En julio el 62% de las fábricas produjo 25% menos que antes de la pandemia

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Pese a la flexibilización de la cuarentena, el grueso de las empresas mantiene fuertes caídas en las ventas.

Un informe de la Unión Industrial Argentina (UIA) muestra que si bien una parte de la producción se recuperó con la flexibilización de la cuarentena, seis de cada diez empresas continúan trabajando un 25% por debajo del nivel previo a la pandemia.

El documento destaca que “los datos de la última encuesta muestran la recuperación de parte del entramado productivo, en función de la habilitación de actividades y el estricto cumplimiento de protocolos sanitarios en los establecimientos industriales”.

En julio, sobre el total de empresas encuestadas, un 32% se encontraba produciendo al mismo nivel o con incrementos respecto a la pre-pandemia. En cambio un 6% de empresas continuaba con su producción paralizada y un 62% de establecimientos operaba con caídas mayores al 25%.

En cuanto a las ventas, un 32% informó niveles iguales o mayores a las de antes de la pandemia, pero el 46% de las empresas todavía sufría bajas en las ventas superiores a 30% y otro 22% registraba caídas de hasta el 30%.

“En continuidad con los relevamientos previos, persisten diversos problemas financieros y operativos, así como incrementos en los costos asociados a los protocolos sanitarios (transporte de personal, tests, licencias, entre otros)”, plantea el informe.

De este modo, ante la pérdida de los ingresos por ventas y los problemas en la cadena de pagos, las empresas incrementaron el stock de sus deudas. Nuevamente, hubo importantes atrasos en diferentes rubros como impuestos (31% de empresas con atrasos), compromisos financieros (21%), pagos a proveedores (16%) y tarifas de servicios (12%).

Pese a que en general la tasa de incumplimiento de estos pagos fue menor a la registrada en relevamientos previos, los datos indican un mayor atraso en pago de salarios: el 8% de empresas no pudo pagarlos, contra el 3% registrado en el relevamiento anterior.

A esto se sumó la dificultad para el pago del medio aguinaldo, con un 17% de empresas que no pudo cubrirlo. Este aumento coincide con una menor incidencia del ATP, que alcanzó al 42% de empresas, en comparación al 63% registrado en el relevamiento previo.

Nuevos costos

Las empresas enfrentan nuevos costos por la implementación de protocolos para garantizar la salud de los trabajadores y la dimensión sanitaria de la producción. Un 48% asumió el costo del traslado del personal –en PBA y CABA el porcentaje asciende a 64%- que equivale en promedio a un 17% de la masa salarial, mientras que un 18% de empresas se hizo cargo del testeo preventivo de trabajadores.

A esto se suma un significativo porcentaje de trabajadores licenciados (14%), principalmente por tener más de 60 años o por presentar factores de riesgo. Otras dificultades se vinculan con el transporte interjurisdiccional, las restricciones asociadas a suspensiones y despidos del DNU 329/20, el plazo de los cheques y las restricciones para acceder al mercado de cambios.

El acceso al crédito sigue siendo una de las cuestiones que revisten mayor preocupación para los encuestados. El 54% de las empresas aumentó su demanda de financiamiento, pero solo un 40% afirmó haber accedido al monto requerido. La brecha en materia de acceso al crédito se amplía en el caso de empresas con caída de las ventas: el 66% de empresas tuvo mayor demanda, pero solo el 35% pudo acceder al monto requerido. Respecto de los programas, la línea de tasas al 24% llegó a un 47% de empresas, mientras que la de las garantías del Fogar alcanzó a un 10% de establecimientos. “Persiste la necesidad de brindar asistencia a las empresas en situación más vulnerable”, señalaron.

Para fin de año, las expectativas indican una ligera mejora. Sólo el 2% de empresas estima que su producción estará frenada y el 39% prevé producir casi igual o más que antes de la pandemia. Sin embargo, un 58% de las firmas todavía estima que seguirá operando con fuertes caídas. Al mismo tiempo, un 15% afirmó que, de mantenerse las mismas condiciones en los próximos tres meses, la continuidad de su actividad estará comprometida y un 7% sostuvo que podría entrar en concurso preventivo.

“Este panorama indica un mayor riesgo de fragmentación productiva, dada la dispar recuperación a nivel sectorial y regional, el desigual acceso al crédito entre las empresas y las distintas capacidades para enfrentar las nuevas exigencias operativas y adecuación a los protocolos. Contemplar estas variables es central para preservar el tejido productivo de cara a una recuperación sostenible”, indicó la UIA. (Clarín)

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