lunes, septiembre 28, 2020
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EN DEFENSA DE LA JUSTICIA, LA LIBERTAD, LA DEMOCRACIA Y LA REPÚBLICA

Multitudinario banderazo contra el Gobierno en diferentes puntos del país

(Por: Rubén Lasagno) – Hay en ciernes una convocatoria popular, nacida sin cultores ni banderías políticas, generada desde el propio clamor popular y ciudadano para el lunes 17 de agosto, día del fallecimiento de José de San Martín, donde la finalidad es reafirmar la vocación ciudadana por sostener la República y en defensa de la Justicia, la libertad y la democracia, valores que se encuentran amenazados por un gobierno nacional que ha reinstalado un populismo evidente y brega por un sistema pseudo democrático, donde todo sea aparente, pero en realidad, responda a los intereses sectoriales de algunos partidos políticos, gremios y políticos que buscan impunidad por hechos pasados y de cara a las consecuencias futuras que pueden generar decenas de causas abiertas por corrupción.

El 20 de junio pasado se realizó el primer “banderazo”, organizado por sectores ciudadanos sin banderías políticas y lo mismo volvió a ocurrir el 9 de julio, sin oradores ni banderas partidarias, excepto la bandera nacional y con una convocatoria espontánea, sin colectivos ni arreo de gente a los actos, finalmente, es a lo que más teme el poder. Inicialmente la movilización nacional fue planteada como una necesidad de hacerle ver al gobierno que el espíritu expropiador (Vicentin) no iba a prosperar en un país con bastante paciencia, pero que finalmente desprecia los atropellos del poder y esto lo ha vivido el kirchnerismo y el propio Mauricio Macri.

En esta oportunidad, en base a un acumulamiento de hechos significativamente peligrosos para la democracia que tanto le ha costado conseguir y sostener al pueblo argentino, éste gobierno que ganó por 7 magros puntos una elección general, gracias a las alianzas de Sergio Massa y otros actores menores, ha comenzado su declive acelerado, a raíz de los giros populistas y malversación de la confianza pública que ha hecho de quienes creyeron en ellos, como generadores de cambios del status quo político instalado por el macrismo y compraron la idea de que “volvían mejores”.

La consigna del 17 es salir a la calle en todo el país, de manera pacífica pero contundente, en defensa de los principios fundamentales de la República, por la salud, la seguridad, la Educación, la Justicia, la seguridad jurídica, las jubilaciones, la política y básicamente por la inviolabilidad de la Constitución Nacional.

Las marchas son un aviso y así como a Mauricio Macri le costó caro su soberbia y displicente actitud ante la ciudadanía, las necesidades del hombre común y la insensibilidad social que mostró con su “equipo de CEOs”, a Alberto Fernández y la su “Gobierno de científicos”, la sociedad le está haciendo ver la imposibilidad de compartir un poder bicéfalo, la necesidad de que asuma su cargo con honestidad, dignidad y responsabilidad, tomando decisiones políticas y no ser un ente administrador del verdadero poder que se encuentra en calle Juncal en CABA.

El actual presidente demostró que es un mentiroso patológico y actúa por los reflejos condicionados de CFK. Intenta convalidar todas las trampas que pergeñó la vicepresidente junto con Zannini y Beraldi, para manipular la Justicia, la Corte Suprema y la Constitución. Es el brazo armado del kirchnerismo al que conoce en sus fundamentos y denunció hasta el hartazgo con detalles de cómo era de cínica Cristina Fernández. Hoy, hace todo lo contrario y le sirve como mano de obra para lograr sus dislates.

El país lo sabe, la ciudadanía que vive encerrada por el Covid-19 ya no aguanta más y comienza a desconocer la orden de seguir en Estado de Sitio encubierto existente en el país y comienza la rebelión de las masas. Esto, el gobierno nacional lo sabe y lo palpa. Y todo, sumado al avance incontrolable sobre la justicia y los derechos soberanos de la gente, aumenta el fragor de las marchas, la unidad nacional y derriba ideologías, sumando a todos detrás de  un orden común por la República. Y a eso, es a lo que más teme el kirchnerismo, que mira azorado la marcha imparable dentro de cuatro días como la respuesta negativa a todo lo que viene haciendo y planificando en favor de ellos mismos y en detrimento de todos los argentinos. (Agencia OPI Santa Cruz)

3 Comentarios

  1. Muy ciertamente estamos en un sistema pseudo democrático lo cual plantea la posibilidad de intentar encausar la democracia pero no por los mecanismos que plantean quienes se benefician de esa pseudo democracia que no son mas que los que eligen candidatos a dedo para evitar ir presos, los que perpetuan dinastías familiares en el gobierno, llenandose los bolsillos, los que durante años dijeron que “ellos” eran una merde y ahora les lamen las botas por un carguito en la Rosada o en el Congreso, ambas cámaras y los nunca faltantes advenedizos que de la noche a la mañana pasan de barrer pisos (con lo digno que ello es) a ser multimillonarios espureo (con lo indigno que ello significa). No son democráticos y engendran odio y violencia.. va llegando el momento en que será necesario recordarles una consigna que ellos mismos esgrimian en los 70: “la violencia de arriba engrendra la violencia de abajo”… despues no se quejen.

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