, agregó el ministro en relación a las normas “anti-buitres”, que arrastran a ingresar a los bonistas que no manifiesten su intención de hacerlo, siempre y cuando se lleguen a determinados porcentajes.

En el detalle, Guzmán mostró un gráfico de cómo cambiará el perfil de vencimientos y dijo que el alivio de deuda que se consigue con la oferta acordada con Ad Hoc, Tenedores de Bonos de Canje y con el Comité de Acreedores equivale a que en los primeros 5 años el Estado va enfrentar una carga menor de deuda, de 42.500 millones de dólares.

De hecho, dijo que entre 2020 y 2024 el Estado afrontará vencimientos de 4.500 millones de dólares, cuando se incluye tanto la deuda denominada bajo la ley extranjera como la emitida bajo la legislación argentina.

Añadió además que mientras que antes por cada 100 dólares de deuda argentina se pagaba US$ 7 de intereses, ahora el número se reduce a 3. “Es el equivalente a una combinación de reducir la tasa de interés promedio de aproximadamente 7% a 3,07% y sumar a eso una reducción del capital adeudado del 1,9%”, detalló.

En el Gobierno trabajaron, mediante la publicación ayer de un anexo en el Boletín Oficial, en la extensión a la oferta de canje, hasta el 24 de agosto para luego, en los próximos días, formalizar la enmienda con la propuesta consensuada con los acreedores.

El ministro mencionó además que ahora que tienen el acuerdo también sobre los aspectos legales con los bonistas, buscarán el aval internacional para que se adopte una estructura como la que está poniendo en práctica la Argentina (y que es similar a la que puso en práctica Ecuador en el canje que cerró ayer).

Consultado sobre el programa económico, dijo que sí tienen una estrategia con objetivos a seguir pero no un plan. “No creemos que sea la manera. Nunca funcionó en la Argentina, por razones que son claras, ya se hizo varias veces. Mantener cierta flexibilidad es clave. Definimos objetivos y principios sobre cómo manejar”, aseguró.

El ministro calificó de “necesario” un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional porque la Argentina no tiene la capacidad de pagarle al FMI en los períodos establecidos. “No sería prudente, sano, sensato, no abordar ese problema”, señaló.

Reconoció que acordar con los bonistas fue importante por varios aspectos, entre los que enumeró la posibilidad de empresas de financiarse en el exterior en condiciones mejores. “Finalmente esta madrugada (por ayer) llegamos a un acuerdo: esto no se terminó pero sí es un paso decisivo que nos pone en una situación ventajosa para terminar esta reestructuración de manera ordenada”, añadió.

Sobre la mejora concreta que se hizo a la oferta de canje que se formalizó ante la Comisión de Valores de Estados Unidos (SEC, por sus siglas en inglés) a principios de julio identificó que implica una suba de 1,3 puntos que valorizan los acreedores. “Para nosotros, como entra en el mismo año presupuestario, no nos modifica, porque lo que se hizo, principalmente, es cambiar las fechas de pago”, alegó. (Clarín)

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