martes, septiembre 29, 2020
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La balacera a la casa de Báez, el robo al abogado Baldini y la usurpación de la casa de los Kirchner, no tienen credibilidad de base

La casa de Leandro Báez en Río Gallegos - Foto: OPI Santa Cruz
La casa de Leandro Báez en Río Gallegos – Foto: OPI Santa Cruz

(Por: Rubén Lasagno) – El sábado los medios contaron lo que parece ser un armado a medida de la familia Báez, pero en esta sociedad que vivimos, donde todos van detrás de la zanahoria y especialmente algunos medios que poco analizan, ni contextualizan, ni investigan, ni preguntan y mucho menos sospechan, a pesar de los actores que se mueven detrás de operaciones judiciales y periodísticas, funcionan como el broche de oro de estas historias bastante increíbles donde lo que sobra es relato y lo que faltan son pruebas.

El sábado, un día que en general las noticias no corren con el enloquecimiento de la semana, apareció una información donde daban cuenta de que la casa de Leandro Báez había recibido dos disparos, por parte de un desconocido en moto. En ningún momento (y hasta hoy) se pudo cerrar una información completa o al menos más o menos convincente y por tal motivo de nuestra parte, la decisión fue no difundir la información base (relato de los hechos del día sábado) por carecer de veracidad desde nuestro punto de vista, de difícil comprobación y básicamente porque la ausencia de los dos datos anteriores, hacía prevalente el único testimonio posible: el de Leandro Báez y su abogado

Cuando estas cosas ocurren, los medios se transforman en simples “esponjas” que se nutren del hecho en sí y lo que le dicen los interesados a los cronistas y difunden escasos detalles, ninguna precisión y los pocos que se ponen en conocimiento público, parten del relato interesado de quienes intentan instalarlo. Es decir, la única versión que se impone es la de quienes hablan con la prensa como pobres víctimas, pero sin duda evitando cuidadosamente de ir sobre el fondo de la cuestión: cuáles son los verdaderos motivos que podrían haber impulsado que alguien balee la ventana de una vivienda. De eso nadie habla, porque el objetivo inicial está logrado: imponer en la agenda de los medios el hecho concreto de haber recibido una agresión, dejar en el aire la sensación de que se es la víctima y no culpable y advertir que “podría pasarle algo peor” y por lo tanto se le carga a la justicia, la policía y hasta la propia población, la responsabilidad de “protegerlos”, cuando la realidad dice que a nadie que no ande en negocios oscuros y relaciones peligrosas, le pasa algo similar y menos aún en una ciudad-pueblo como Río Gallegos.

Los puntos de la sospecha

Dándole a los actores un porcentaje de credibilidad sobre que el hecho pueda, realmente, haber ocurrido de manera genuina, hay detalles sustanciales que nos hacen sospechar lo contrario y hasta el momento no hemos visto ni escuchado que ningún medio/periodista lo analice.

El primer dato que eleva la sospecha de que fue un acto cuidando de no lastimar a nadie y esto da pie a sospechar que quien armó el operativo o disparó sabía de antemano que su accionar era inofensivo, es que la casa estaba en ese momento deshabitada

Cualquier agresor con intenciones serias de atentar contra alguien, no avisa. Esto le baja el precio a la versión de estar en “inminente peligro de muerte”, como por allí se dijo, a la par que se describió el entorno de la casa donde muy cerca está la casa familiar de Lázaro. Podría ser, en todo caso, un intento de amedrentamiento, un “aviso” y en este caso no hay que quedarse con la foto de lo ocurrido, sino que algún fiscal debería meterse en los pormenores de la vida del agredido y buscar allí los motivos que podrían dar lugar a este hecho. Eso no ocurrirá.

Otro detalles bastante sugestivo es que el tirador solitario, llega en moto y “se detiene frente a la casa” para efectuar los disparos. Si uno repasa la historia de los tiroteos como estos, verá que los mismos los realizan a la carrera, tanto en moto como en auto y a lo sumo disminuyen levemente la velocidad, por una razón propia de seguridad personal del autor del atentado y para no errar los disparos. Rara vez, como en este caso, viaja una sola persona para conducir y se detiene frente al blanco para disparar.

La casa de Leandro Báez en Río Gallegos - Foto: OPI Santa Cruz
La casa de Leandro Báez en Río Gallegos – Foto: OPI Santa Cruz

En general son dos los que se transportan, uno abocado a la conducción y el otro a realizar la acción. Mucho menos aún, alguien se detiene frente al blanco elegido. Esta tranquilidad de acción, sugiere que la persona sabía que no había gente allí o bien tenía la tranquilidad de que nada le iba a ocurrir.

Ocurrido el hecho el día sábado, las dos personas dispuestas a dar testimonio en la calle frente a la casa, fueron Leandro Báez y su abogado el Dr Carlos Baldini, quien obviamente se apropió del micrófono para abrir un universo de suspicacias e ir desde que “el hechos no era nada casual”, hasta involucrar a fuerzas desconocidas de sectores nunca mencionados que podrían estar tratando de no se sabe qué, en contra de la familia Báez. Esta serie de condicionales y argumentos laxos, donde se pretende dar a entender algo, pero no se dice nada, confundiendo al oyente y a los medios sobre insospechadas conspiraciones política, que aderezan con el recuerdo de Macri, la persecución política y del espionaje ilegal, hace que los propios medios, a falta de un argumento sólido y perceptible, se abonen a esas teoría y otras de las más diversas índole, pero necesariamente y en todos los casos, poniendo a la familia Báez en el lugar más cómodo: en el de la víctima. Objetivo logrado.

Entonces, es muy importante, para no hacerle el juego a los interesados de generar una explosión mediática, la cual, pasada la noticia, deja a los periodistas sin nada en la mano, sin argumentos, sin datos y con solo especulaciones (como ocurre hoy a 24 horas de lo ocurrido); proceder a analizar el contexto, los personajes y preguntarse por qué, antes de plasmar dudas, mentiras o apoyar involuntariamente, operaciones de baja intensidad. Si no se logra una respuesta aproximada a la duda creada, es momento de sospechar de que alguien ha intentado usar la fuerza y el impacto mediático de una noticia de este tipo, para filtrar intereses particulares y personales que ciertamente van mucho más allá de la anécdota del miedo que imponen estas circunstancias.

Después de las denuncias de Báez y Baldini la jueza López Lestón habría ordenado patrullajes cada 30 minutos a la casa, la prensa está pendiente de “qué puede suceder, ahora?”, hecho que ya adelantamos: nada. Y se alteran los sentidos sobre la inseguridad que sufren los partícipes de un desfalco nacional, mientras se pierde en la confusión el concepto de víctima o culpable y por supuesto, quedan bien a resguardo del silencio los verdadero motivos que podrían haber generado esta violenta acción. Un hecho casi de manual, es que jamás se encuentran al/los culpables.

Más “coincidencias”

Como el contexto es importante, digamos que no resulta ajeno a lo actual, el hecho denunciado por el abogado Baldini a fines del mes pasado, cuando dijo que desconocidos le robaron documentación sobre la causa “la ruta del dinero”, de adentro de su vehículo, sin tocar elementos de valor que allí se encontraban. A pesar de ver en cámaras a dos hombres, el hecho no ha tenido más impacto mediático que aquel hecho puntual. ¿Podría haber ocurrido el ilícito de manera distinta, como lo denuncia el abogado de la familia Kirchner y Báez?; por supuesto que si. Pero la sospecha de que todo estaba direccionado a alguna razón especial lo aporta el propio Baldini denunció que se llevaron dos cajas con “documentación de la causa”, lo cual pone a la noticia (sin decirlo) en  un plano de conspiración en contra de la defensa en “La Ruta del Dinero”  y el mensaje subliminal es: “Como tenemos razón, tratan de acallarnos para perjudicar a mi cliente”. Nada se supo del robo y mucho menos de sus autores.

Pocos días antes (a mediados de agosto/2020) el abogado Beraldi en representación de la familia Kirchner denunció la “usurpación” de una casa de los Kirchner en Río Gallegos. Desde un principio hubo confusión y tantas inexactitudes en las noticias que los medios hasta equivocaban el domicilio exacto donde habría ocurrido la usurpación. También ahí evitamos dar la noticia como venía de propio entorno K, porque estaba claro que nada era claro y estaban buscando un impacto medático.

La usurpación nunca se pudo constatar, tampoco denunciaron con nombre y apellido ni al supuesto inquilino y mucho menos a los supuestos usurpadores. Pero estos hechos denunciados le dieron pie a la defensa de Máximo Kirchner a poner en primera plana los derechos del hoy diputado y su familia sobre la propiedad, el hecho de no haber querido aceptar el inmueble (¿Cuándo, cómo, por qué) sin las refacciones correspondientes y le dio pie a Beraldi para cargar contra la Interventora de los bienes de la familia para afirmar en un escrito que “Máximo y Florencia Kirchner fueron despojados de todas las propiedades de las que resultan titulares” y pedir públicamenteque a la mayor brevedad se refaccione el inmueble para luego ser restituido a sus legítimos propietarios en el estado que corresponde“. ¿Está claro cuál era el objetivo final?.

La casa de los Kirchner en la calle 25 de mayo de Río Gallegos - Foto: OPI Santa Cruz/Francisco Muñoz
La casa de los Kirchner en la calle 25 de mayo de Río Gallegos – Foto: OPI Santa Cruz/Francisco Muñoz

Personalmente creo que ninguno de los tres casos enumerados, tiene la entidad, la veracidad y el peso suficiente para ser creíbles. Sin duda, ante una prensa de impacto como la impuesta actualmente y la viralización de las notas resonantes en las redes, el objetivo se cumple inicialmente, pero caen por su propio peso, primero al momento de carecer de explicación lógica e inmediata, en segundo lugar porque detrás siempre están las mismas personasy en general causas concurrentes (causas de lavado de dinero, corrupción, enriquecimiento ilícito del kirchnerismo), en tercer lugar porque procedimentalmente hay un hilo conductor entre todos ellos que se puede probar fácilmente con un paciente googleo; cuarto, ninguno de los casos “se cierra”, es decir siempre quedará la duda de quien lo hizo y el porqué; esto último favorece las expectativas de las supuestas “víctimas” y en quinto lugar todos los hechos tienen un denominador común: subvertir el orden de las causas, anularlas o embarrarlas tanto que sea imposible que alguien tenga claridad suficiente para ver la verdad.

Dicho así y volviendo a nuestro título, los hechos que ocurren alrededor de esta gente conectada con delitos económicos y ahora cuando el propio Kirchnerismo volvió al poder, teniendo en cuenta lo sesgado, tendencioso y falaz que son, además de la búsqueda permanente por ocultar la verdad que los tiene como responsable de actos ilícitos, los hace poco creíble de base. Y si a eso uno le agrega el análisis dentro del contexto de las causas que les siguen a todos ellos, la forma en que tratan de anular las mismas, no defendiéndose en los tribunales, como es lo normal, sino atacando y destruyendo los Tribunales, corriendo los jueces para lograr la impunidad de su jefa y el resto de la banda, está claro que cualquier acción de este tipo da pie para desconfiar, primero de sus autores y luego suponer que detrás de éste tipo de cosas hay un armado previo, más aún cuando ninguno de ellos se defiende como corresponde ante la justicia,  sino que buscan embarrar la cancha para producir la confusión en causas técnicamente insalvables. (Agencia OPI Santa Cruz)

3 Comentarios

  1. Por qué hay que cuidarlos? Que se manejen con sus códigos.
    El abogado no tenía copias de las pruebas? Mínimo inepto, vago, chanta, caradura casi rozando lo pelotudo.
    Cómo creerle a un K?

  2. Muy acertado lo que dice Sr. Lasagno, respecto a los disparos. Solo un aficionado o como dice ud, alguien que sabe que no pasará nada, se para frente a una casa, dispara dos veces (y creo ver en el vídeo guardo el arma)…Si mal no recuerdo, Los narcos colombianos entrenaban al conductor de la moto y al tirador, y no paran, no se bajan de la moto por una cuestión de no perder tiempo. disparan en marcha y en unos segundos ya están a 1 par de cuadras…anda a agarrarlos…Claro , está gentuza, acusada de ladrones, posiblemente esté haciendo maniobras para hacerse las víctimas ante la Sociedad….

  3. El que siembra vientos, recoge tempestades… y sino preguntenle a Lazaro donde durmió anoche… la gente ya se está dando cuenta de cual es el camino para combatir esta delinKuencia

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