Explosión en Beirut: mientras el mundo ofrece ayuda, miles de manifestantes vuelven a protestar en la capital del Líbano

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Explosión en Beirut: mientras el mundo ofrece ayuda, miles de manifestantes vuelven a protestar en la capital del Líbano

Una conferencia mundial coordinada por Francia se comprometió a reunir 250 millones de euros. En la Plaza de los Mártires hubo marchas y represión.

Por: María Laura Avignolo

Cuando los presidentes de más de 30 países del mundo mantenían una video conferencia coordinada por Francia para ayudar a Líbano en su adversidad y comprometerse a aportar 250 millones de euros, una nueva y violenta manifestación en la Plaza de los Mártires de Beirut dobló la apuesta para reclamar la renuncia de todos los responsables políticas.

Un día después de que el primer ministro libanés convocara a elecciones anticipadas ante la presión de las protestas, los manifestantes descendieron en una Beirut destruida por la explosión del nitrato de amonio para expresar su “cólera contra la toda la clase política”, que lleva más de 30 años alternándose en el poder.

Miles de manifestantes avanzaron el domingo por la noche delante de la entrada del Parlamento, en pleno centro de la ciudad y no lejos del destruido puerto, para enfrentar a las fuerzas del orden. Otros se desplegaban frente al hotel Le Grey, donde anoche murió un policía, y la Plaza de los Mártires, donde está la tumba del premier asesinado Rafic Hariri.

“Nosotros queremos que todos los diputados, los ministros y el presidente renuncien. Si no renuncian, nosotros seguiremos aquí. La situación se ha vuelto insoportable. Todos los jóvenes se quieren ir del Líbano”, denunció Jean, un joven cristiano de 24 años. ”El Líbano es nuestro. No de todos estos corruptos. La revolución no se va a detener. Los responsables deben renunciar para que pueblo no cometa el error de elegirlos de nuevo”, continuó.

La Agencia Nacional de Información (ANI) informó que los manifestantes entraron a los edificios del ministerio de trabajo y de los Desplazados. La policía los recibió con granadas de gas lacrimógeno mientras los manifestantes respondían con piedras. Un periodista de la cadena LBCI vio a un individuo de civil , del lado de las fuerzas del orden, disparar varias veces con un fusil de asalto.

Antes de las 8 de la noche de Beirut, había varios heridos transportados por la Cruz Roja Libanesa, cuando el sistema sanitario está colapsado tras la explosión de origen desconocido que destrozó la ciudad. El sábado había centenares de heridos con balas reales, mientras las redes sociales mostraban a las fuerzas del orden disparando con pistolas y fusiles sobre la multitud.El ejército y las fuerzas de seguridad rechazaron haber usado esas armas.

Al atardecer del domingo, en plena Plaza de los Mártires, una pelea estalló entre los manifestantes y los custodios del diputado oficialista Chamel Roukoz. El buscaba sumarse a los manifestantes y anunciaba su dimisión del parlamento libanés, que sería analizada mañana con un grupo de diputados. Los manifestantes rechazaron su presencia e intervino la custodia. Roukkoz es el yerno del presidente y general cristiano maronita Micheal Aoun, aliado de Hezbollah en el poder. Había pegado un portazo a Aoun por diferencias con Gebral Bassil, exacerbadas por la revuelta popular que se inició en el 2019.

Las renuncias en el gabinete continúan. La ministra de información Manal Abdel Samad renunció, al igual que el diputado Zghorta Michel Mowad. Con sus renuncias tratan de protestar contra los que ellos consideran “responsables de la explosión del nitrato de amonio”, que arrasó la capital libanesa.

Cuando Beirut se movilizaba contra su élite dirigente, el presidente Emmanuel Macron iniciaba su video-conferencia para conseguir fondos para ayudar a Líbano, encabezada por el presidente norteamericano Donald Trump, el premier británico Boris Johnson, representantes europeos, de Medio Oriente, de Japón y del Golfo para conseguir dinero en urgencia para la capital destruida.

Desde el fuerte en la Costa Azul donde pasa sus vacaciones, que interrumpió durante 8 horas para visitar a Beirut, el presidente Emmanuel Macron dijo que “la cifra obtenida en la urgencia alcanza los 252,7 millones de euros”. Francia aportó 30 millones de euros, cuando ha iniciado un puente aéreo de siete aviones y dos navíos para enviar alimentos, harina, agua potable, y medicamentos en Líbano.

Allí estuvieron China, Rusia, Egipto, el Emir de Qatar, el primer ministro italiano Giussepe Conte, el español Pedro Sánchez, los representantes del FMI, el Banco Mundial, la Cruz Rojas para ofrecer una ayuda “rápida y eficaz” a la población libanesa y a los sin abrigo.

Cinco días después de la explosión, la comunidad internacional quiere enviar un mensaje contundente: ”En este período horrible, Líbano no está sola”. Esa ayuda inmediata es de naciones de rápida generosidad hacia un país destruido en la tragedia. La Unión Europea ofreció 60 millones, Qatar entregará 50 millones de dólares, los países del Golfo abrieron sus billeteras.

Los participantes acordaron que la ayuda será coordinada bajo la ONU y “enviada directamente a la población libanesa”, para que no caiga en manos de una clase política corrupta y que se hereda de padres a hijos.

Donald Trump llamó “a la calma” y reconoció “la legitimidad de los llamados de manifestaciones pacíficas a la transparencia”. Pidió una investigación “completa y transparente” sobre las causas de la explosión. Irán no participó en la conferencia pero Macron apuntó el dedo “a las potencias que buscan la división y el caos”. Llamó a “la necesidad de unidad” y dijo que esperaba la ayuda de Turquía y Rusia al igual que Israel, “que ha manifestado su interés de ayudar”.

La ayuda internacional se fijó cuatro objetivos: la salud, la alimentación de los libaneses, que pasa mayoritariamente por el hoy destruido puerto de Beirut, la rehabilitación de las escuelas destruidas y los edificios de viviendas demolidos por la explosión.

EL FMI sugirió la puesta en marcha “de profundas reformas que permitirán desbloquear miles de millones de dólares para el pueblo libanés”, según la directora del FMI, Kristalina Georvieva.

Una cincuentena de policías y gendarmes franceses están trabajando en el Líbano, con los servicios libaneses, buscando las causas de la explosión. (Clarín)

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